Preguntas y respuestas


“Mi hermano tiene un problema con la pornografía. Con la supervisión de nuestro obispo está tratando de superarlo, así que quiero apoyarlo; pero eso ha afectado mi confianza en él. ¿Qué debo hacer en esta situación?”

Es muy bueno que quieras apoyar a tu hermano, ya que él necesitará tu ánimo. Dado que tu hermano te puso al tanto de esta dificultad de su vida y sabes que él está ocupándose de ella diligentemente, él ya ha dado un gran paso para recuperar tu confianza. Vencer el carácter secreto y el engaño que a menudo se asocian con esta prueba es evidencia de un progreso importante, lo cual puede ayudarte a empezar a confiar más en él. Si bien llevará tiempo para recobrar la confianza completamente, eso no significa que no puedas quererlo. Puedes orar por él, ser un buen ejemplo para él y hacer otras cosas a fin de ayudarlo.

Trata de no juzgarlo; si siente que se le juzga, probablemente se sienta peor en cuanto a su lucha, y eso hará que le cueste más cambiar. Todas las personas tienen debilidades y ésa es una de las razones por las que el Salvador proporcionó la Expiación. Confía en el Señor y en el hecho de que, mediante el arrepentimiento, tu hermano puede cambiar y ser perdonado.

Como sabes que tu hermano está recibiendo la ayuda del obispo para solucionar este asunto, podrías hablar con el obispo acerca de la situación; él y tus padres pueden ayudarte a saber qué hacer. Como familia, pueden esforzarse juntos para ayudar a tu hermano. Podrían realizar un ayuno familiar con el objeto de ayudarlo (véase Mateo 17:21), lo cual le proporcionará un escudo en contra de la tentación.

Nota: Muchas jovencitas también tienen problemas con adicciones a la pornografía. El mismo consejo podría aplicarse a la relación con sus hermanas.

Muestra tristeza, pero no rechazo

La pornografía no es algo insignificante, y duele mucho enterarte de que alguien a quien quieres tiene problemas con ella. Trata de perdonarlo aunque te lleve mucho tiempo hacerlo. Además, recuerda que el perdón y la confianza son dos cosas separadas. Mediante sus acciones, tu hermano puede recuperar tu confianza. Muestra pesar, pero nunca rechazo; él necesita sentir que no está solo y debe hacerse responsable de sus acciones. Si lo quieres a pesar de la adicción, él tendrá esperanza y hallará fortaleza para superar el problema.

Bethany A., 18 años, Arizona, EE. UU.

Dale ánimo

Sé que es difícil cuando depositas tanta confianza en alguien que después te defrauda. Lo primero que yo haría sería orar y pedirle fortaleza al Padre Celestial para hablar con tu hermano. Puedes hablar con él todas las semanas acerca de cómo se siente y buscar pasajes de las Escrituras durante tu estudio personal que le den ánimo para obtener ayuda. Es importante que lo apoyes, aunque hayas perdido la confianza en él. Dile que el Señor lo ama y lo perdonará. Recuérdale el himno Nº 112, “El Padre tanto nos amó”. Dile que Jesucristo expió nuestros pecados y, si nos arrepentimos, podemos progresar un poco todos los días.

Naomi B., 16 años, Minnesota, EE. UU.

Apóyalo

Demuéstrale que lo quieres, a pesar de las decisiones que haya tomado. Apóyalo en todo momento y dile que te alegras de que esté haciendo lo posible para solucionar su problema. La confianza no volverá en seguida, de la noche a la mañana, pero él está tratando de recuperarla. Está en el camino indicado y, a medida que aprenda cómo llegar a ser mejor, tú aprenderás a volver a confiar en él.

Kirstin M., 17 años, Carolina del Norte, EE. UU.

Perdónalo

El poder de la Expiación, si lo pones en práctica, ayudará a tu hermano a tener la fuerza para arrepentirse. La Expiación sana a los que han sido heridos así como a los que han tomado decisiones dañinas. Pon en práctica el perdón siempre y recurre al amor en vez de al enojo.

Seth B., 18 años, Misuri, EE. UU.

Ora para obtener guía

Arrodíllate y pídele guía a nuestro Padre Celestial; habla con tu hermano y ora por él. Al humillarnos ante nuestro Padre Celestial, Él “no os dejará ser tentados más de lo que podáis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1 Corintios 10:13). Él ayudará a tu hermano a ser fuerte frente a la tentación y a escoger siempre lo correcto.

Alejandra B., 22 años, California, EE. UU.

No pierdas la esperanza

No pierdas la esperanza en tu hermano, porque ésta es la época en la que él más necesita a su familia. Vencer un problema con la pornografía ya es suficientemente difícil como para tener que preocuparse por perder la confianza que su familia tiene en él. Yo tenía el mismo problema y estoy tratando de arrepentirme y ser digno de ir al templo y sellarme a mi familia. Siempre había temido lo que podrían decir mis padres o cómo me tratarían. Me sorprendió descubrir cuánto me apoyaban y cuán deseosos estaban de ofrecer soluciones para ayudarme a mejorar. Si tu hermano está hablando con su obispo y haciendo un esfuerzo sincero, está progresando.

Joven de Alaska, EE. UU.

Confía en el Señor

La Expiación no es sólo para nuestros pecados, sino también para las adversidades y las dificultades que pasemos. Jesucristo entiende perfectamente cómo te sientes: Él ya ha pasado por eso. Acércate a Él y descubrirás que Su mano te está esperando para elevarte. Ora para tener Su ayuda y el poder sanador de la Expiación. Cuéntale al Padre Celestial tus inquietudes, preocupaciones y esperanzas en cuanto a la situación. Y sobre todas las cosas, no te limites a esperar que ocurra un milagro: haz algo. Estudia las Escrituras, procura sabiduría que te ayude y mantén la fe en que todo saldrá bien.

Megan A., 19 años, Arizona, EE. UU.

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

La manera de corregir

Presidente Dieter F. Uchtdorf

“Nuestro Padre Celestial sabía antes de que viniésemos a esta existencia terrenal que fuerzas negativas nos tentarían a alejarnos de nuestro camino, ‘por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios’ (Romanos 3:23). Por eso preparó un medio para que hiciésemos correcciones. Por medio del misericordioso proceso del arrepentimiento verdadero y de la expiación de Jesucristo, nuestros pecados pueden ser perdonados y ‘no [nos perderemos], mas [tendremos] vida eterna’ (Juan 3:16)”.

Presidente Dieter F. Uchtdorf, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, “Cuestión de sólo unos segundos”, Liahona, mayo de 2008, pág. 60.

Siguiente pregunta

“¿En qué debo pensar durante la Santa Cena?”

Envía tu respuesta antes del 15 de julio a liahona.lds.org, por correo electrónico a liahona@ldschurch.org o por correo postal a:

Liahona, Questions & Answers 7/13
50 E. North Temple St., Rm. 2420
Salt Lake City, UT 84150-0024, EE. UU.

Es posible que las respuestas se modifiquen para abreviarlas o darles más claridad.

La carta o el mensaje de correo electrónico deben ir acompañados de la siguiente información y autorización: (1) nombre completo, (2) fecha de nacimiento, (3) barrio o rama, (4) estaca o distrito, (5) tu autorización por escrito y, si tienes menos de 18 años, la autorización por escrito de tus padres (es admisible por correo electrónico) para publicar tu respuesta y fotografía.