El pastor y la oveja perdida


El pastor y la oveja perdida

Jesús enseñaba a las personas contándoles relatos. Un día contó la historia de un pastor que tenía cien ovejas. El pastor era muy bueno y bondadoso; mantenía a las ovejas a salvo de los animales salvajes y las cuidaba toda la noche.

Un día, una de las ovejas se perdió. El pastor dejó a las 99 ovejas en un lugar seguro y fue a buscar a la que estaba perdida. Buscó en lo alto de las montañas y muy lejos en el desierto.

Cuando por fin encontró la oveja, el pastor se alegró; la puso sobre sus hombros y la llevó a casa.

El pastor reunió a sus amigos y les contó cómo había encontrado la oveja, y lo celebraron juntos.

Jesucristo es como el pastor del relato, y nosotros somos como las ovejas. Jesús nos cuida y nos protege del peligro. No nos abandona cuando cometemos errores, y se alegra cuando nos arrepentimos y regresamos a Su evangelio. Es por eso que en las Escrituras se lo llama el Buen Pastor.

Página para colorear

Jesús enseña la parábola de la oveja perdida

“¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se le perdió, hasta que la halla?” (Lucas 15:4).