Cuaderno de la conferencia de abril de 2013


“Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho… sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).
A medida que repase la conferencia general de abril de 2013, puede utilizar esta página (y los cuadernos de la conferencia de ejemplares futuros) para ayudarle a estudiar y aplicar las enseñanzas recientes de los profetas y apóstoles vivientes, así como de otros líderes de la Iglesia.

Para leer, ver o escuchar los discursos de la conferencia general, visite conference.lds.org.

Relatos de la conferencia

Enseñar a los de corazón sincero

De “Somos uno”, Liahona, mayo de 2013, págs. 62–63.

En 1955 me nombraron oficial de la Fuerza Aérea estadounidense. El obispo de mi barrio me dio una bendición antes de salir hacia mi primera base en Albuquerque, Nuevo México.

En su bendición dijo que mi tiempo en la fuerza aérea sería de servicio misional. Mi primer domingo, llegué a la capilla de la Rama Albuquerque Uno. Un hombre se me acercó y se presentó como el presidente de distrito, y me dijo que me llamaría para prestar servicio como misionero de distrito.

Le dije que estaría allí para recibir entrenamiento por sólo unas pocas semanas y luego sería asignado a alguna otra parte del mundo. Él respondió: “No lo sé, pero nuestro deber es llamarlo a prestar servicio”. En la mitad de mi entrenamiento militar, por lo que parecía ser una casualidad, me eligieron de entre cientos de oficiales a los que se entrenaba para tomar un cargo en la base central de un oficial que había fallecido repentinamente.

Así que, durante los dos años que estuve allí, trabajé en mi llamamiento. La mayoría de las noches y cada fin de semana, enseñaba el evangelio de Jesucristo a personas que los miembros nos habían dado como referencia.

Mis compañeros y yo prestábamos un promedio de más de 40 horas al mes de servicio misional sin tener que salir a tocar puertas ni una sola vez a fin de encontrar a alguien a quien enseñar. Los miembros nos mantenían tan ocupados que a menudo les enseñábamos a dos familias en una noche. Vi por mí mismo el poder y la bendición del repetido llamado de los profetas para que cada miembro sea un misionero.

El último domingo antes de partir de Albuquerque, se organizó la primera estaca de la ciudad. Ahora hay un templo sagrado allí, una casa del Señor, en una ciudad donde nos reuníamos en la única capilla con santos que llevaban a sus amigos para que se les enseñara y sintieran el Espíritu. Esos amigos se sentían como en casa en la verdadera Iglesia del Señor.

El Fondo General Misional

Durante la Conferencia General de abril de 2013, el presidente Thomas S. Monson habló acerca de la respuesta extraordinaria e inspiradora de los jóvenes para servir en una misión. Él dijo: “Para ayudar a mantener esta fuerza misional, y debido a que muchos misioneros provienen de circunstancias humildes, los invitamos, en lo posible, a que contribuyan generosamente al Fondo misional general de la Iglesia”.

Presidente Thomas S. Monson, “Bienvenidos a la conferencia”, Liahona, mayo de 2013, pág. 5.

Preguntas para reflexionar

  • ¿Cómo ha sido bendecida su vida por el servicio misional que usted prestó o por el servicio misional de otra persona?

  • ¿Por qué piensa que los profetas piden que el Evangelio se lleve a todo el mundo?

  • ¿Cómo puede ayudar a aquellos en su unidad que ya no están activos en la Iglesia a sentir el testimonio del Espíritu?

Considere escribir lo que piensa en su diario personal o hablar en cuanto a ello con otras personas.

Recursos adicionales en cuanto a este tema: Principios del Evangelio (2009), “La obra misional”, págs. 209–215; “La obra misional”, en Temas del Evangelio en LDS.org; Jeffrey R. Holland, “Somos los soldados”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 44–46.

Palabras proféticas acerca de principios morales absolutos

“Dios revela a Sus profetas que hay principios morales absolutos. El pecado siempre será pecado. La desobediencia a los mandamientos del Señor siempre nos privará de Sus bendiciones. El mundo cambia constante y dramáticamente, pero Dios, Sus mandamientos y las bendiciones prometidas no cambian.… No debemos escoger qué mandamientos creemos que son importantes guardar, sino reconocer todos los mandamientos de Dios. Debemos ser firmes y constantes, y tener confianza perfecta en la uniformidad del Señor y confianza perfecta en Sus promesas”.

Élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles, “La obediencia a la ley es libertad”, Liahona, mayo de 2013, pág. 88.

Invitación misional: Súbanse a la ola

  • “Adolescentes, aprovechen el nuevo programa de estudio y enséñense unos a otros la doctrina de Jesucristo. Éste es el momento que tienen para prepararse a fin de enseñar a los demás acerca de la bondad de Dios”.

  • “Jóvenes y jovencitas, su formación académica es muy importante… los instamos a que se postulen para ser admitidos en la institución que prefieran antes de comenzar la misión”.

  • “Ustedes, padres, maestros y demás, se suben a la ola al preparar a la generación actual para ser dignos del servicio misional. Mientras tanto, sus vidas ejemplares atraerán el interés de sus amigos y vecinos”.

  • “Ustedes, adultos, se suben a la ola al ayudar en la preparación espiritual, física y económica de futuros misioneros”.

  • “Ustedes, matrimonios mayores, hagan planes para el día en que puedan servir en la misión”.

  • “Los presidentes de estaca y los obispos… tienen las llaves de la responsabilidad de la obra misional en sus unidades”.

  • “Ustedes, líderes misionales [de barrio]… son el vínculo conector entre los miembros y los misioneros en esta obra sagrada de rescatar a los hijos de Dios”.

Élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Súbanse a la ola”, Liahona, mayo de 2013, págs. 45, 46.

Llena el espacio en blanco

  1. 1.

    “Las tinieblas no obtendrán la victoria frente a la ____________ de Cristo” (Dieter F. Uchtdorf, “La esperanza de la luz de Dios”, Liahona, mayo de 2013, pág. 77).

  2. 2.

    “La Iglesia es un ____________ donde los seguidores de Cristo logran tener paz” (Quentin L. Cook, “Paz personal: La recompensa a la rectitud”, Liahona, mayo de 2013, pág. 34).

  3. 3.

    “Quienes tenemos un cuerpo tenemos __________ sobre los que no lo tienen” (Boyd K. Packer, “Estas cosas sí sé”, Liahona, mayo de 2013, pág. 8).

  4. 4.

    “Si abandonamos el compromiso y la fidelidad al __________, eliminamos el pegamento que mantiene unida a nuestra sociedad” (L. Tom Perry, “La obediencia a la ley es libertad”, Liahona, mayo de 2013, pág. 87).

  5. 5.

    “Si ustedes no son misioneros de tiempo completo y no llevan una placa misional en la chaqueta, ahora es el momento de plasmar una en su ____________” (Neil L. Andersen, “Es un milagro”, Liahona, mayo de 2013, pág. 78).

Respuestas: 1. luz; 2. refugio; 3. potestad; 4. cónyuge; 5. corazón.

Sean sabios en cuanto a la forma en que adoptan la tecnología

  • “Para compartir el Evangelio, los miembros jóvenes de Boston crearon varios blogs. Aquellos que se unieron a la Iglesia, comenzaron su aprendizaje en línea, seguido por las charlas de los misioneros… Uno de [los autores de los blogs] dijo: ‘Ésta no es la obra misional; es la diversión misional’”1.

  • “¿Por qué no elegimos un momento todos los días para desconectarnos de la tecnología y reconectarnos unos con otros? Sencillamente apaguen todo”2.

  • “Marca los pasajes importantes en tu aparato y consúltalos con frecuencia. … pronto [sabrías] de memoria cientos de pasajes de las Escrituras, los que se convertirían en una poderosa fuente de inspiración y de guía del Espíritu Santo en momentos difíciles”3.

Notas

  •   1.

    Neil L. Andersen, “Es un milagro”, Liahona, mayo de 2013, pág. 79.

  •   2.

    Rosemary M. Wixom, “Las palabras que expresamos”, Liahona, mayo de 2013, pág. 82.

  •   3.

    Véase Richard G. Scott, “La paz en el hogar”, Liahona, mayo de 2013, pág. 30.

  • Ayudar a los pobres y a los necesitados

    “Con fondos donados por miembros generosos, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días envía comida, ropa y otros elementos básicos para aliviar el sufrimiento de adultos y niños en todo el mundo. Estos donativos, que en la última década llegaron a cientos de millones de dólares, se entregan sin distinción de religión, raza ni nacionalidad.… En el último cuarto de siglo, hemos ayudado a casi 30 millones de personas en 179 países”.

    Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Seguidores de Cristo”, Liahona, mayo de 2013, pág. 98.