Con espíritu de oración, estudie este material y, según sea apropiado, analícelo con las hermanas que usted visita. Utilice las preguntas como ayuda para fortalecer a sus hermanas y para hacer que la Sociedad de Socorro forme una parte activa en su propia vida. Si desea más información, visite reliefsociety.lds.org.

Bienestar

Los propósitos del programa de Bienestar de la Iglesia son ayudar a los miembros a ser autosuficientes, cuidar de los pobres y los necesitados, y prestar servicio. El programa de Bienestar es fundamental para la obra de la Sociedad de Socorro. El presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, ha enseñado:

“…desde un principio, [el Señor] ha proporcionado maneras para que Sus discípulos ayuden. Ha invitado a Sus hijos a que consagren su tiempo, sus medios y a sí mismos para unirse a Él a fin de servir a los demás…

“Él nos ha invitado y mandado a participar en Su obra de elevar a quienes tienen necesidades. Hacemos convenio de hacerlo en las aguas del bautismo y en los sagrados templos de Dios. Renovamos el convenio los domingos cuando participamos de la Santa Cena”1.

Bajo la dirección del obispo o del presidente de rama, los líderes locales colaboran para ocuparse del bienestar espiritual y temporal. Con frecuencia, las oportunidades de servir comienzan con las maestras visitantes, quienes procuran inspiración para saber cómo responder a las necesidades de cada una de las hermanas a las que visitan.

De nuestra historia

El 9 de junio de 1842, el profeta José Smith dio a las hermanas de la Sociedad de Socorro el mandato de “socorrer al pobre” y de “salvar almas”2. Estas metas aún son la parte central de la Sociedad de Socorro y se expresan en nuestro lema: “La caridad nunca deja de ser” (1 Corintios 13:8).

Nuestra quinta Presidenta General de la Sociedad de Socorro, Emmeline B. Wells, y sus consejeras introdujeron este lema en 1913 como recordatorio de nuestros principios fundamentales: “Declaramos que nuestro propósito es… [mantenernos] aferradas a las enseñanzas inspiradas del profeta José Smith cuando reveló el plan mediante el cual las mujeres recibirían poder mediante el llamamiento del sacerdocio para agruparse en organizaciones adecuadas con el fin de ministrar a los enfermos, ayudar a los necesitados, consolar a los ancianos, advertir a los desprevenidos y socorrer a los huérfanos”3.

En la actualidad, la Sociedad de Socorro tiene un alcance mundial a medida que las hermanas extienden caridad, el amor puro de Cristo, hacia su prójimo (véase Moroni 7:46–47).

¿Qué puedo hacer?

  1. 1.

    ¿Cómo me estoy preparando para cuidar de mí misma y de mi familia, espiritual y temporalmente?

  2. 2.

    ¿Cómo puedo seguir el ejemplo del Salvador al ayudar a satisfacer las necesidades de las hermanas que están bajo mi cuidado?

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    Notas

  1.   1.

    Henry B. Eyring, “Oportunidades para hacer el bien”, Liahona, mayo de 2011, pág. 22.

  2.   2.

    José Smith, en Hijas en Mi reino: La historia y la obra de la Sociedad de Socorro, 2011, pág. 71.

  3.   3.

    Hijas en Mi reino, pág. 71.