Preguntas y respuestas


¿Cómo puedo estar “en lugares santos” cuando hay tanta impureza a mi alrededor, como en la escuela?

Con el fin de prepararnos para épocas difíciles, el Señor nos manda “[estar] en lugares santos” (D. y C. 45:32; véase también D. y C. 87:8). Para lograrlo, debemos vivir dignamente y tener el Espíritu Santo con nosotros. El Espíritu nos ayudará a vencer la tentación y las influencias negativas. A continuación aparecen algunas formas de invitar al Espíritu en tu vida:

  • Ora. Comienza tu día con una oración y sobre todo ora durante el día cuando estés rodeado de malas influencias en la escuela o en cualquier otro lugar.

  • Asiste a seminario y estudia las Escrituras todos los días. El estudiar las doctrinas que se enseñan en las Escrituras te ayudará a estar lleno de luz y verdad: “La luz y la verdad desechan a aquel inicuo” (D. y C. 93:37).

  • Toma la Santa Cena cada semana. Cuando renuevas conscientemente tu convenio de vivir el Evangelio, recibes la promesa del Señor de tener Su Espíritu contigo.

  • Vive las normas que se encuentran en Para la Fortaleza de la Juventud. Esas normas te ayudarán a defender la santidad.

  • Mantente cerca de tus padres. Los adolescentes que tienen una buena relación con sus padres tienen mucha más fortaleza durante situaciones difíciles.

Estas sugerencias te fortalecerán espiritualmente y te ayudarán cuando te encuentres en una situación indigna que no puedas evitar, como en la escuela. De todos modos, lo mejor es que evites esas situaciones siempre que sea posible.

Mantén una actitud reverente

He aprendido que puedes lograr que los lugares donde te encuentras sean santos, ya que importa más quiénes somos que dónde nos encontramos. Hay mucha tentación en la escuela, pero lo que verdaderamente importa es que tengas una actitud reverente hacia el Padre Celestial y te esfuerces por tomar sobre ti el nombre de Cristo. De ese modo, lograrás que tu escuela sea un lugar santo para ti, porque recordarás al Padre Celestial y a nuestro Salvador.

Élder Ojeda, 21 años, Misión Colombia Bogotá Norte

Escoge lo bueno, evita lo malo

Yo trato de evitar los lugares de mi escuela donde sé que las personas suelen hacer cosas malas. También tengo cuidado al decidir con quién me siento en las clases o durante el almuerzo, ya que esas personas influyen en mi manera de pensar y de actuar. Aun así, no importa cuán cuidadosos seamos, en ocasiones vemos o escuchamos cosas profanas; cuando me sucede eso, en seguida miro para otro lado y canto un himno mentalmente para aclarar mis ideas. También me ha ayudado leer las Escrituras y hablar con amigos que me edifiquen. No siempre podemos elegir nuestro entorno, pero podemos escoger cómo reaccionamos ante él.

Eliza A., 14 años, Utah, EE. UU.

Defiende tu fe

Haz que tu entorno sea un lugar santo. Rodéate de amigos que cumplan con las recomendaciones de Para la Fortaleza de la Juventud. Da a conocer tus normas a los demás y pídeles que no hablen cosas que no sean apropiadas o que apaguen la música que no sea buena cuando tú estés presente. No tengas miedo de defender tu fe.

Thomas S., 15 años, Georgia, EE. UU.

Sé fuerte y valiente

Debemos ser fuertes y valientes. Debemos hacer lo correcto. A veces es muy difícil, pero si lo hacemos, seremos felices. Cuando las personas nos dicen que tomemos alcohol o fumemos con ellos, tenemos que ser valientes y decir que no. Podemos explicarles que deseamos escoger lo correcto y por eso no hacemos esas cosas.

Anastasia N., 20 años, Ivano-Frankivsk, Ucrania

Procura tener el Espíritu

En la escuela nos encontramos con gente que no tiene las mismas normas que nosotros. Sin embargo, si el Espíritu Santo guía nuestro camino, podremos tomar las decisiones correctas y ser un buen ejemplo para ellos. Es importante que siempre “[estemos] en lugares santos” a fin de sentir el amor de nuestro Padre Celestial. Una manera de hacerlo es procurar tener la compañía del Espíritu Santo. Cuando elegimos estar en un ambiente donde reina el amor de Dios, sentiremos gran alegría en nuestro corazón, ya que sabremos que el Padre Celestial está complacido con nuestras acciones.

Genzen N., 18 años, Zamboanga, Filipinas

Nunca comprometas tus principios

Hace algunos años, era uno de los pocos miembros de la Iglesia en mi clase. La gente pensaba que era raro porque trataba de vivir todas las normas de la Iglesia. Entonces un día decidí que rebajaría mis normas un poco. Al hacerlo, me di cuenta de que recibía más atención de los demás. Pero, después de unas semanas, me sentí culpable y me volví al Señor, arrepentida. Él me ayudó y yo tuve que hacer muchos sacrificios, pero ¡valió la pena! Realmente llegué a ver las bendiciones de vivir el Evangelio en la escuela. Perdí algunos amigos y la atención que había ganado, pero gané respeto y felicidad.

Sutton K., 15 años, Texas, EE. UU.

Piensa en el templo

El lugar más santo que existe sobre la tierra es el templo. Pensar en él te ayudará a hacer lo justo, no importa en qué circunstancias te encuentres. También puedes colocar una foto del templo donde puedas verla; eso te ayudará a sentirte mejor y a tener la fortaleza para no prestar atención a la maldad que existe en la escuela.

Ángel T., 18 años, Ecuador

Si deseas más sugerencias sobre cómo permanecer en lugares santos, podrías repasar estos discursos de la conferencia general de abril de 2013: Dallin H. Oaks, “Seguidores de Cristo”; y Robert D. Hales, “Permaneced firmes en lugares santos”, disponibles en el sitio conference.lds.org.

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

Es tu decisión

Presidente George Albert Smith

“Nosotros decidimos dónde vamos a estar. Dios nos ha dado el albedrío y no nos lo quitará; y si hago lo que está mal y entro en el territorio del diablo, lo hago porque tengo la voluntad y el poder de hacerlo. No puedo culpar a nadie más, y si decido guardar los mandamientos de Dios y vivir como debo hacerlo, y permanecer del lado del Señor, lo hago porque debo hacerlo, y recibiré mi bendición por ello. No será el resultado de lo que alguien más haga”.

Presidente George Albert Smith (1870–1951), Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: George Albert Smith, 2011, pág. 206.

Siguiente pregunta

“Mi madre trabaja todo el día. ¿De qué manera puedo mejorar nuestra relación?”

Envía tu respuesta y, si lo deseas, una fotografía de alta resolución antes del 15 de septiembre a liahona.lds.org , o por correo electrónico a liahona@ldschurch.org o correo postal (busca la dirección en la página 3).

Es posible que las respuestas se modifiquen para abreviarlas o darles más claridad.

La carta o el mensaje de correo electrónico debe ir acompañado de la siguiente información y autorización: (1) nombre completo, (2) fecha de nacimiento, (3) barrio o rama, (4) estaca o distrito, (5) tu autorización por escrito y, si tienes menos de 18 años, la autorización por escrito de tus padres (es admisible por correo electrónico) para publicar tu respuesta y fotografía.