Con espíritu de oración, estudie este material y, según sea apropiado, analícelo con las hermanas que usted visita. Utilice las preguntas como ayuda para fortalecer a sus hermanas y para hacer que la Sociedad de Socorro forme una parte activa en su propia vida. Si desea más información, visite reliefsociety.lds.org.

La autosuficiencia es la capacidad, el compromiso y el esfuerzo de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de la familia1.

Al aprender y aplicar los principios de la autosuficiencia en nuestros hogares y en nuestras comunidades, tenemos oportunidades de cuidar del pobre y del necesitado, y de ayudar a los demás a llegar a ser autosuficientes para que puedan soportar las épocas de adversidad.

Tenemos el privilegio y el deber de utilizar nuestro albedrío para llegar a ser autosuficientes espiritual y temporalmente. En cuanto al tema de la autosuficiencia espiritual y nuestra dependencia del Padre Celestial, el élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce Apóstoles, ha enseñado: “Llegamos a convertirnos y a ser espiritualmente autosuficientes al vivir nuestros convenios con espíritu de oración, al participar dignamente de la Santa Cena, al ser dignos de una recomendación para el templo y al sacrificarnos para servir a los demás”2.

El élder Hales nos aconsejó que adquiriéramos autosuficiencia temporal, “la cual incluye el obtener instrucción académica o capacitación vocacional después de la secundaria, aprender a trabajar y vivir dentro de nuestros medios. Al evitar las deudas y ahorrar ahora, nos preparamos para brindar un servicio completo a la Iglesia en años venideros. El propósito de la autosuficiencia temporal y espiritual es ubicarnos en un terreno más alto para poder elevar a otras personas que lo necesiten”3.

De nuestra historia

Después de que los Santos de los Últimos Días se habían congregado en el Valle del Lago Salado, que era un desierto aislado, el presidente Brigham Young deseaba que florecieran y establecieran hogares permanentes. Eso significaba que los santos necesitaban aprender destrezas que les permitieran llegar a ser autosuficientes. En ese empeño, el presidente Young tenía mucha confianza en las aptitudes, talentos, fidelidad y disposición de las mujeres, y él las alentó respecto a ciertos deberes temporales. Aunque los deberes específicos de las hermanas de la Sociedad de Socorro en la actualidad con frecuencia son diferentes, los principios siguen siendo los mismos:

  1. 1.

    Aprender a amar el trabajo y a evitar el ocio.

  2. 2.

    Adquirir un espíritu de sacrificio personal.

  3. 3.

    Aceptar la responsabilidad personal por nuestra salud, educación, empleo, finanzas, alimentos y otras necesidades básicas de la vida.

  4. 4.

    Orar para pedir fe y valor a fin de superar los retos que afrontemos.

  5. 5.

    Fortalecer a otras personas que necesiten ayuda4.

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    Notas

  1.   1.

    Véase Manual 2: Administración de la Iglesia, 2010, 6.1.1.

  2.   2.

    Robert D. Hales, “Volver en sí: La Santa Cena, el templo y el sacrificio al servir”, Liahona, mayo de 2012, pág. 34.

  3.   3.

    Robert D. Hales, “Volver en sí”, pág. 36.

  4.   4.

    Véase Hijas en Mi reino: La historia y la obra de la Sociedad de Socorro, 2011, pág. 57.