Aún es un llamado resonante


Los profetas y apóstoles declaran que “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” es aún más relevante hoy que cuando primeramente se emitió.

En un mundo en que el matrimonio está en peligro y se ataca a las familias tradicionales, hay un documento en particular que proporciona claridad y guía. Los profetas y apóstoles dicen que “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” es tan pertinente o más hoy que cuando se emitió en 19951.

Un estandarte de libertad moderno

Según el élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, la proclamación sobre la familia sigue siendo “un llamado resonante para proteger y fortalecer a las familias”2.

La situación del mundo actual es parecida al deterioro de la sociedad nefita en el Libro de Mormón, y el élder Ballard exhorta a los Santos de los Últimos Días a “que hagan de [la proclamación] un estandarte similar al ‘estandarte de la libertad’ del general Moroni, y que se comprometan a vivir mediante sus preceptos”3.

Esencial para la felicidad

El mundo promueve muchos caminos para lograr la felicidad, pero los profetas modernos afirman que las mejores posibilidades para encontrarla radican en el matrimonio celestial4.

Si vivimos y actuamos de acuerdo con el conocimiento de que las familias pueden ser eternas, el élder Ballard hace la promesa de que “el mundo se sentirá atraído a nosotros. Los padres que consideren a sus familias como algo de suma importancia tenderán a acercarse a la Iglesia…

“Nuestra perspectiva centrada en la familia debería hacer que los Santos de los Últimos Días se esfuercen por ser los mejores padres del mundo; nos debería hacer sentir un enorme respeto por nuestros hijos, quienes en verdad son nuestros hermanos espirituales; y nos debería motivar a dedicar el tiempo que sea necesario para fortalecer a nuestras familias. En efecto, nada está más íntimamente relacionado con la felicidad, tanto la nuestra como la de nuestros hijos, que la forma en que nos amemos y apoyemos unos a otros dentro de la familia”5.

Fortaleza más allá de la nuestra

El élder Ballard aconseja a las familias de todas partes que adquieran una copia de la proclamación y se ciñan a sus enseñanzas.

“…esfuércense al máximo por ser las mejores personas posibles y por comportarse de la mejor manera. Dios los fortalecerá más allá de su propia capacidad a medida que se esfuercen por cumplir con la responsabilidad terrenal más sagrada que Él concede a Sus hijos. Den oído a la voz del Espíritu y al consejo de los profetas vivientes. Sean de buen ánimo; Dios no los ha enviado aquí a la tierra para fracasar; sus esfuerzos como padres no se considerarán un fracaso a menos que ustedes se den por vencidos”6.

La esperanza de la vida eterna

La proclamación sobre la familia enseña que las familias pueden perdurar para siempre. El élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseña que “mientras que la salvación es un asunto individual, la exaltación es un asunto familiar… Cuando una familia se sella en el templo, esa familia puede llegar a ser tan eterna como lo es el reino de Dios”7.

El presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, explica que nuestra familia “es fundamental no sólo para la sociedad y para la Iglesia, sino también para nuestra esperanza de obtener la vida eterna”8.

Una advertencia antes de su tiempo

El presidente Eyring advierte que el resultado de pasar por alto las enseñanzas de la proclamación sobre la familia “será más desastroso que una simple falta de paz o de felicidad en esta vida”9.

Dice que la proclamación es profética porque advierte en cuanto a las mismas cosas que han debilitado a las familias en años recientes. Cita la advertencia profética y el llamado a la acción con que finaliza la proclamación:

“Advertimos que las personas que violan los convenios de castidad, que maltratan o abusan de su cónyuge o de sus hijos, o que no cumplen con sus responsabilidades familiares, un día deberán responder ante Dios. Aún más, advertimos que la desintegración de la familia traerá sobre las personas, las comunidades y las naciones las calamidades predichas por los profetas antiguos y modernos”10.

Un documento internacional

Cuando el presidente Gordon B. Hinckley (1910–2008) presentó la proclamación sobre la familia en la reunión general de la Sociedad de Socorro el 23 de septiembre de 1995, dijo que el objetivo de la misma era “amonestar y advertir”11 al mundo que no se apartara de las normas de ésta. Desde entonces, el documento se ha publicado en muchos idiomas, se ha analizado repetidamente en conferencias generales, y se expone en centros de reuniones y hogares de todo el mundo. Es una proclamación profética que ha sido proporcionada por un amoroso Padre Celestial para brindar guía a Sus hijos, guía que nunca se necesitó más que ahora.

Busque y comparta la proclamación sobre la familia en lds.org/topics/family.

Mostrar referencias

    Notas

  1.   1.

    Véase M. Russell Ballard, “Lo más importante es lo que perdura”, Liahona, noviembre de 2005, pág. 41.

  2.   2.

    M. Russell Ballard, “Lo más importante es lo que perdura”, pág. 41.

  3.   3.

    M. Russell Ballard, “Lo más importante es lo que perdura”, pág. 42.

  4.   4.

    Véase Russell M. Nelson, “El matrimonio celestial”, Liahona, noviembre de 2008, págs. 92–95.

  5.   5.

    Véase M. Russell Ballard, “Lo más importante es lo que perdura”, pág. 42.

  6.   6.

    Véase M. Russell Ballard, “Las sagradas responsabilidades del ser padres”, Liahona, marzo de 2006, pág. 17.

  7.   7.

    Russell M. Nelson, “El matrimonio celestial”, págs. 92–93.

  8.   8.

    Henry B. Eyring, “La familia”, Liahona, octubre de 1998, pág. 23.

  9.   9.

    Henry B. Eyring, Liahona, octubre de 1998, pág. 23

  10.   10.

    “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, noviembre de 2010, pág. 129.

  11.   11.

    Gordon B. Hinckley, “Permanezcan firmes frente a las asechanzas del mundo”, Liahona, enero de 1996, pág. 113.