Para algunos jóvenes, el no seguir los principios para mantenerse en buen estado físico puede llegar a ser un gran obstáculo para hacer amigos y adquirir autoestima. Más aún, la salud física y emocional son aspectos fundamentales, pero con frecuencia poco tomados en cuenta, de la preparación para servir en una misión. En las páginas 52–53 de este ejemplar, el élder Adrián Ochoa, de los Setenta, explica cómo el cuidar nuestro cuerpo protege nuestra salud física y emocional, y nos recuerda que pongamos en práctica y obedezcamos la Palabra de Sabiduría (véase D. y C. 89) a fin de ser más saludables y felices. A medida que ayude a sus hijos a aprender y aplicar los principios de la salud física y emocional, ellos podrán aumentar su autoestima y prepararse para prestar servicio en el futuro.

Como dice el élder Ochoa: “El cuidar de tu cuerpo también bendice tu mente y te ayuda a recordar que eres hijo o hija de Dios, a tener confianza en ti mismo y sentirte feliz. Nuestra naturaleza emocional, física y espiritual están conectadas”.

Sugerencias para enseñar el tema a los jóvenes

  • Lean juntos el artículo del élder Ochoa y elaboren un plan de ejercicios en familia con metas específicas y realistas para mantenerse en buen estado físico.

  • Lean con sus hijos adolescentes la sección de la salud física y emocional en Para la Fortaleza de la Juventud (páginas 25–27) y analicen lo que significa estar emocionalmente saludable.

  • Canten juntos “Aunque colmados de pesar” (Himnos, Nº 63) y analicen lo que la Resurrección nos enseña acerca de la importancia de nuestro cuerpo físico.

  • Repasen las Escrituras que figuran en el artículo y analicen lo que enseñan sobre la salud física y emocional.

Sugerencias para enseñar el tema a los niños

  • Muestre a su hijo una imagen del templo y analicen a qué se refiere el apóstol Pablo cuando enseñó que nuestro cuerpo es “el templo del Espíritu Santo” (1 Corintios 6:19), y cómo ese conocimiento nos ayuda a cuidar de nuestro cuerpo y nuestra mente.

  • Hagan una lista de las actividades recreativas que a sus hijos les gustaría realizar en familia y luego elaboren un plan para hacer que esas actividades sean parte de la vida familiar.

  • Hablen sobre la forma de entender y manejar las emociones, entre ellas la ira y la tristeza. Canten “Si te sientes feliz” (Canciones para los niños, pág. 125), “Yo trato de ser como Cristo” (Canciones para los niños, pág. 40) u otra canción sobre emociones y sobre tomar buenas decisiones.