Seguir Sus pasos


Llegar a ser como el Salvador es un proceso gradual que dura toda la vida y puedes empezar dando pequeños pasos cada día.

Las Escrituras nos instan a llegar a ser como Jesucristo y a “andar como él anduvo” (1 Juan 2:6). Sin embargo, dar ese primer paso puede ser difícil, sobre todo cuando no sabemos por dónde empezar.

Encontrarás ayuda en Predicad Mi Evangelio: Una guía para el servicio misional. Quizás pienses que es simplemente un manual para los misioneros de tiempo completo, pero en realidad es una herramienta maravillosa que puede ayudarte a comenzar con tu meta de llegar a ser como el Salvador. El capítulo 6 tiene el propósito de ayudarte a entender y a poner en práctica nueve atributos específicos semejantes a los de Cristo.

A continuación te presentamos algunas sugerencias sobre cómo usar Predicad Mi Evangelio y las Escrituras al procurar desarrollar atributos cristianos:

  • Para comenzar, ve a la actividad de atributos que se encuentra al final del capítulo 6 de Predicad Mi Evangelio (página 133). Esta actividad puede servirte de ayuda para determinar qué atributos son tu punto fuerte en este momento y cuáles debes mejorar.

  • Después de terminar la actividad, escoge, con espíritu de oración, un atributo en el cual concentrarte. Considera leer la sección sobre ese atributo en el capítulo 6.

  • Ponte metas específicas que puedan medirse y que te ayuden a desarrollar ese atributo. Fija un margen de tiempo para trabajar en tu meta y luego evalúa tu progreso. Por ejemplo, si estás tratando de ser más caritativo, podrías ponerte la meta de decir cosas positivas de tu hermano o hermana tres veces cada día durante una semana. Al final de la semana, tendrías que evaluar cómo te fue con tu meta y hacer las modificaciones que te ayudarán a seguir mejorando.

  • En Predicad Mi Evangelio se proporcionan pasajes de las Escrituras para estudiar con cada atributo. Podrías estudiar con espíritu de oración los pasajes que se incluyen y anotar las impresiones que recibas mientras lees.

  • Pide ayuda al Padre Celestial al tratar de desarrollar un carácter semejante al de Cristo. Pide ayuda específica, como: “Por favor, dame la fuerza para superar mi enojo cuando mis hermanos toman mis cosas”. Cuanto más específicas sean tus oraciones, más fácil te resultará reconocer las respuestas del Señor.

Llegar a ser como nuestro Salvador Jesucristo es un proceso gradual y una empresa de toda la vida. A veces quizá parezca ser muy difícil, pero no desesperes, porque el Señor nos promete: “[Quien] recibe luz y persevera en Dios, recibe más luz, y esa luz se hace más y más resplandeciente hasta el día perfecto” (D. y C. 50:24). A medida que recibamos, estudiemos y apliquemos la luz y la verdad y sigamos a Dios cada día, podemos tener la seguridad de que llegaremos a ser más parecidos a nuestro Salvador Jesucristo.

Seeking the One, por Liz Lemon Swindle. Prohibida la reproducción; ilustración fotográfica © Shayla Marie Fursov; fondo © iStock/Thinkstock; filigrana © Hemera/Thinkstock.

Tareas diarias

Los pequeños actos diarios son los pasos en el camino que nos conduce a llegar a ser como nuestro Salvador. Ten en cuenta estas actividades adicionales que te ayudarán a desarrollar atributos semejantes a los de Cristo:

  • Lee los pasajes de las Escrituras que se incluyen en la Guía para el Estudio de las Escrituras y se relacionan con el atributo que procuras desarrollar.

  • Ora a diario para tener el deseo de cambiar y la fuerza para mejorar.

  • Lleva un registro en el cual documentes tu progreso.

  • Habla con tus padres. Cuéntales de tus metas para que puedan ayudarte.

Participa de la conversación

Durante el mes de octubre, estudiarás acerca de cómo llegar a ser más semejante a Cristo (en caso de que tu barrio o rama cuente con las nuevas lecciones en tu idioma). Después de leer este artículo, escoge con oración un atributo en el cual trabajar esta semana o este mes. Podrías ponerte una meta y luego evaluar tu progreso. Por ejemplo: ¿Tuviste más caridad, fuiste más obediente o más paciente? ¿Cómo te ayudó la meta de ser más semejante a Cristo a superar las dificultades? Considera compartir tu experiencia con otro joven o jovencita, o con tu familia.