El Padre Celestial los ama

Véase “Nunca caminamos solos”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 123–124.


Thomas S. Monson

El Padre Celestial los ama, a cada uno de ustedes. Ese amor nunca cambia.

En él no influye su apariencia ni sus posesiones.

No lo cambian sus talentos ni sus habilidades; simplemente está allí.

Está allí para cuando se sientan tristes o felices, desanimados o esperanzados.

El amor de Dios está allí, ya sea que sientan que merezcan amor o no; simplemente siempre está allí.