Salir o no salir con jóvenes del sexo opuesto

La autora vive en Nevada, EE. UU.


Ilustración por Ben Simonsen.

Donde yo estudio, muchos de los jóvenes tienen novios o novias. En mi primer día de clases del segundo año de la escuela secundaria, conocí a un muchacho llamado Paul; nos llevábamos muy bien y era un buen amigo.

Al día siguiente, después de clases, me pidió que saliéramos los dos solos. Le dije que no podía, y él me preguntó por qué. Le dije que era miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y que se espera que no salgamos con jóvenes del sexo opuesto hasta que tengamos 16 años. Paul me preguntó el porqué, y yo me di cuenta de que realmente no lo sabía.

Esa noche fui a casa y medité sobre la pregunta de Paul. Investigué en el sitio web de la Iglesia LDS.org y leí mis Escrituras. Encontré una cita del presidente Gordon B. Hinckley (1910–2008): “El Señor ha hecho que nos sintamos atraídos los unos por los otros para un gran propósito; pero esa misma atracción se convierte en un barril de pólvora a menos que se mantenga bajo control… Es por esa razón que la Iglesia aconseja en contra del noviazgo a temprana edad”1.

También busqué en Para la Fortaleza de la Juventud, donde dice que el salir con jóvenes del sexo opuesto “te puede servir para aprender y poner en práctica aptitudes sociales, cultivar amistades, divertirte sanamente y, con el tiempo, encontrar un compañero(a) eterno(a)”2.

Al día siguiente le mostré a Paul el librito Para la Fortaleza de la Juventud. Otros vieron a Paul leyéndolo, y mis amigos SUD me ayudaron a contestar las preguntas de mis compañeros de clase. Estaba feliz por tener una respuesta para la pregunta de Paul.

En Para la Fortaleza de la Juventud dice que el salir con jóvenes del sexo opuesto antes de los 16 años, y establecer relaciones serias cuando se es muy joven, puede conducirte a la inmoralidad y limitar la cantidad de personas que puedas llegar a conocer. Mi mamá también dice que no debemos salir antes de los 16 porque nos puede distraer de los estudios y de oportunidades que pueden ser muy importantes para el futuro. He visto amigos deprimirse a los 13 años a causa de la ruptura de una relación sentimental que tenían.

Estaba contenta de haber podido averiguar por mí misma por qué no debemos salir con jóvenes del sexo opuesto antes de los 16 años, y de darle a Paul una explicación sin herir sus sentimientos. Me he hecho de un gran amigo y espero que podamos ser amigos por mucho tiempo. Estoy agradecida porque el Señor nos ha concedido amigos y por la oportunidad de salir con jóvenes del sexo opuesto a la edad apropiada, para que así todos podamos algún día encontrar nuestros compañeros eternos.

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    Notas

  1.   1.

    Véase “El consejo y la oración de un profeta en beneficio de la juventud”, Liahona, abril de. 2001, pág. 39.

  2.   2.

    Para la Fortaleza de la Juventud, librito, 2011, pág. 4.