La puerta y el sendero


Las ordenanzas y los convenios del sacerdocio nos sitúan en el sendero de la vida eterna y nos bendicen con la fortaleza que necesitamos ahora mismo.

Todos procuramos la vida eterna, lo cual significa ser salvos y exaltados en el grado más alto del reino celestial, donde podremos vivir como familias en la presencia del Padre Celestial.

Además de la fe en Jesucristo y el arrepentimiento, las ordenanzas y los convenios del sacerdocio nos permiten entrar en el sendero que conduce a la vida eterna. Sin importar cuándo hayas entrado en este sendero, ni dónde te encuentres en él, ni si has nacido en la Iglesia o te convertiste después, ni si has sido activo toda la vida o acabas de volver a la actividad en la Iglesia, puedes progresar por el sendero si te centras en tus convenios y en lo que puedes hacer para recibirlos y observarlos.

También es importante saber que las ordenanzas y los convenios del sacerdocio no sólo nos brindan la promesa de un futuro glorioso, sino que también nos brindan la entereza, el consuelo y el apoyo que precisamos ahora mismo a fin de seguir el sendero y perseverar hasta el fin en rectitud.

Puerta

Sendero que conduce a la vida eterna (perseverar hasta el fin)

Véase 2 Nefi 31.

Élder Robert D. Hales

“El permanecer en el camino del Evangelio de convenios, mandamientos y ordenanzas nos protege y nos prepara para hacer la obra de Dios en este mundo”.

Élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Permaneced firmes en lugares santos”, Liahona, mayo de 2013, pág. 49.

  • Ordenanzas y convenios esenciales

    Élder Quentin L. Cook

    “Es la autoridad del sacerdocio en la Iglesia [la] que proporciona las sagradas ordenanzas y los convenios que unen a las familias y nos hacen dignos de regresar a Dios el Padre y a Jesucristo en el reino celestial. Esas ordenanzas traen paz porque son convenios con el Señor”.

    Élder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Paz personal: La recompensa a la rectitud”, Liahona, mayo de 2013, pág. 34.

    • Bautismo

    • Don del Espíritu Santo

    • Otorgamiento y ordenación al sacerdocio (para los hombres jóvenes)

    • Investidura del templo

    • Sellamiento en el templo

  • Ordenanzas de renovación y fortalecimiento

    Élder Neil L. Andersen

    “A medida que participen dignamente en las ordenanzas del sacerdocio, el Señor les brindará mayor fortaleza, paz y perspectiva eterna”.

    Élder Neil L. Andersen, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Poder en el sacerdocio”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 95.

    • Santa Cena: Renovación semanal del convenio del bautismo

    • Bendiciones patriarcales: Guía individual especial y bendiciones prometidas

    • Bendiciones para los enfermos: Ayuda y sanidad

    • Bendiciones de padre y otras bendiciones de consuelo y consejo: Paz y guía cuando se necesitan

Vida eterna (reino celestial con la familia)

Ayuda a lo largo del camino

Escrituras: Guía e instrucción que se recibe como parte del convenio entre Dios y Su pueblo (véase D. y C. 84:57)

Oración: “[El Maestro] nos ofrece el convenio de ‘recordarle siempre’ y la advertencia de ‘[orar] siempre’ a fin de depositar nuestra confianza en Él, nuestra única seguridad” (Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, “Always ”, Ensign, octubre de 1999, pág. 9).

Servicio: Cumplir nuestros convenios al servir a Dios y a Sus hijos, entre ellos los llamamientos, la obra del templo y de historia familiar, compartir el Evangelio y el servicio misional de tiempo completo

Arrepentimiento: Recordar nuestros convenios y acercarnos más al Salvador cuando nos hemos descarriado; a veces incluye la ayuda de los líderes del sacerdocio