Gordon B. Hinckley


Gordon B. Hinckley

Gordon B. Hinckley creció amando la naturaleza. La madera de un nogal que había plantado cuando era niño se usó para construir el púlpito del Centro de Conferencias. Con frecuencia, el joven Gordon comparaba el amor del Salvador a la guía de la Estrella Polar, una estrella que aprendió a reconocer cuando era niño. Viajó más de 3,2 millones de kilómetros mientras servía en la Iglesia, y los satélites transmitieron su testimonio a lo largo del mundo. Se dedicaron más de 70 templos mientras era Presidente, incluso el reconstruido Templo de Nauvoo, Illinois.

Ilustración por Robert T. Barrett.