Alma era un sacerdote del inicuo rey Noé que escuchó al profeta Abinadí enseñar acerca de los mandamientos. Alma sabía que debía cambiar su vida y seguir a Dios en lugar de hacer cosas malas. Anotó lo que Abinadí enseñó y comenzó a enseñar a otras personas el Evangelio. Más adelante, tuvo una familia y llamó a uno de sus hijos Alma.

Yo estaba jugando de portero y lo estaba haciendo muy bien. Entonces recordé que tenía que arrepentirme de algo malo que había dicho el día anterior. Tenía que hacerlo, pero estaba en medio de un partido de fútbol; pero entonces recordé algo: ¡Puedes orar en cualquier lugar donde necesites hacerlo! Después de orar, me sentí bien y me arrepentí.

Peter G., 8 años, Utah, EE. UU.

¡Me puedo arrepentir!

  • Memoriza Mosíah 18:9.□

  • Escribe o dibuja algo que dijo el profeta durante la conferencia general.

  • Escoge una manera en la que puedes cambiar para mejor e intenta hacerlo este mes.

  • Me desafío a mí mismo a…