“Seamos autosuficientes e independientes”

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A medida que adoptan los principios y las doctrinas de la iniciativa de autosuficiencia de la Iglesia, los Santos de los Últimos Días de todo el mundo están cosechando las bendiciones de “más esperanza, paz y progreso”.

violin maker in workshop

Antes de ser miembro de la Iglesia, Peter Uglow había pasado la mayor parte de su vida adulta en pos del éxito financiero y, por fuera, todo parecía indicar que lo había encontrado. Al fin y al cabo, había sido propietario de varios negocios.

Cuando un líder local de la Iglesia en West Midlands, Inglaterra, lo invitó a unirse a un grupo de finanzas personales que ofrecía la Iglesia a través de su iniciativa para la autosuficiencia, Peter dudó que aquel curso pudiera enseñarle algo. No obstante, una vez que comenzó a asistir al grupo, pronto se dio cuenta de lo mucho que le quedaba por aprender.

“El curso no es solo sobre finanzas; eso es solamente una parte de la historia”, dice. “Lo más importante para mí fue aprender a tener fe en el Padre Celestial, en el modo en que Él nos provee todas las bendiciones temporales y abre las puertas a la verdadera autosuficiencia si seguimos Su guía espiritual”.

Como miembro de un grupo de finanzas personales, Peter aprendió habilidades prácticas, como llevar un control de los gastos familiares, hacer un presupuesto y vivir dentro del mismo, reducir la deuda y ahorrar para el futuro. Al utilizar estas habilidades, ejerciendo la fe en Jesucristo y trabajando duro, Peter y su esposa saldaron una enorme deuda.

“Me siento mucho más ligero y más libre sin el miedo que acompaña a la deuda y al caos financiero”, dice. “Siento las abundantes bendiciones del Padre Celestial de una manera que nunca había sentido antes. He aprendido la manera de pedir y escuchar Sus respuestas cuando necesito ayuda con mis asuntos temporales”.

Iniciativa de autosuficiencia

La autosuficiencia es más que tener un buen trabajo, alimentos almacenados o dinero en el banco. Más bien es “la capacidad, el compromiso y el esfuerzo de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de la familia. Conforme los miembros [de la Iglesia] llegan a ser autosuficientes, también tienen mayor capacidad para servir y cuidar de los demás”1. al tiempo que dejan que el trabajo ocupe su trono como principio gobernante en sus vidas.

El presidente Thomas S. Monson ha enseñado: “La autosuficiencia es el producto de nuestro trabajo y es el fundamento de todas las demás formas de poner en práctica esta obra. Es un elemento esencial para nuestro bienestar espiritual tanto como para el temporal… ‘Trabajemos por aquello que necesitamos. Debemos ser autosuficientes e independientes, porque no se obtiene la salvación por otro principio. La salvación es un asunto individual y cada quien debe labrar la suya en las cosas temporales y en las espirituales’”2.

Bajo la dirección de los líderes locales del sacerdocio, más de quinientos mil Santos de los Últimos Días en más de cien países han participado desde 2014 en la iniciativa para la autosuficiencia. Ahora la Iglesia está presentando esta iniciativa por toda Norteamérica.

La iniciativa incluye cursos y recursos “para ayudar a los miembros de la Iglesia a aprender y a poner en práctica los principios de la fe, la educación, el trabajo arduo y la confianza en el Señor. El aceptar y vivir esos principios”, dice la Primera Presidencia, “[nos] permitirá recibir las bendiciones temporales prometidas por el Señor”3.

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Feliz y esperanzada

Maria Edilene Romão había perdido la esperanza. No podía encontrar trabajo, era madre soltera y tenía varios hijos a los que alimentar.

Fue entonces cuando dos miembros de su barrio en Santa Catarina, Brasil, la invitaron a un devocional de autosuficiencia. Al final del devocional, Maria se unió a un grupo para ayudarla a encontrar trabajo.

“Por primera vez en mi vida creí en un futuro en el que podría cuidar de mi familia”, recuerda. “Confiaba en que el grupo de autosuficiencia me ayudaría a cambiar mi vida”.

Y así fue.

Durante las doce semanas que siguieron, Maria se dedicó en cuerpo y alma a su grupo, a sus estudios y a sus compromisos. Con energías renovadas trabajó para alcanzar sus metas. Practicó técnicas de entrevistas de trabajo y en dos semanas consiguió tener una prometedora entrevista laboral. De esa entrevista le salió un trabajo.

“Mi vida ha cambiado para siempre”, dice Maria, que ya no tiene problemas para alimentar a su familia. “Ahora soy feliz, estoy emocionada, tengo paciencia y esperanza. Sé que el Padre Celestial vive y que me ama. Sé que, cuando ejerzo mi fe en Jesucristo, soy bendecida”.

“La herramienta más fabulosa”

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La autosuficiencia es un medio para alcanzar un propósito mayor, dijo el élder Robert D. Hales, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “La meta final es llegar a ser como el Salvador, y el servicio desinteresado a los demás realza dicha meta. Nuestra capacidad para servir aumenta o disminuye según el nivel de nuestra autosuficiencia”.

Solo cuando llegamos a ser autosuficientes, añadió el élder Hales, “podemos en verdad emular al Salvador al servir y bendecir a los demás”4.

Sergio Galbuchi aprendió esta verdad por sí mismo cuando abrió su propio negocio poco después de que la presidencia de estaca lo llamara como especialista de autosuficiencia de estaca. Armado con la fe, las habilidades y el conocimiento que había adquirido como miembro del comité, Sergio y su esposa, Silvia, abrieron en Buenos Aires una tienda de “artesanía y sabores” de Argentina.

“Creo que llegar a ser autosuficiente es una manera de poner en práctica la fe”, explica Sergio. Al principio, Silvia y él no tuvieron el éxito que habían esperado, por lo que la fe siguió siendo fundamental en su empeño. Sin embargo, mientras esperaban los frutos económicos, trabajaron duro y bendijeron a sus clientes con sus productos y con sus esfuerzos misionales.

“Conocemos a muchas personas”, dice Sergio, “y hemos tenido oportunidades de entregar ejemplares del Libro de Mormón”.

Inicialmente, el comité de autosuficiencia de estaca localizó a diez miembros de la estaca de Sergio que necesitaban ayuda con la autosuficiencia; pero luego se movilizaron todos los obispos.

“Ahora sabemos de treinta y cinco personas necesitadas”, dijo Sergio a medida que aumentaba la labor. “Sus obispos los han invitado individualmente a participar en los grupos”.

La fe de ellos floreció, hicieron los cambios necesarios y emplearon nuevas habilidades.

“Cada vez que hablo con los líderes del sacerdocio trato de expresarles que esta es la herramienta más fabulosa que jamás hemos recibido de la Primera Presidencia”, añade Sergio. Es mejor que todo el dinero que se pudiera dar para ayudar a alguien, y sus enseñanzas son más claras que muchas de las cosas que aprendí cuando iba a la universidad.

Y lo más importante es que quienes completan las doce semanas de los cursos de autosuficiencia llegan a ser mejores discípulos de Jesucristo y aprenden a utilizar sus habilidades para edificar el reino de Dios.

“Este grupo [de autosuficiencia] no se centra solo en nuestro negocio; se centra en nuestra relación con Dios y con los demás”, dice Sergio. “Durante los tres meses que pasamos en este grupo, llegamos a ser mejores discípulos de Jesucristo. Después de todo, puede que un negocio nos ayude a ser más autosuficientes, pero el propósito final es prestar servicio.

Crecimiento y acción

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“Siempre ha sido fundamental para los Santos de los Últimos Días”, dijo el presidente Joseph F. Smith (1838–1918), “la enseñanza de que no se puede confiar en que la religión que no tiene el poder para salvar a las personas temporalmente y hacerlas prósperas y felices en esta vida las salve espiritualmente y las exalte en la vida venidera”5.

Entonces no debería sorprendernos que, al fortalecer lo temporal, fortalezcamos también lo espiritual. El élder David y la hermana Theresa Nish, que sirvieron como misioneros de autosuficiencia en las Islas Salomón, vieron directamente esa correlación entre los miembros de la Iglesia de ese lugar.

“El crecimiento espiritual y la asistencia al templo se deben claramente a los principios, las habilidades y los hábitos que se enseñan en Mi fundamento y a la explicación exhaustiva que se encuentra en Mi camino a la autosuficiencia”, dicen de los cuadernillos de esta iniciativa. “[Estos] ayudan a la gente a progresar espiritual y temporalmente, conduciéndoles a la autosuficiencia espiritual y temporal”.

Cheryl Redd, facilitadora de autosuficiencia en Utah, EE. UU., explica cómo los principios espirituales de esta iniciativa la han ayudado a progresar en lo temporal: “Me di cuenta de que estos principios y fundamentos se pueden aplicar a todos los aspectos de nuestra vida. Estos talleres me han ayudado a estar más enfocada en mis responsabilidades como esposa y madre. Ahora tengo las herramientas para entender mejor la economía familiar. Veo que trabajar junto a nuestro cónyuge para adminsitrar nuestras finanzas es, en cierto modo, un negocio. Necesitamos estas herramientas para que nuestras familias tengan éxito”.

Por toda la Iglesia, esta visión más amplia se traduce en una mayor fe y una mayor fortaleza espiritual. Como resultado, los miembros han aumentado su compromiso de asistir a la Iglesia, pagar los diezmos y mantenerse dignos de entrar en el templo.

“Me llamó la atención”, dice un miembro nuevo, George Echevarría, acerca de la iniciativa de autosuficiencia. George, que conduce un taxi en Perú, dice que esta iniciativa le ayudó a obtener un testimonio del Evangelio al tiempo que le llenó de deseos de mejorar. Ahora espera convertirse en electricista, arreglando los pequeños mototaxis que ha conducido por años.

“No podemos sentarnos a esperar que nos sucedan las cosas”, afirma. “Debemos ser proactivos”.

“Su vida será bendecida”

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Los Santos de los Últimos Días de todo el mundo están cosechando las bendiciones prometidas del Señor a medida que diligentemente aprenden, viven y ponen en práctica los principios de la autosuficiencia espiritual y temporal. Aunque todos pueden beneficiarse, esta iniciativa ha bendecido especialmente a quienes carecen o necesitan fortaleza en la autosuficiencia temporal y espiritual. El Fondo Perpetuo para la Educación respalda la iniciativa de autosuficiencia al ayudar a quienes tienen un plan de formación académica a tener acceso a los recursos necesarios.

Las Escrituras prometen la ayuda del Señor a medida que trabajemos para conseguir la autosuficiencia. Él ha dicho: “… es mi propósito abastecer a mis santos” (D. y C. 104:15).

Hablando de este objetivo, la Primera Presidencia ha declarado: “Esta revelación es una promesa del Señor de que Él le proveerá las bendiciones temporales y abrirá la puerta de la autosuficiencia, la cual es la capacidad de proporcionar las necesidades de la vida para nosotros mismos y para los miembros de nuestra familia”.

A medida que estudiemos, pongamos en práctica y enseñemos estos principios a los miembros de nuestra familia, la Primera Presidencia promete: “… su vida será bendecida. Usted aprenderá cómo actuar en su camino hacia una mayor autosuficiencia. Será bendecido con mayor paz, esperanza y progreso”6.

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Notas

  1. 1.

    Manual 2: Administración de la Iglesia, 2010, 6.1.1

  2. 2.

    Thomas S. Monson, “Los principios de bienestar personal y familiar”, Liahona, febrero de 1987, pág. 3; véase también Marion G. Romney, en Welfare Services Meeting Report, 2 de octubre de 1976, pág. 13.

  3. 3.

    Primera Presidencia, en Mi fundamento: Principios, habilidades y hábitos, cuadernillo, 2015, pág. 2.

  4. 4.

    Robert D. Hales, “Una perspectiva del Evangelio sobre Bienestar: La fe en acción”, en Principios básicos sobre bienestar y autosuficiencia, cuadernillo, 2009, pág. 2.

  5. 5.

    Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph F. Smith, 1999, 2000, pág. 176.

  6. 6.

    Primera Presidencia, en Mi fundamento, pág. 2.