Elevar a otras personas: 4 maneras de dar la bienvenida a los miembros nuevos y a los que regresan

De un artículo de Betsy VanDenBerghe

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    Jóvenes adultos en una clase de Escuela Dominical

    Muchos miembros nuevos y que regresan no se sienten cómodos en la Iglesia debido a que no se sienten integrados. En ocasiones, aun quienes tienen un firme testimonio luchan para mantenerse fieles al sentirse excluidos. Los líderes de la Iglesia tratan este tema en una reciente serie de videos titulada La unidad en la diversidad, e instan a los miembros a ser más perceptivos, inclusivos y amorosos al interactuar con los demás.

    Las siguientes son cuatro maneras para ayudar a los miembros nuevos y a los que regresan a sentirse integrados:

    1. Ser un amigo en la fe

    Los conversos recientes o los miembros menos activos pueden sentirse solos o incómodos en la capilla, pero el ofrecer un simple saludo puede aliviar sus preocupaciones. Carol F. McConkie dice: “Cuando el pie de cualquier persona se posa sobre el umbral de alguna capilla, de inmediato debe sentirse bien recibida, amada e inspirada”. Salúdenlos con una cálida bienvenida, interactúen con ellos y preséntenlos a otros miembros. Sean el verdadero amigo que ellos necesitan desesperadamente.

    2. Incluir a todos

    ¡La clave para hacer que los nuevos miembros, o los miembros que regresan, se sientan integrados es hacerles saber que desean que ellos estén allí! El élder Dallin H. Oaks enseña lo siguiente: “Si lo tomamos a Él [el Salvador] como nuestro modelo de conducta, siempre debemos estar intentando tender la mano a fin de incluir a todos”. Podemos generar un mayor sentido de pertenencia al reconfortar e integrar a quienes son nuevos en la Iglesia.

    3. Haz un esfuerzo por conocer a los demás

    Muchos nuevos conversos se sienten abrumados con la presión de entenderlo todo de repente, y algunos quizás se sientan solos si sus familiares y amigos no comprenden sus nuevas creencias y costumbres. La hermana Jean B. Bingham aconseja lo siguiente: “Cuando deciden situarse en una posición en la que pueden interactuar, bendicen la vida de otra persona”. Pueden curar la soledad de los demás invitándolos a cenar o a ir juntos al templo. ¡Su amor y amistad sinceros pueden ser de gran ayuda!

    4. Vivan el Evangelio; lleguen a ser discípulos

    Hay muchos miembros de la Iglesia que vienen de diferentes procedencias. El élder D. Todd Christofferson explica: “La gente puede brindar diferentes dones y perspectivas”. El centrarse en las cosas que tienen en común con estos miembros en lugar de las diferencias les permitirá sentirse aceptados, amados, integrados y listos para aceptar la salvación dentro del cuerpo de Cristo.

    Los profetas y apóstoles modernos nos instan a hallar la unidad en la diversidad, invitándonos a hacer lugar para cada miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sin importar cuáles sean sus circunstancias.