Hasta la próxima

El propósito de la creación

Por el presidente N. Eldon Tanner (1898–1982)

Primer Consejero de la Primera Presidencia

De “La naturaleza eterna del matrimonio”, Liahona, septiembre de 2011, págs. 18-19. Ortografía y puntuación estandarizadas.

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Cada uno de nostros puede hacer de nuestro hogar un pedazo de cielo en la tierra.

couple with baby

Consideremos… el propósito de la creación de la tierra. En las Escrituras se pone en claro que fue para… proporcionar un lugar donde los hijos y las hijas de Dios pudieran morar en la mortalidad y probar que eran dignos, mediante la obediencia a los mandamientos, de regresar a la presencia de Dios, de donde provinieron.

Después de la creación de la tierra, “… dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

“Y los bendijo Dios y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos; y henchid la tierra y sojuzgadla” (Génesis 1:26–28).

Cuando Dios creó a la mujer y la llevó ante el hombre, Él dijo:

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se allegará a su mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24).

Sí, el matrimonio es ordenado por Dios, y después de esa primera referencia al esposo y a la esposa, encontramos numerosos pasajes de las Escrituras como evidencia de que hombres y mujeres se convertían en esposos y esposas en ceremonias matrimoniales… No estamos aquí solo para “comer, beber y divertirnos” (2 Nefi 28:7)…

Es importante que comprendamos, tal como lo aprendemos de las Escrituras, que Dios es eterno, que Sus creaciones son eternas y que Sus verdades son eternas. Por lo tanto, cuando Él entregó a Eva en matrimonio a Adán, esa unión sería eterna…

Cuando los padres comprenden el propósito de su existencia, que son hijos espirituales del Padre Celestial, y que tienen la responsabilidad de proveer cuerpos terrenales para otros seres, se regocijan en el milagro del nacimiento al comprender que son copartícipes con Dios en la creación de cada hijo que llega a su hogar…

Sé que mediante el evangelio de Jesucristo y mediante la obediencia a los mandamientos de Dios y los convenios que hacemos con Él, cada uno de nosotros puede hacer de su hogar un pedazo de cielo en la tierra mientras nos preparamos a nosotros mismos y a nuestros hijos para regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial.