6 símbolos de la Pascua judía que podrían cambiar tu visión de la Pascua de Resurrección

Por Valerie Durrant

Revistas de la Iglesia

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    Al recordar el simbolismo de la Pascua judía, se profundiza nuestro entendimiento y nuestro gozo por la realidad de la Resurrección.

    table set with passover meal

    Me encanta la Pascua de Resurrección, un día festivo que conmemora que Jesucristo libró a los hijos de Dios del cautiverio de la muerte y del infierno.

    Sin embargo, 1500 años antes de la Resurrección, una festividad similar conmemoraba que Jehová había librado a los hijos de Israel del cautiverio en Egipto.

    La Pascua de Resurrección rememora el sacrificio expiatorio del Salvador; la Pascua judía lo presagió. Juntas pueden profundizar nuestro entendimiento de la Resurrección. A continuación vemos solo algunas conexiones entre la Pascua judía y la Pascua de Resurrección.

    Pascua judía

    Pascua de Resurrección

    1. La Pascua judía se centraba en el cordero pascual, un macho sin defecto (véase Éxodo 12:5) y sin ningún hueso quebrado (véase Éxodo 12:46).

    1. Jesús es el Cordero de Dios (véase Juan 1:29), libre de pecado y sin ningún hueso quebrado (véase Juan 19:36).

    2. La cena de Pascua iba acompañada de panes sin levadura, libres de toda corrupción (véanse Bible Dictionary [Diccionario bíblico], “Leaven” [Levadura] y Éxodo 12:8, 15).

    2. Jesús es el Pan de Vida, en quien no hay impureza alguna (véase Juan 6:35).

    3. La cena de Pascua iba acompañada de hierbas amargas, símbolo del cautiverio de los israelitas (véase Éxodo 12:8).

    3. Aunque estemos bajo el yugo del pecado, gracias a que Jesús bebió la amarga copa (véase D. y C. 19:18), podemos superarlo mediante Su expiación (véase 1 Corintios 15:22).

    4. La cena de Pascua había de comerse apresuradamente (véase Éxodo 12:11).

    4. El cuerpo del Salvador fue preparado con prisa para su sepultura (véase Juan 19:31).

    5. Los creyentes que pintaron el marco de la puerta con la sangre del cordero fueron salvos de la muerte física (véase Éxodo 12:7, 13).

    5. Los creyentes que toman simbólicamente la sangre del Cordero cada semana durante la Santa Cena y “siempre se acuerdan de él” (D. y C. 20:77, 79) pueden salvarse tanto de la muerte espiritual como de la muerte física (véase Mosíah 4:2).

    6. Al día siguiente de que los primogénitos fueron muertos, se declaró la libertad a los israelitas cautivos (véase Éxodo 12:29–32).

    6. Al día siguiente de que el Primogénito fue muerto, Jesús declaró la libertad a los que estaban cautivos en el mundo de los espíritus (véase D. y C. 138:18, 31, 42).