Adorar en la era digital

Por Adam C. Olson

Revistas de la Iglesia

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Considere estos tres principios para el uso apropiado de dispositivos digitales en la capilla.

sitting in sacrament meeting

Un domingo, mientras se repartía la Santa Cena, una presidenta de Sociedad de Socorro de barrio a quien conozco sacó su teléfono inteligente para leer “El Cristo Viviente: El Testimonio de los Apóstoles”. Inspirada por ese testimonio apostólico del Salvador, se sintió renovada en su compromiso de acordarse siempre de Él.

Sin embargo, esos sentimientos positivos se esfumaron unos días más tarde cuando recibió por correo una carta anónima de un miembro del barrio. Esa persona la criticaba por dar mal ejemplo al utilizar su teléfono inteligente durante la reunión sacramental. Estaba destrozada.

Realmente no había sido su intención ofender a nadie al usar su dispositivo móvil. Raras veces lo usaba en la capilla, y solo lo hacía cuando lo consideraba apropiado. Después de recibir esa carta, ella misma empezó a tener dudas.

Un nuevo desafío

Toda generación tiene sus problemas. Un estudio revela que para 2020 habrá más personas con teléfono móvil (5400 millones) que personas que dispongan de agua corriente (3500 millones)1. A eso agreguen las tabletas, los “tabléfonos” y otros dispositivos que se conectan y tendrán un mundo que lucha con la pregunta: ¿Cuál es el “protocolo digital” apropiado?

A medida que los padres, líderes y maestros se esfuerzan por decidir cuál es el protocolo digital apropiado en la Iglesia, las diferentes opiniones han llevado a formas, a veces contradictorias, de manejar los dispositivos digitales en las reuniones de la Iglesia.

Los líderes de la Iglesia han dado orientación en cuanto a las bendiciones y los peligros del uso de la tecnología. Sin embargo, los líderes no siempre explican detalladamente todo lo que se debe y no se debe hacer para vivir el Evangelio (véase Mosíah 4:29–30). Se espera que los miembros estudien el asunto por sí mismos y que busquen la guía del Espíritu Santo al tomar decisiones. Lamentablemente, como en la situación mencionada anteriormente, a veces adoptamos no solo una postura, sino también una actitud crítica hacia quienes tienen una opinión diferente.

Inspirada por Dios; explotada por Satanás

Dios nos ha proporcionado las bendiciones de la tecnología para nuestro beneficio y el avance de Su obra2. Así que, aunque algunos miembros utilizan sus dispositivos digitales de manera inapropiada, el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha enseñado que “no debemos permitir que el temor a los errores nos impidan recibir las bendiciones más grandes que estas herramientas pueden proporcionar”3. Necesitamos aprender a utilizarlas apropiadamente y enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo también.

Los dispositivos móviles ayudan a los miembros de la Iglesia en el estudio del Evangelio, la historia familiar y la obra del templo, y a compartir el Evangelio. Por ejemplo, en enero de 2018 más de tres millones de personas utilizaron la aplicación Gospel Library. Su tiempo de estudio combinado equivalió a más de mil años.

Además de tener en cuenta las bendiciones, los líderes de la Iglesia también han advertido sobre los posibles peligros, entre los que se cuentan tiempo desperdiciado, relaciones dañadas y caer en la trampa del pecado4. En el entorno de la Iglesia, el uso inapropiado puede distraernos a nosotros y a otros de la adoración y del aprendizaje que es crucial para desarrollar nuestra relación con Dios.

Sin embargo, esos peligros no son exclusivos de los dispositivos digitales. “Algunas de esas herramientas, como cualquier herramienta en manos inexpertas o indisciplinadas, pueden resultar peligrosas”, enseñó el presidente M. Russell Ballard, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles. “… Esto no es nada nuevo, puesto que la televisión, las películas y las bibliotecas también se pueden usar de muchas maneras. Satanás siempre está listo para explotar el poder negativo de los nuevos inventos, así como para desbaratar, degradar y neutralizar todos sus efectos positivos”5.

Dispositivos móviles en la reunión sacramental

Dadas las posibles bendiciones, así como las posibles distracciones, de esos dispositivos digitales, ¿cómo deciden los miembros el enfoque que van a adoptar? José Smith sugirió el poder de un planteamiento basado en principios cuando dijo: “Les enseño principios correctos y ellos se gobiernan a sí mismos”6.

A continuación examinamos principios que pueden ser útiles para tomar decisiones sobre el uso de dispositivos móviles en la reunión sacramental. Para un análisis sobre el uso apropiado de dispositivos digitales en el salón de clase, véase “Enseñar con tecnología: Motivar a los jóvenes en un mundo digital”, por el hermano Brian K. Ashton, Segundo Consejero de la Presidencia General de la Escuela Dominical, en la página 30 de este número.

Principio 1: Mis elecciones apoyan la adoración.

La reunión sacramental tiene como fin “rendir [nuestras] devociones al Altísimo” (D. y C. 59:10). El presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia, enseñó que debemos centrarnos en la renovación de nuestros convenios y nuestra fe en el Señor Jesucristo y Su expiación7. Lo que elijamos hacer en la reunión sacramental debería ayudarnos a hacer esas cosas.

Teniendo en cuenta esta perspectiva, si surgiese la necesidad, podríamos utilizar apropiadamente nuestros dispositivos para:

  • Mejorar nuestra adoración. Un miembro podría utilizar un dispositivo digital durante la reunión sacramental para buscar pasajes de las Escrituras, cantar himnos o tomar notas sobre impresiones espirituales.

  • Ministrar. Un obispo podría darse cuenta de que alguien nuevo o menos activo entra desapercibido en la parte posterior de la capilla durante la reunión sacramental y, si recibe una impresión, enviarle un mensaje de texto al líder misional para que dé la bienvenida a esa persona y la invite a la clase de Principios del Evangelio después de la reunión.

  • Facilitar la conectividad indispensable. Los médicos, el personal de primeros auxilios y otros profesionales que estén de guardia pueden participar en los servicios de adoración porque saben que, si fuese necesario, se les podría localizar en sus dispositivos móviles.

Cuando procuramos centrar nuestra atención en el Salvador, es importante recordar que nuestros dispositivos pueden facilitar nuestro estudio, pero no pueden aprender por nosotros. Nos pueden dar algo para reflexionar, pero no pueden pensar por nosotros. Incluso pueden ayudarnos para que nos acordemos de orar, pero la oración es algo que tenemos que hacer nosotros mismos.

El élder Bednar enseñó que nuestra relación con Dios es real, no virtual8. No se le puede hacer doble clic ni puede descargarse9. De modo que, aunque la presidenta de la Sociedad de Socorro al comienzo de este artículo utilizó su teléfono para que la ayudara a centrar sus pensamientos en Cristo, el convenio que estaba renovando no era con su teléfono; era con Él. El trayecto que el dispositivo la ayudó a iniciar tenía que terminar en sus pensamientos, sus oraciones y sus acciones.

youth on phone during church

Principio 2: Minimizo las distracciones.

Todos deberíamos esforzarnos por tener un ambiente que mejore nuestra concentración en la adoración y el aprendizaje. Es importante minimizar las distracciones. Este principio se aplica a muchas situaciones, desde cómo mantenemos conversaciones o atendemos a niños inquietos hasta cómo usamos nuestros dispositivos digitales.

Hay muchas maneras de distraerse con un aparato que se diseñó para hacer muchas cosas. Obviamente, ver videos, escuchar música o entretenerse con juegos hará difícil prestar atención a los servicios sacramentales, pero ocurrirá lo mismo al revisar el correo electrónico, mensajes de texto, redes sociales, resultados deportivos y los muchos sonidos, zumbidos y señales que nos llevan a eventos, relaciones y conversaciones que se dan fuera de la reunión. Todo eso y más puede distraernos a nosotros y a otros, incluso a varias filas de distancia.

Para aquellos que quieren eliminar por completo las distracciones digitales, tal vez sería apropiado dejar sus dispositivos en casa o apagarlos. Para aquellos que utilizan sus dispositivos para ayudar a su adoración, pero desean evitar distraer a los demás, quizás sería suficiente silenciar el dispositivo, configurarlo para que no moleste o ponerlo en modo avión10.

Principio 3: Me concentro en mi propia adoración.

Siempre habrá distracciones de una u otra índole, y no todas son digitales. Estas podrían incluir un bebé inquieto, el zumbido de un insecto o el ruido del tránsito exterior. Nosotros somos los principales responsables del provecho que obtengamos de nuestra adoración. De modo que, si alguien se olvida de poner su teléfono en modo avión, debemos tratar de ponernos a nosotros mismos en modo “ignorar distracciones”.

El presidente Russell M. Nelson enseñó: “Cada miembro de la Iglesia es responsable del enriquecimiento espiritual que proviene de la reunión sacramental”11.

Si nos damos cuenta de que otras personas a nuestro alrededor están utilizando sus dispositivos, debemos tener cuidado de no dar por sentado que lo que están haciendo es inapropiado solo porque se halle en un dispositivo digital. Si la persona es un niño o alguien sobre quien tenemos responsabilidad, podría ser apropiado comprobar ese uso, según lo indique el Espíritu. De lo contrario, tratemos de volver a centrarnos en nuestra propia adoración.

Aprender juntos

En una declaración que abarca esos principios, el presidente Oaks aconsejó: “Durante la reunión sacramental —y en especial durante la repartición de la Santa Cena— debemos concentrarnos en la adoración y abstenernos de toda otra actividad, en especial de un comportamiento que pudiera interferir con la adoración de los demás”12.

Hay muchos otros principios que podrían servirnos de guía para el uso de esos dispositivos. A medida que los dispositivos digitales se conviertan en una parte cada vez más normal de nuestra cultura, tendremos que lidiar juntos con preguntas sobre lo que es apropiado. Debido a que cada situación es única y la tecnología continuará cambiando, necesitamos examinar continuamente la forma en que nosotros mismos la utilizamos, considerar perspectivas nuevas o diferentes, y estar dispuestos a perdonar a los demás mientras aprendemos juntos.

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Notas

  1. 1.

    Véase “10th Annual Cisco Visual Networking Index (VNI) Mobile Forecast Projects 70 Percent of Global Population Will Be Mobile Users”, 3 de febrero de 2016, newsroom.cisco.com.

  2. 2.

    Véase David A. Bednar, “Apostle Offers Counsel about Social Media”, Ensign, enero de 2015, pág. 17; Discourses of Brigham Young, sel. John A. Widtsoe, 1954, págs. 18–19.

  3. 3.

    En Sarah Jane Weaver, “Elder Bednar Tells 2016 Mission Presidents Not to Fear Technology”, 6 de julio de 2016, news.lds.org.

  4. 4.

    Véase “Elder Bednar Tells 2016 Mission Presidents”.

  5. 5.

    Véase M. Russell Ballard, “Compartamos el Evangelio por medio de internet”, Liahona, junio de 2008, pág. N1.

  6. 6.

    Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 300.

  7. 7.

    Véase Dallin H. Oaks, “La reunión sacramental y la Santa Cena”, Liahona, noviembre de 2008, págs. 17–20.

  8. 8.

    Véase David A. Bednar, “Las cosas como realmente son”, Liahona, junio de 2010, págs. 22–31.

  9. 9.

    Véase Scott D. Whiting, “Digital Detachment and Personal Revelation”, Ensign, marzo de 2010, págs. 16–21.

  10. 10.

    Véase M. Russell Ballard, “Quedaos tranquilos, y sabed que yo soy Dios” (Devocional del Sistema Educativo de la Iglesia, 4 de mayo de 2014); lds.org/broadcasts.

  11. 11.

    Russell M. Nelson, “La adoración en la reunión sacramental”, Liahona, agosto de 2004, pág. 14.

  12. 12.

    Dallin H. Oaks, “La reunión sacramental y la Santa Cena”, págs. 18–19.