2018
Los deseos justos de nuestro corazón
Septiembre de 2018


Voces de los Santos de los Últimos Días

Los deseos justos de nuestro corazón

Hace algunos años yo pertenecía a otra religión, pero visitaba otras denominaciones a fin de sentirme mejor y con más progreso personal; recuerdo desde pequeña amar mucho a mi Padre Celestial y querer servirle.

Un día, estando en mi casa, pasaba los canales de la TV; me detuve en uno de ellos donde una persona sugería una oración predeterminada, la cual al ser repetida se podría lograr la salvación. Yo la hice, mas no me sentí salva, pero en ese momento mi corazón y mente tuvieron un fuerte sentimiento y le dije al Padre en ferviente oración que me mostrara la senda a seguir. Tenía un deseo enorme de conocer la verdad y de ser llena de ella.

En la secundaria tenía una amiga SUD; admiraba mucho a su familia por el amor que se demostraban entre sí y por la felicidad que emanaba de ellos. Ella comenzó a invitarme a actividades de la Iglesia, y su madre, mi primo y varios amigos me apoyaban para asistir. A medida que fui aprendiendo más sobre el Evangelio y al leer El Libro de Mormón, pude sentir que esta Iglesia era verdadera y que el Evangelio había sido restaurado por medio del profeta José Smith. Él tuvo una necesidad parecida a la mía, saber a qué Iglesia unirse, y de la misma manera los deseos de mi corazón fueron contestados por un Padre Amoroso.

Quería bautizarme en la Iglesia y, a pesar de que era mi mayor anhelo, fue un tiempo muy difícil porque yo había obtenido mi testimonio, pero no me era fácil bautizarme por ser miembro de otra religión y por mi minoría de edad. Durante los siguientes tres meses, mi testimonio crecía y vi cómo la mano de Dios obraba en mi vida, y de manera milagrosa mis padres dieron la autorización para bautizarme y sé que el Señor fue quien preparó los medios para que todo se efectuara. Él se preocupa por nuestro bienestar y “concede a los hombres según lo que deseen” (Alma 29:4).