2018
No se rindan por difícil que parezca — las bendiciones de la educación
Septiembre de 2018


Voces de los Santos de los Últimos Días

No se rindan por difícil que parezca — las bendiciones de la educación

“Hemos tenido desafíos, pero confiamos en el Señor”, expresaron muchas veces los esposos Brigham Aguilar y Lety Villalta, miembros de la Estaca Apopa, El Salvador. “Desde un inicio nuestra vida no ha sido la más fácil, pero nunca protestamos por nuestras dificultades”, mencionaron. En cuanto a los estudios, los padres del hermano Aguilar no tenían las posibilidades económicas para pagarle una carrera universitaria y menos para pagarle la carrera de cirugía dental, ya que tiene grandes costos en el país.

Además, él necesitaba estudiar en una universidad privada, ya que si buscaba una universidad nacional diría adiós a la misión y él deseaba ser un misionero. Su hermana ya estaba estudiando con el Fondo Perpetuo para la Educación (FPE), entonces decidió que él también lo haría y fue así que se inscribió en la universidad con una carrera técnica de dos años.

En el trayecto de la carrera se privó de muchos gastos personales, para poder invertirlos en los materiales de la carrera. Gracias al FPE se pudo graduar. “Sin esa ayuda no me hubiera podido graduar de lo que me apasiona y de lo que es mi vocación”, comenta el hermano Brigham Aguilar.

Al culminar sus estudios a los 19 años, expresó que se sintió muy agradecido y feliz, ya que además de su título de graduación, recibió un diploma de honor de toda la facultad de odontología. Él no se lo esperaba y no lo podía creer ya que, como técnico, había sobresalido en medio de otros compañeros e inclusive doctores odontólogos.

“El graduarme me ayudó mucho en mi misión. Debido a que tenía un grado de madurez más alto que otros jóvenes de mi edad, pude entender mucho más fácil a otros hermanos y sobrellevar los desafíos en una misión. Todo lo que viví antes de la misión me preparó para ayudar a las personas en la misión y todo lo que viví en la misión me preparó para lo que soy ahora.

“El poder estudiar ayuda a las personas a ver que el mundo no es fácil. El estudiar te abre los ojos y puedes ver cómo es el mundo en realidad. Te encuentras con varios obstáculos, pero si te concentras en el objetivo de graduarte, se puede lograr”, dijo Brigham.

La importancia de tener trabajo siendo profesional y tener una familia

El hermano Aguilar, después de regresar de su misión, se estableció la meta de conseguir un empleo y casarse en el templo. Ahora a sus 24 años de edad, tienen siete meses de sellado por la eternidad junto a su esposa, Lety Villalta.

Al respecto, ellos expresan: “Hay que esforzarse juntos para que podamos salir adelante. Nosotros como miembros de la Iglesia no nos podemos dar el lujo de no prepararnos académicamente, mucho menos dejar de trabajar o de sellarse en un templo. Todo ese conjunto es importante para poder servirle al Señor de manera completa. Debemos esforzarnos para llevar todo junto, ya que el Padre Celestial lo ha mandado.

“El poder estudiar y tener la educación académica oportuna, nos permite servirle al Señor como Él quiere que le sirvamos. Así tendremos los recursos necesarios para poder servir dentro de la Iglesia, con nuestro tiempo, habilidades e inclusive con posibilidades económicas.

“No se rindan nunca, por difícil
que parezca. Es probable que ustedes no puedan estudiar en estos momentos, pero el Padre Celestial tiene un plan para nosotros y debemos confiar en Él. Él nunca nos dejará solos, pero hay que esforzarse, ser valientes y obedientes”.