La enseñanza de Para la Fortaleza de la Juventud

La importancia de las buenas amistades


La importancia de las buenas amistades

Las amistades tienen una fuerte influencia en nuestras acciones, especialmente en nuestros jóvenes. “Influirán en tu modo de pensar y actuar, e incluso ayudarán a determinar la persona que llegarás a ser”1. Y si eliges buenas amistades, “[te] ayudarán a ser una persona mejor y harán que vivir el evangelio de Jesucristo sea más fácil para ti”2.

En las páginas 52–53 de este ejemplar, Elaine S. Dalton, Presidenta General de las Mujeres Jóvenes, enseña la importancia de tener y de ser un buen amigo. “El procurar lo mejor para otra persona es la esencia de la verdadera amistad”, afirma.

El entablar amistades basadas en estos principios ayudará a los jóvenes a formar relaciones duraderas y desarrollar aptitudes sociales que vayan más allá de simplemente convertirse en “amigos” en redes sociales. Como padre, usted puede ayudar a sus hijos a comprender la importancia de ser un buen amigo y a elegir amistades que los animarán a vivir el Evangelio. Tal vez las siguientes sugerencias sean útiles.

Sugerencias para enseñar el tema a los jóvenes

  • Como familia, busquen en las Escrituras ejemplos de buenos amigos. Analicen qué cualidades hicieron que esas relaciones fueran fuertes. Piensen en David y Jonatán (véase 1 Samuel 18–23), Rut y Noemí (véase Rut 1–2), y Alma y los hijos de Mosíah (véase Mosíah 27–28; Alma 17–20)3.

  • Repase la sección sobre las amistades en Para la Fortaleza de la Juventud. Comparta con sus adolescentes la forma en que los amigos que usted tenía influyeron en su vida. Invítelos a hablar en cuanto a la influencia que ellos han tenido en sus amigos, y la forma en que sus amigos han influido en ellos.

  • Lea el artículo de la hermana Dalton de este ejemplar. Hablen en cuanto a la meta que su hija Emi se fijó para procurar buenas amistades. Ayude a sus hijos a fijar metas en cuanto a la clase de amigos que desean tener y ser.

  • Podría llevar a cabo una noche de hogar a fin de compartir ideas sobre la forma de establecer amistades, como por ejemplo: “Para tener buenos amigos, sé un buen(a) amigo(a); demuestra interés genuino en los demás; sonríe y hazles saber que te preocupas por ellos. Trata a todos con bondad y respeto, y evita juzgar y criticar a quienes te rodeen”4.

Sugerencias para enseñar el tema a los niños

  • El ser un amigo incluye ayudar a los demás. Lea “En defensa de Caleb”, en la revista Liahona de marzo de 2009, y hable con sus hijos sobre cómo pueden ser amables con todas las personas a quienes conozcan.

  • En todas las situaciones, tenemos que decidir la clase de amigos que seremos. Canten juntos “Yo trato de ser como Cristo”5, y hable con sus hijos sobre cómo pueden elegir ser un buen amigo, al igual que el Salvador, en diversas circunstancias.

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    Notas

  1.   1.

    Para la Fortaleza de la Juventud, folleto, 2011, pág. 16.

  2.   2.

    Para la Fortaleza de la Juventud, pág. 16.

  3.   3.

    Véase Jeffrey R. Holland, “Real Friendship” [Verdadera amistad], New Era, junio de 1998, págs. 62–66.

  4.   4.

    Para la Fortaleza de la Juventud, pág. 16.

  5.   5.

    “Yo trato de ser como Cristo”, Canciones para los niños, págs. 40–41.