10: La unidad familiar

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 31–34


OBJETIVO

Que los jóvenes comprendan que ocupan un lugar importante en su familia terrenal.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

    2. b.

      Lámina 3, Niños dando las buenas noches a sus padres; lámina 4, La oración familiar; lámina 5, María, María y José (62495 002).

    3. c.

      Una jarra de agua y un vaso.

  2. 2.

    Prepare un rompecabezas sencillo. Utilice un rompecabezas para niños pequeños o haga uno cortando una figura en trozos irregulares.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

La familia ocupa un lugar muy importante en el plan de nuestro Padre Celestial

Láminas y análisis

Sin decir a la clase de qué se trata el tema de la lección, muestre las láminas con escenas familiares.

  • ¿Qué tienen en común todas estas láminas? (Todas ellas muestran escenas familiares.)

Hable de las láminas de las familias y señale la de Jesús, José y María.

  • ¿Por qué fue enviado Jesús al seno de una familia?

  • ¿En qué forma lo ayudó Su familia?

Pasaje de las Escrituras y análisis en la pizarra

Pida a uno de los jóvenes que lea Lucas 2:52 mientras el resto de la clase sigue la lectura en silencio.

  • ¿Qué palabras se utilizan en este pasaje de las Escrituras para representar los aspectos en los cuales Jesús crecía? (Sabiduría, estatura, gracia para con Dios y los hombres.)

Escriba en la pizarra lo siguiente, tal como se indica a continuación:

Sabiduría

Gracia para con Dios

Estatura

Gracia para con los hombres

Explique que al igual que Jesús, nosotros también hemos sido enviados al seno de una familia a fin de que crezcamos, maduremos y nos desarrollemos en esos mismos aspectos.

  • ¿Qué significa tener sabiduría? (Es el buen juicio que se adquiere, a través de los años, por haber tomado decisiones correctas.)

  • ¿Cómo les ayuda su familia a crecer en sabiduría?

Anote las respuestas de los jóvenes bajo la palabra “Sabiduría”.

Si lo desea, podría relatar en forma breve alguna experiencia personal que haya tenido con su familia que le haya ayudado a crecer en sabiduría.

Cita

Comente que el presidente N. Eldon Tanner, quien fue consejero de la Primera Presidencia, explicó la forma en la cual había aprendido a ser una persona responsable y cumplidora, en los siguientes términos:

“Si hablamos de ser responsables en todo sentido, yo tuve una experiencia de niño que dejó en mí una gran influencia y me dio una gran comprensión de lo que significa ser responsable. Mi padre tenía que salir de casa por asuntos de la Iglesia, pero antes nos dijo a mi hermano y a mí: ‘Quiero que hagan esto y esto mientras yo estoy fuera’. Como vivíamos en una granja, y pensábamos que él estaría ausente toda la tarde, al ver unos becerros en el corral, pensamos que sería divertido montarlos primero, y luego hacer el trabajo que se nos había encomendado.

“Sin embargo, mi padre llegó más temprano de lo que nosotros habíamos pensado y, llamándome a su lado, me dijo: ‘Mi hijo, yo pensé que podía contar contigo’... Más tarde, mientras pensaba en lo que había sucedido, tomé la determinación de no darle jamás a nadie la oportunidad de que me dijeran: ‘Yo pensé que podía contar con Eldon Tanner’. Luego, cuando me fui a acostar esa noche, al orar al Señor, tomé la decisión y le prometí que trataría de vivir en forma tal que nunca tendría El razón para decir: Yo pensé que podía contar contigo" (en Conference Report, Conferencia de Area en París, Francia, 1976, pág. 25).

Análisis en la pizarra

  • ¿Qué significa crecer en estatura? (El desarrollo y crecimiento físico, o también el llegar a ser una persona respetable dentro de la comunidad.)

  • ¿En qué forma te ayuda tu familia a crecer en estatura y a desarrollarte físicamente? (Al proporcionarnos casa, comida y atención médica; y también al alentarnos a desarrollar nuestras habilidades y talentos.)

A medida que los jóvenes contesten, anote sus respuestas en la pizarra bajo la palabra “Estatura”.

  • ¿Qué significa crecer “en gracia para con Dios”? (Que Dios aprueba nuestras acciones y está complacido con nosotros.)

  • ¿Cómo puede ayudarte tu familia a crecer en gracia para con Dios? (Al enseñarnos a vivir los principios del evangelio, al tener con regularidad la noche de hogar y las oraciones familiares, al estudiar las Escrituras y asistir a la Iglesia con nosotros, y al ayudarnos a preparar discursos para dar en la Iglesia.)

Anote en la pizarra las respuestas de los jóvenes bajo la frase: “Gracia para con Dios”.

Pida a los jóvenes que cuenten cualquier experiencia que hayan tenido con alguien de la familia que les haya ayudado a acercarse al Señor. Si lo desea, usted podría contarles una experiencia propia.

  • ¿Qué significa crecer en gracia para con los hombres? (Aprender a llevarse bien con los demás.)

  • ¿Qué características podemos desarrollar con la ayuda de nuestra familia, que nos sean útiles para llevarnos bien con los demás?

Anote las respuestas de los jóvenes en la pizarra bajo “Gracia para con los hombres”. Algunas de las respuestas podrían ser: compartir lo que tenemos; tener consideración y respeto; cooperar; ser digno de confianza; tener amor; ser responsable, tolerante y paciente.

Nuestra familia influye en nosotros y nosotros a la vez influimos en ella

Lección práctica

Coloque sobre la mesa la jarra con agua y el vaso. Indique que la jarra representa a nuestra familia y que el vaso representa individualmente a cada uno de nosotros. El agua representa la ayuda que nuestra familia nos brinda, la cual puede “llenar”, o sea, satisfacer nuestras necesidades físicas, intelectuales y espirituales.

Ponga el vaso boca abajo.

  • ¿Qué pasaría si tratáramos de llenar un vaso que está boca abajo?

  • ¿Cómo podemos muchas veces ser como un vaso que se encuentra boca abajo? (Cuando no aceptamos la ayuda que nuestra familia nos quiere dar.)

Vuelva el vaso boca arriba y llénelo de agua. Explique que cuando aceptamos la ayuda que nos da nuestra familia, es como llenar un vaso de agua.

  • ¿Cómo les ayuda su familia?

Hable de la gráfica que se encuentra en la pizarra.

  • ¿De qué otra manera les ayuda su familia?

Después que los jóvenes respondan, vierta nuevamente el agua del vaso dentro de la jarra.

  • ¿Cómo ayudan ustedes a sus respectivas familias?

Anote las respuestas sobre el lado derecho de la pizarra.

Explique que cada uno de ellos, aun cuando no es más que una sola persona, tiene no obstante el poder de influir para bien en la vida de muchos. Nuestra familia es nuestro contacto más estrecho. Aunque queramos a nuestros familiares más que a cualquier otra persona, a veces les demostramos menos cariño y respeto que a las demás. A diario ellos perciben nuestro estado de ánimo y se sienten afectados por nuestras acciones. Nuestro estado de ánimo puede ser el reflejo de cómo se sienten ellos, y el estado de ánimo de ellos será a menudo el reflejo del nuestro. Por ese motivo, debemos ser siempre conscientes de cómo estamos influyendo en los demás y procurar tener siempre una actitud positiva y feliz.

Relato

El siguiente relato demuestra cómo podemos influir en forma positiva en nuestra familia.

“Somos afortunados de que a nuestra familia pertenezca un bondadoso muchacho de diecisiete años llamado Juan. El siempre ha sido un niño magnífico, pero desde hace casi un año comenzamos a notar que es más especial que de costumbre, pues se ha convertido en el pacificador de nuestro hogar. Cada vez que surge algún problema en casa, es su suave y calmada intervención lo que pronto restaura la paz. Cada vez que alguien tiene un día difícil o sufre una desilusión, allí está Juan hablándole serenamente en algún rincón de la casa y alentándole hasta que el acongojado corazón se alegra nuevamente. En varias oportunidades, los miembros de la familia me han mostrado notas que él les ha escrito, diciéndoles que los quiere mucho y los considera muy especiales.

“Finalmente, me acerqué a él y le hice notar que todos en la casa habíamos advertido su influencia y que nos sentíamos muy agradecidos por lo que estaba haciendo por cada uno de nosotros. Después, le pregunté la razón de la maravillosa actitud que tenía para con toda la familia. Nunca olvidaré su respuesta. Me dijo: ‘He estado leyendo las Escrituras diariamente, y éstas han cambiado mi vida’. Efectivamente habían cambiado su vida, y eso a la vez había cambiado la vida y el espíritu de la familia entera”.

Análisis en la pizarra

  • ¿Cómo ayudó Juan a su familia? Anote en la pizarra las respuestas de los alumnos bajo “Gracia para con los hombres”.

Todo poseedor del Sacerdocio Aarónico ocupa un lugar muy importante en su familia

Rompecabezas y análisis

Dé a dos o tres jóvenes un rompecabezas sencillo al que le falte una de las piezas, y pídales que lo armen. Cuando le mencionen acerca de la pieza que falta, entréguesela. Una vez que terminen, junte todas las piezas antes de continuar.

  • ¿Por qué era importante la pieza que faltaba para el resto del rompecabezas?

  • ¿Hubiera sido diferente el problema si la pieza que faltaba hubiera sido otra? (Todas las piezas son indispensables para armar un rompecabezas.)

  • ¿Qué relación podríamos establecer entre un rompecabezas al que le falta una pieza y una familia?

  • ¿Por qué razón, aun cuando nuestra familia conste de muchos miembros, nos sentimos incompletos cuando falta uno de ellos?

Haga que los jóvenes comprendan que toda persona ocupa un lugar especial en su familia y que el aporte que hace en ella es exclusivo.

Comente que una madre una vez dijo que cada uno de sus hijos ocupaba en su corazón y en la familia un lugar especial que ninguna otra persona ni integrante de la familia podía ocupar. Luego agregó que cuando uno de sus hijos estaba ausente, dejaba un vacío que sólo su regreso podía llenar. Lo mismo sucede con cada uno de nosotros, tanto en nuestras familias terrenales como en nuestra familia celestial. Siempre habrá un lugar especial destinado solamente para nosotros; cuando estemos ausentes, se nos echará de menos y habrá un vacío que no se llenará hasta nuestro regreso. Nuestro Padre Celestial nos echa de menos cuando nos alejamos de Su presencia y desea que cada uno de nosotros regrese a Su familia celestial, tal como lo desean nuestros padres terrenales. El nos ha bendecido en esta vida con una familia con el fin de que desarrollemos esas cualidades que necesitamos para regresar a Su lado.

Relato

El siguiente relato ilustra lo que sienten las familias por cada uno de sus integrantes.

“Al regresar a casa de nuestras vacaciones, nuestra camioneta rural (automóvil grande sin valija, que tiene dos hileras de asientos y una parte grande atrás que sirve para cargar o se convierte en otra hilera de asientos, que por lo general miran hacia la ventanilla de atrás) estaba cargada de equipaje y de personas. Dado que los abuelos habían ido con nosotros, éramos ocho los que ocupábamos el vehículo. Siempre que viajábamos, yo arreglaba la parte de atrás del coche con mantas para que los niños pudieran jugar y dormir si lo deseaban. A los pequeños en particular, les gustaba viajar en esa parte del automóvil. Cuando nos detuvimos para reabastecernos de gasolina, los niños se bajaron a estirar las piernas y correr por un momento. Cuando Esteban regresó al coche, advertí que estaba descalzo y que sus pies estaban todos sucios con grasa y aceite de autos. Le di sus calcetines y sus zapatos y le dije que fuera a lavarse los pies y a calzarse para que pudiera subir al coche y acomodarse en la parte de atrás, que era lo que le gustaba.

“En seguida, pusimos gasolina e iniciamos la marcha. De la estación de servicio pasamos por una tienda de comestibles, donde compramos bebidas y emparedados para el viaje, tras lo cual proseguimos nuestro camino de regreso a casa.

“Habíamos viajado alrededor de media hora, y viendo que se acercaba el mediodía, comencé a repartir los emparedados que habíamos comprado.

“ — Esteban —dije — , ¿qué clase de emparedado quieres?

“No podía escuchar su voz entre todas las demás, de manera que volví a repetir mi pregunta, esta vez un poco más fuerte para que se escuchara en la parte de atrás del auto. Sin embargo, no recibí respuesta alguna, y los demás niños comenzaron a gritar:

“ — Esteban no está aquí, no está en el coche. Lo dejamos en la estación de servicio.

“Era verdad, Esteban no estaba en el auto. Sentí un frío que me recorría por todo el cuerpo mezclado con un sentimiento de angustia tan intenso que me sentí físicamente enferma. Mi pequeño Esteban estaba solo en aquella estación de servicio, asustado y quizás preguntándose por qué lo habíamos abandonado.

“No pudimos salir de la autopista inmediatamente para volver, de modo que tuvimos que seguir adelante alejándonos más de nuestro hijito perdido, hasta que por fin mi esposo encontró un lugar para dar vuelta y regresar. Ahora que íbamos en camino de regreso a la estación de servicio, nos resultaba aún más difícil controlar la velocidad.

“Aquellos cuarenta y cinco minutos nos parecieron cuarenta y cinco horas. Una infinidad de pensamientos cruzaron por mi mente. Tal vez un policía lo había recogido y ahora estaba tratando de alcanzarnos mientras nosotros íbamos de vuelta. De ser así, i nunca nos encontrarían! ¿Y si alguien se lo hubiera llevado? ¿Estaría llorando amargamente y asustado? Todos tratábamos de consolarnos mutuamente. El resto de nuestros hijos, asustados por la suerte de su hermanito, lloraban y gemían en la parte trasera del auto; la abuela, muy preocupada, no atinaba a decir nada y estaba sentada en la orilla del asiento. Mi esposo conducía lo más rápido posible mientras que el abuelo le insistía en que acelerara aún más y al mismo tiempo trataba de consolarme diciéndome que todo saldría bien.

“Al llegar a la estación de servicio, vimos a Esteban de la mano de un bondadoso señor que se había quedado con él todo el tiempo esperando que llegáramos, tratando de consolarlo y asegurándole que su familia pronto regresaría a buscarlo. Aunque mi pequeño no lloraba, se veía asustado y alterado. Mi esposo detuvo el auto abruptamente y yo abrí la puerta de golpe. Esteban se abalanzó a mis brazos y ambos comenzamos a llorar; al mezclarse nuestras lágrimas, parecían disolver toda nuestra agonía y nuestro temor. Lágrimas de alegría surcaron los rostros de todos, y ninguno de nosotros olvidará jamás aquel reencuentro. El estar juntos nuevamente como familia fue un gozo indescriptible. Mientras uno de nosotros estuvo perdido, cada pensamiento, cada palpitación del corazón y cada oración estuvo con el ausente; sólo cuando le encontramos fuimos uno nuevamente”.

Conclusión

Testimonio

Exprese a los jóvenes su testimonio sobre la importancia de la familia y de todos sus integrantes en forma individual. Si lo desea, puede expresar lo que siente acerca de su propia familia.

Cometido

Exhorte a cada uno de los jóvenes a escoger una de las cualidades anotadas en la pizarra y a esforzarse durante la próxima semana por mejorar en particular ese aspecto de su vida.