“Como yo os he amado, que también os améis unos a otros”

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 36–39


Objetivo

Que los jóvenes traten a los demás con bondad y respeto.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

    2. b.

      Lápices para marcar los pasajes de las Escrituras.

  2. 2.

    Prepare copias deJuan 13:34–35 suficientes para todos los jóvenes.

  3. 3.

    Repase el consejo acerca de la amistad que se da en las págs. 9-10 del folleto La fortaleza de la juventud.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

Debemos tratar a los demás con amabilidad

Relato

Narre a los jóvenes el siguiente relato:

“Andrés era un joven dulce y entretenido que a todo el mundo le caía bien, pero a la vez a quien todos le hacían bromas, simplemente porque había llegado a ser costumbre hacerlo. El lo aceptaba de buena gana, sonriendo con aquellos ojos grandes que parecían decir: ‘Gracias, gracias, gracias’, con cada parpadeo. Cuando alguien de nosotros... deseaba dar rienda suelta a sus frustraciones, Andrés se convertía en el blanco de nuestras bromas; pero a pesar de ello, parecía sentirse agradecido de pagar tan elevado precio por pertenecer a nuestro grupo …

“… “...Ahora vemos claramente que nuestra actitud con respecto a nuestra asociación como grupo demostraba que nosotros creíamos que teníamos el derecho de pertenecer a él, mientras que Andrés estaba allí gracias a que nosotros se lo permitíamos. Sin embargo, todos realmente lo apreciábamos; hasta que llegó ese día, hasta que llegó ese momento.

“Ese día en el que alguien dijo: ‘¡El es diferente! i No lo queremos en nuestro grupo!, ¿verdad?’ ¿Quién fue el que lo dijo?... Honestamente no recuerdo quién fue. No recuerdo quién de nosotros fue la persona que pronunció las palabras que despertaron lo brutal que está latente dentro de cada uno. Pero en realidad, no importa, ya que el entusiasmo con que aprobamos lo que dijo nos delató a todos …

“Ese fin de semana iba a ser como muchos otros que habíamos pasado juntos. Como todos los viernes, después de la escuela, nos reuniríamos en una de las casas, esta vez en la mía, y después saldríamos para pasar la noche en uno de los bosques cercanos. Nuestras madres, que siempre preparaban lo necesario para estas salidas, nunca olvidaban de poner comida adicional para Andrés, quien se juntaba con nosotros después de terminar todas sus tareas.

“… Como nos habíamos reunido en mi casa, los muchachos decidieron que yo era el que tendría que decirle a Andrés que no estaba invitado. Yo siempre había pensado que Andrés confiaba más en mí que en los demás, porque cuando me miraba, parecía un perrito tratando de hacerme saber con los ojos que contaba con toda su lealtad, y eso me gustaba.

“Aún puedo ver a Andrés mientras venía por el camino que llevaba a nuestra tienda de campaña; parecía perderse entre el espesor de los árboles, que sólo dejaban pasar la suficiente luz del sol del atardecer para dibujar figuras kaleidoscópicas en su vieja camisa. Venía en su vieja bicicleta de niña, con neumáticos hechos con trozos de manguera. Parecía más feliz que nunca por haber encontrado en nuestro grupo su primera oportunidad de sentirse cómodo y divertirse sanamente un poco.

“Me saludó desde lejos, pero yo no le hice caso. Se bajó de su bicicleta y se acercó corriendo hasta donde yo estaba sin parar de conversar. Los demás, bien escondidos dentro de la carpa, guardaban completo silencio, tanto que casi podía sentir la atención que ponían a lo que estaba ocurriendo.

“Mientras tanto, por mi mente cruzaban estas preguntas: ¿Por qué no se pone serio? ¿No ve que yo no estoy compartiendo su alegría? ¿No se da cuenta de que no me interesa lo que me está diciendo? Fue entonces que súbitamente se dio cuenta de lo que estaba pasando, y en su inocente rostro se reflejó la confianza que sentía en mí, dejándolo totalmente vulnerable. Toda su expresión parecía decir: Es muy malo lo que me vas a decir, ¿no? Indudablemente acostumbrado a enfrentarse con los desengaños, ni siquiera se preparó para recibir el golpe.

“Casi sin creer que lo hubiera hecho, le dije que no queríamos que se juntara más con nosotros. Aún recuerdo cómo sus ojos se llenaron rápidamente de lágrimas y se quedó largo rato como petrificado mirándome. No era una mirada de odio; ¿sería incredulidad? ¿desilusión? o ¿simplemente sentía pena por mí?

“Finalmente, con un pequeño temblor en los labios, se dio vuelta, volvió sobre sus pasos y se fue sin protestar …

“Fue algo unánime; no se hizo votación, no se habló ni una sola palabra, pero todos supimos que habíamos cometido un terrible y cruel error. Habíamos destruido a una persona hecha a la imagen de Dios, con la única arma contra la cual no podía defenderse: el rechazo” (Ben F. Burton, sacado de Today’s Education, el Journal of the National Education Association, enero de 1967; utilizado con permiso).

Análisis

  • ¿Cómo creen que se habrá sentido Andrés? (Triste, sin valor, solitario, desanimado.)

  • ¿Cómo creen que se sintieron los otros muchachos? (Culpables, avergonzados, malos, egoístas, tristes.)

  • ¿Cómo pudo haber afectado a Andrés ese rechazo?

Análisis de un pasaje de las Escrituras

  • Cuando el Salvador estuvo sobre la tierra, nos enseñó cómo tratar a los demás. Cuando tengamos dudas en cuanto a cómo debemos tratar a otras personas, ya sean amigos, enemigos o extraños, ¿qué guía debemos seguir?

Para encontrar la respuesta, pida a los jóvenes que lean en silencio Juan 13:34–35

  • ¿Qué nos dice Jesús que hagamos?

Explique que si verdaderamente amamos al Salvador, nos amaremos también los unos a los otros. Demostramos ese amor al tratar amablemente a todas las personas. Si decimos que amamos a Jesucristo, pero que no amamos a los demás, entonces no somos verdaderos discípulos Suyos.

  • Si los demás jóvenes hubieran sido amables con Andrés, ¿cómo habría terminado el relato?

  • ¿Han estado alguna vez en una situación similar a la de Andrés y han tenido a alguien que los haya tratado con amabilidad? ¿Cómo se sintieron?

Si hay alguien en el quorum que sea inactivo y no sea bien aceptado por los que lo rodean, quizás en parte porque sea diferente, ésta sería una ocasión excelente para hablar de la situación. Pida a los jóvenes que se prometan a sí mismos seguir la enseñanza de Jesús y acercarse con cariño y amistad a los muchachos que no estén muy activos en la Iglesia.

Los jóvenes que son amables se ganan el respeto y el amor de sus semejantes

Preguntas para reflexionar

Pida a los jóvenes que contesten mentalmente las siguientes preguntas. Recalque cuán importante es que ellos sean honrados consigo mismos.

  • ¿Cómo se sienten cuando alguien les felicita por las cosas que hacen?

  • ¿Qué cosas les hacen sentirse estimados?

  • ¿Desean sentir el sincero aprecio de los demás?

  • ¿Desean que los demás reconozcan el valor personal que tienen?

Análisis

  • ¿Cómo puede un joven recibir el cariño y el respeto que desea? (Los que siempre son amables y considerados se ganan el amor y el respeto de los demás y se sienten bien acerca de sí mismos.)

Casos para analizar

Presente los siguientes casos para analizar:

Caso 1

Gonzalo tenía su propio grupo de amigos: José, Carlos, Mateo y David; y ellos siempre se divertían juntos, ya fuera en la escuela como en la Iglesia. Como es de esperar, de vez en cuando surgían diferencias entre ellos, pero se resolvían rápidamente, y los muchachos volvían a ser amigos, es decir, hasta que Guillermo se mudó al barrio. Gonzalo fue el primero en ver a Guillermo y saludarlo, mas el resto del grupo no demostró ningún deseo de darle la bienvenida. Simplemente no querían que formara parte del grupo. Gradualmente, Guillermo se fue haciendo más y más amigo de Gonzalo, quien finalmente se dio cuenta de que el resto de los muchachos lo estaba haciendo a un lado; y todo porque estaba tratando de hacer que Guillermo se sintiera bienvenido.

  • Si ustedes estuvieran en el lugar de Gonzalo o de Guillermo, ¿cómo se sentirían?

  • ¿Qué desearía el Salvador que hicieran? ¿Por qué?

Caso 2

Ricardo jugó muy bien, pero aun así su equipo perdió el partido. Aunque la ventaja del otro equipo no fue mucha, el hecho fue que el de Ricardo perdió. Al final del partido los muchachos comentaban, y Ricardo escuchó decir a uno de ellos:

—Si Pablo no hubiera estado en nuestro equipo, habríamos ganado; es tan torpe.

Ricardo miró a su alrededor para saber si Pablo había escuchado el comentario. A poca distancia, Pablo se encontraba juntando todos los materiales del equipo, y Ricardo no podía estar completamente seguro si lo había oído o no.

  • Si Pablo hubiera escuchado ese comentario acerca de él, ¿cómo hubiera reaccionado? ¿cómo se hubiera sentido?

  • ¿Cómo puede un acto desconsiderado llevar a otro igual o peor?

Análisis

Pida a los jóvenes que sugieran varias formas en las que pueden ser más considerados, tanto en el hogar como en la escuela o la Iglesia. Si lo desea, puede contarles una experiencia personal en la cual alguien haya sido amable y haya demostrado bondad y consideración al ayudarlo a salir de una situación vergonzosa o difícil.

Solicite a los jóvenes que cuenten, si lo desean, experiencias similares.

Explique que siempre habrá necesidad de seguir el ejemplo del Salvador de amarnos los unos a los otros, por más importantes que nos consideremos. Siempre debemos tratar a los demás con amabilidad y respeto.

Relato y análisis

Narre el siguiente relato que demuestra la consideración que mostró un profeta de Dios hacia un compañero de viaje:

“Desde el comienzo mismo de la jornada, me conmovió ver la preocupación del presidente Kimball y su esposa por todos aquellos que viajaban con ellos. Cuando mi esposa y yo abordamos el avión en Salt Lake City, nos sentamos al otro lado del pasillo y un poco atrás del presidente Kimball. Luego de algunos minutos de haber despegado, y cuando se apagaron las luces indicadoras de los cinturones de seguridad, el presidente Kimball se volvió hacia nosotros y nos preguntó: ‘¿Están ustedes cómodos?’ ¡Yo estaba allí para servirlos a él y a su comitiva, y él se preocupaba por nosotros! Durante todo el viaje, este gran hombre amable y amistoso se interesó siempre en el bienestar de aquellos que lo rodeaban. Su amabilidad y gentileza nos hicieron sentir muy cómodos durante todo el viaje” (véase James O. Mason, “Viajando con un profeta misionero”, Liahona, junio de 1978, pág. 33).

  • ¿Se puede aprender el hábito de ser amables y considerados? ¿Cómo?

La amabilidad que demostramos por los demás demuestra el amor que sentimos por el Salvador

Cita y análisis

Explique la siguiente situación:

En una conferencia para la juventud, se les pidió a cuatro jóvenes que prepararan y dieran una clase titulada: "El valor del servicio”, basada en el tema “Las cosas pequeñas”. Los muchachos decidieron que debían realmente poner en práctica el mensaje a fin de poder enseñarlo a los demás; de manera que, durante varios meses antes de la conferencia, trataron de brindar servicio haciendo pequeñas cosas, en la casa, por sus vecinos, sus amigos, el obispo y otras personas. Uno de los jóvenes del comité dio el siguiente testimonio:

“Estaba acostumbrado a pedir todos los días: ‘Padre, ayúdame a tener un buen día’; pero una mañana, decidí que ésa era una forma egoísta de orar. Sentí el deseo de hacer algo por mi Padre Celestial, así que en vez de pedir ayuda para tener un buen día, le pregunté: ‘¿Cómo puedo ayudarte para tener un buen día? ¿Qué puedo hacer por ti? Padre, ¿cómo puedo hacerte feliz?’

‘‘Entonces, las palabras llegaron claramente a mi mente y de una forma realmente hermosa: ‘Si deseas hacerme feliz hoy, ve y encuentra a alguien que te necesite y haz algo por él. Si deseas hacerme feliz hoy, obedece Mis mandamientos’.

“El hacerle feliz a nuestro Padre Celestial consiste simplemente en hacer eso: servir a Sus hijos y guardar los mandamientos.”

  • ¿Por qué es una manera de demostrar a nuestro Padre Celestial que lo amamos el tratar a los demás con amabilidad y respeto?

Análisis de pasajes de las Escrituras

Pida a los jóvenes que busquen Doctrina y Convenios 42:38 y que marquen el pasaje en sus ejemplares de las Escrituras.

Dé a cada uno de los jóvenes una copia deJuan 13:34–35.

  • ¿En qué forma puede ayudarnos en nuestra relación con las demás personas el recordar estos dos pasajes de las Escrituras?

Conclusión

Cometido

Pida a los jóvenes que, tomando en cuenta lo que dicen esos dos pasajes de las Escrituras, piensen en actos de amabilidad que pueden realizar y que los practiquen cada vez que se presente la oportunidad. Recuérdeles que las mejores oportunidades posiblemente surjan en la casa con los miembros de su propia familia o con las personas a las que no conocen muy bien o que no les son muy simpáticas.

Repase el consejo acerca de la amistad que se encuentra en las págs. 9-10 del folleto La fortaleza de la juventud. Inste a los jóvenes a poner ese consejo en práctica y a buscar la forma en la cual pueden se amables con los demás durante la siguiente semana. Pídales que den un informe de lo que hagan al respecto al comienzo de la próxima reunión del quorum.