15: La unidad y la hermandad dentro del sacerdocio

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 52–54


OBJETIVO

Que los jóvenes descubran la fortaleza que se logra cuando hay unidad y hermandad entre los poseedores del Sacerdocio Aarónico.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios: Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

  2. 2.

    Obtenga una cuerda de uno a dos metros de largo y luego deshaga un trozo de otro pedazo de cuerda y saque los hilos que la componen (asegúrese de tener hilos suficientes para dar uno a cada joven).

  3. 3.

    Estudie Salmos 133:1; Doctrina y Convenios 38:24 y Doctrina y Convenios 51:9.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

Los poseedores del sacerdocio deben ayudarse los unos a los otros a sentirse bienvenidos

Relato y análisis

Pida a los jóvenes que presten atención al siguiente relato de un soldado que pidió permiso a su oficial superior para ir a una zona peligrosa entre las trincheras con el objeto de rescatar a uno de sus compañeros que había quedado seriamente herido.

“ — Puedes ir —dijo el oficial — , pero no vale la pena. Es probable que tu amigo ya esté muerto, y que tú también mueras en el intento.

“Sin embargo, el soldado no perdió tiempo. De alguna manera se las arregló para llegar hasta donde estaba su amigo, lo cargó sobre sus hombros y regresó con dificultad. El oficial miró con misericordia a los dos hombres y exclamó:

“—Te dije que no valía la pena. Tu amigo está muerto, y tú estás herido.

“—Valió la pena, señor —fue la respuesta del soldado.

“—¿Qué quieres decir con eso? Te digo que tu amigo está muerto.

“—Sí, señor —contestó el muchacho—, pero valió la pena, porque cuando llegué hasta donde él estaba, me dijo: ‘Yo sabía que vendrías’.” {A Story to Tell, Comp, por la Mesa General de la Asociación de la Primaria y de la Escuela Dominical; Salt Lake City: Deseret Book Company, 1945, pág. 28).

  • ¿Por qué piensan que para el joven soldado, el haber ido a buscar a su amigo valió la pena?

  • ¿De qué forma pueden demostrar esa clase de lealtad mutua los poseedores del sacerdocio?

Relato y análisis

Narre el siguiente relato:

Tomás y Víctor se habían mudado recientemente a una gran ciudad. Un día, los quórumes del Sacerdocio Aarónico de este nuevo barrio fueron de paseo a la playa, y los dos muchachos fueron con ellos. En un momento dado, el hermano Rodríguez llamó a los jóvenes anunciándoles que la comida estaba lista, y los muchachos se apresuraron a dejar el agua para correr hasta la fogata. Tomás y Víctor, como eran nuevos en el barrio, estaban nadando solos cerca de donde se forman las olas antes de romperse e ir a morir a la orilla. Los muchachos se habían alejado del grupo, ya que los jóvenes del barrio parecían demasiado ocupados para hacer amistad con ellos. Ninguno de los dos había vivido anteriormente en una ciudad grande y se sentían solos entre tanta gente extraña.

—Vamos a comer —sugirió Víctor.

Pero Tomás le contestó:

—Ve tú, si quieres. Es la primera vez que nado en el mar y me estoy divirtiendo demasiado para salir del agua.

—Yo tengo hambre, así que me voy a comer —dijo Víctor—, y creo que lo mejor es que no te demores mucho.

Mientras Víctor salía del agua, escuchó un gemido extraño, pero pensó que podía haber sido alguien en la playa o quizás el graznido de una gaviota.

El hermano Rodríguez le sirvió a Víctor la comida y mientras caminaba hacia el grupo preguntó:

—¿Dónde está Tomás? ¿No estaba contigo?

—Sí —respondió Víctor—, pero quiso seguir nadando un poco más.

Deteniéndose sólo unos segundos para advertir al grupo del posible peligro en el que podía encontrarse Tomás, salió corriendo hacia el agua. Como a unos cuarenta y cinco metros mar adentro, vio una mano que desesperadamente hacía señas. Al momento de tirarse al agua, el hermano Rodríguez notó la presencia de otros cuatro o cinco muchachos que nadaban a su lado al rescate del joven. Con la ayuda de ellos, el hermano Rodríguez pudo llevar a Tomás sano y salvo a la orilla, donde esperaba el resto de los angustiados muchachos.

  • ¿Cómo se habría podido evitar ese incidente que pudo haber terminado en una tragedia? (Si alguien de los jóvenes se hubiera hecho amigo de Tomás y hubiera permanecido junto a él. Los jóvenes del quorum debían haber hecho sentir a Tomás y a Víctor más bienvenidos y como parte del grupo.)

  • ¿Conocen alguna experiencia en la que a alguien se le haya dejado de lado en algún grupo?

  • ¿Les han dejado a ustedes alguna vez de lado?

  • ¿Cómo se han sentido cuando los han dejado de lado, dando la impresión de que nadie desea ser su amigo?

Este puede ser un buen momento para analizar la situación de algún joven que no sea muy activo en la Iglesia y a quien comúnmente se le deje de lado por alguna razón. Haga que los jóvenes comprendan la responsabilidad que tienen de ayudar a todos los poseedores del sacerdocio a sentirse bienvenidos.

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pida a uno de los jóvenes que lea 1 Pedro 3:8 mientras el resto de la clase sigue en silencio la lectura en sus ejemplares de las Escrituras.

  • ¿Qué significa ser todos de un mismo sentir? (El estar unidos para hacer todo aquello que es correcto.)

  • ¿En qué sentido podemos decir que el quorum al que pertenecían Tomás y Víctor no era de un mismo sentir? (Ellos no incluyeron a los dos nuevos muchachos en el grupo.)

Preguntas para reflexionar

Haga las siguientes preguntas y pida a los jóvenes que piensen en silencio cómo las responderían:

  • ¿Es nuestro quorum de un mismo sentir?

  • ¿Sentimos compasión los unos por los otros?

  • ¿Somos corteses?

  • ¿Demostramos verdadera preocupación por nuestros compañeros de quorum?

Experiencia personal

Hable con los jóvenes de alguna experiencia en la cual se haya sentido solo. Cuénteles cómo le afectó y cómo la resolvió. De ser posible, el ejemplo debería demostrar cómo un quorum o un miembro de un quorum le haya ayudado a sentirse parte del grupo.

Demostrar cariño y hermandad los unos por los otros

Lección práctica

Dé a cada uno de los jóvenes uno de los trozos de hilos que sacó de un pedazo de cuerda. Pídales que rompan el hilo tirando de los extremos (los hilos deben ser bastante delgados a fin de que se puedan romper fácilmente). Luego, pídales que lleven los trozos de hilo al frente de la clase y los pongan sobre la mesa uno al lado del otro. Muestre un trozo de cuerda fuerte, y pida a dos de los jóvenes que tiren uno de ellos de cada extremo y que traten de romperla. Luego de que hayan tratado por un momento, pídales que se vuelvan a sentar.

  • ¿Por qué pudieron romper los hilos y no la cuerda? (La cuerda está formada por varios hilos entrelazados.)

Compare la cuerda con el quorum; trate de que los jóvenes comprendan que cuando están unidos, el quorum es mucho más fuerte. Cuando no son de un mismo sentir, el quorum se debilita tal como los hilos de la cuerda cuando están separados.

Actividad en la pizarra

  • ¿Qué podemos hacer para aumentar la hermandad y la unidad en nuestro quorum?

Al responder los jóvenes, escriba las sugerencias que den en la pizarra. Entre ellas se pueden incluir proyectos de servicio como quorum; actividades deportivas juntos; reuniones de testimonios; trabajar juntos para reactivar a algún miembro del quorum; reunirse como quorum para tener actividades recreativas, espirituales o educativas.

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pida a uno de los jóvenes que lea Doctrina y Convenios 38:24 mientras los demás siguen en silencio la lectura en sus libros.

  • ¿En qué forma somos todos hermanos? (Todos somos hijos de nuestro Padre Celestial y hermanos en el sacerdocio.)

  • ¿Qué significa estimar “a su hermano como a sí mismo”? (Estar atento de lo que le pasa, ayudarle.)

Pasaje de las Escrituras

Pida a uno de los jóvenes que lea Juan 10:17-18.

Explique a la clase que nuestro Salvador nos amó de tal manera que dio Su vida por nosotros. El realizó por nosotros el acto supremo de amor y sacrificio cuando expió nuestros pecados. Haga hincapié en el hecho de que una de las mejores maneras de manifestarle gratitud por Su amor es demostrar cariño por los miembros de nuestro quorum.

Conclusión

Presentación a cargo del asesor

Explique a los jóvenes que ellos pueden servir al Señor, como poseedores del sacerdocio, siendo amigables, útiles e interesándose por el bienestar de los demás miembros del quorum. Debemos respetar la vida privada y la forma personal de sentir de los demás, pero también tenemos que recordar que no debemos hacer nada que pueda causar que ninguno de nuestros compañeros del sacerdocio se sienta solo o que no es bienvenido.

Tal como la historia de Víctor y Tomás lo ilustra, nos necesitamos los unos a los otros. Un jovencito casi se ahogó porque se le dejó solo, sin el apoyo de su grupo. Los jóvenes menos activos pueden “ahogarse” espiritualmente por la misma razón. El compañerismo ofrece seguridad. Somos todos hermanos y debemos tratarnos con bondad.

Cometido

Repase el consejo acerca de la amistad que se encuentra en las páginas 9 y 10 del folleto La fortaleza de la juventud. Inste a los jóvenes a realizar por lo menos una acción durante la semana que sirva para aumentar la hermandad del quorum. Pueden realizarla ya sea como quorum o individualmente. Si los jóvenes lo hacen individualmente, converse con ellos en forma personal la próxima semana para recibir un informe del éxito logrado. En el caso de que decidan realizar la actividad como quorum, dedique unos minutos de la clase del próximo domingo para analizar el éxito de la actividad.

Testimonios

Exprese su testimonio destacando la importancia de la hermandad dentro del sacerdocio. Dé tiempo a los jóvenes para que los que quieran hacerlo también den sus testimonios al respecto.