18: La Palabra de Sabiduría

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 65–69


OBJETIVO

Que los jóvenes se esfuercen por obedecer la Palabra de Sabiduría y por comprender la forma en que ella los bendice tanto física como espiritualmente.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

    2. b.

      Lápices para marcar las Escrituras.

  2. 2.

    Asigne a dos de los jóvenes para que lean o cuenten los relatos que aparecen en la última parte de la lección. Exhórtelos a prepararse bien.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

Introducción

Scripture and discussion

Análisis de un pasaje de las Escrituras

  • ¿Qué significa para ustedes la frase "Palabra de Sabiduría”?

  • ¿En dónde encontramos la revelación acerca de la Palabra de Sabiduría? (Doctrina y Convenios 89.)

  • ¿Por qué creen que el Señor nos dio la Palabra de Sabiduría?

  • ¿Por qué piensan que el Señor, como hijos Suyos, se preocupa por nuestro bienestar físico?

  • ¿Qué nos dice la Palabra de Sabiduría que evitemos?

Escriba las respuestas de la clase en la pizarra.

Pida a los jóvenes que abran sus libros en la sección 89 de Doctrina y Convenios para obtener más información al respecto.

  • ¿Cuáles son algunas de las consecuencias posibles para los que no obedecen la Palabra de Sabiduría?

A medida que los jóvenes respondan, anote sus respuestas en forma resumida, en la pizarra. A continuación se da un ejemplo de cómo hacerlo:

Evitar

Posibles consecuencias

Bebidas alcohólicas

Volverse adicto.

Pérdida de la salud, del hogar, la familia, el trabajo y el dinero.

Pérdida de las inhibiciones.

Pérdida de la virtud, enfermedades venéreas, embarazos indeseados.

Manejar bajo los efectos del alcohol.

Accidentes, daños, muerte.

Desnutrición.

Enfermedades relacionadas con el corazón, enfermedades del hígado, daño a los niños que aún no han nacido o al feto en gestación.

Tabaco

Adicción a la nicotina.

Cáncer, enfisema, mala circulación de la sangre, enfermedades del corazón, daño a los niños que aún no han nacido o al feto en gestación.

Té y café

Dependencia.

Salud delicada, contribuyen a las enfermedades del corazón.

Explique que mucho se ha dicho con respecto al abuso de las drogas; sin embargo, no siempre se menciona que el tabaco, el alcohol, el té y el café contienen drogas peligrosas. Por motivo de su uso tan generalizado, estas substancias son las que con más frecuencia conducen a una persona a volverse adicta a las drogas.

Cita y análisis

Explique que aun cuando la sección 89 de Doctrina y Convenios no dice nada con respecto a la marihuana, la cocaína ni a ninguna otra droga peligrosa, los líderes de la Iglesia nos han advertido de los serios peligros que implica el consumo de estas drogas.

Indique que al respecto, el presidente Spencer W. Kimball nos dio el siguiente consejo:

“Tenemos la esperanza de que los miembros de la Iglesia abandonen completamente el uso de todo tipo de drogas, hasta donde sea posible. Demasiadas personas dependen de ciertas drogas como tranquilizantes y ayudas artificiales para dormir, drogas que no son necesarias siempre.

“Es también indudable y bien conocido el hecho de que gran cantidad de jóvenes han sido dañados y muchos han destruido su vida con la marihuana y otras drogas maléficas. Deploramos profundamente tales cosas” (“Dios no será burlado”, Liahona, febrero de 1975, págs. 31-32).

En forma breve, analice los peligros que acompañan a este tipo de abuso de drogas. Si lo desea, puede agregar que el abuso de drogas muchas veces termina en adicción y en la destrucción del cuerpo y de la mente.

Si cuenta con el tiempo suficiente, puede relatar lo que le haya pasado a alguien de su conocimiento cuya vida se haya visto seriamente afectada por el abuso de substancias peligrosas, sin mencionar ningún nombre. Recalque el hecho de que el Señor nos ha dado la Palabra de Sabiduría para que sepamos cómo cuidar de nuestro cuerpo y evitemos el dolor que causa el abuso de esas substancias.

El vivir la Palabra de Sabiduría trae consigo grandes bendiciones físicas y espirituales

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Explique que el Señor ha prometido grandes bendiciones a todos Sus hijos que vivan la Palabra de Sabiduría y cuiden de su cuerpo. Con el fin de saber cuáles son esas bendiciones, pida a uno de los jóvenes que lea Doctrina y Convenios 89:18-21 mientras el resto de la clase sigue en silencio la lectura en sus ejemplares de las Escrituras.

  • ¿Qué bendiciones se les prometen a quienes guarden la Palabra de Sabiduría y vivan los mandamientos?

Relato

Lea el siguiente relato, que cuenta cómo un joven aprendió acerca de las bendiciones que recibimos cuando guardamos la Palabra de Sabiduría.

“Todavía no había cumplido los doce años, y sin embargo, ya trabajaba con mi padre en la siega del grano; de esto hace más de sesenta años. El cortaba y yo formaba los haces; era un trabajo agotador día tras día.

“Un sábado comenzamos a atar los haces al amanecer y trabajamos hasta las 8:30 de la noche. Estaba tan cansado que lo único que deseaba era echarme en la cama y dormir sin siquiera cenar.

“Mi padre me miró y me dijo afablemente:

“ — Leo, el sembrado de trigo que corté hoy estaba muy verde. No podemos esperar hasta el lunes para atar los haces; tenemos que hacerlo esta noche. Hay luna llena, ¿crees que podrás ayudarme?

“Contuve las lágrimas como pude y acepté la proposición.

“Mi padre me dijo:

“ — Muy bien, cenaremos algo, alimentaré a los cerdos y luego saldremos a trabajar.

“Terminamos nuestra cena en poco tiempo, pero yo estaba tan cansado que apenas podía levantar la cabeza. Cuando mi padre salió a alimentar a los cerdos, me quedé sentado a la mesa pensando amargamente: Nunca he fumado ni bebido; siempre he obedecido la Palabra de Sabiduría. En Doctrina y Convenios leemos que si la obedecemos, correremos y no nos cansaremos, caminaremos y no desfalleceremos. Y ahora estoy tan cansado que apenas puedo levantar la cabeza. Tenía la boca contraída en el esfuerzo que hacía por retener las lágrimas de desilusión.

“Es imposible describir lo que sucedió, pero pareció como si una hermosa columna de luz blanca hubiera penetrado mi cuerpo, llenando cada fibra de mi ser. Me levanté cuando regresó mi padre, y salimos al campo.

“Mi padre trabajaba muy aprisa, mas esa noche no pudo alcanzarme aun cuando trabajó al máximo de sus fuerzas. Corría a recoger los bultos, muchos de ellos más pesados que yo, y los colocaba de hilera en hilera. Jamás olvidaré el asombro que reflejaban los ojos de mi padre.

“Pasaron treinta años antes de que le dijera lo que había pasado, y sin embargo él recordaba muy bien aquella noche. Y yo nunca la olvidaré” (Leo W. Spencer, “Correrán sin cansarse”, Liahona, agosto de 1974, pág. 20).

Cita y análisis

Por lo general, pensamos que la obediencia a la Palabra de Sabiduría tiene que ver solamente con el bienestar físico.

  • Sin embargo, ¿de qué manera puede bendecirnos espiritualmente la Palabra de Sabiduría?

Lea la siguiente declaración del élder Boyd K. Packer:

“...he llegado a creer que el propósito fundamental de la Palabra de Sabiduría está íntimamente ligado a la revelación.

“Desde vuestra más tierna infancia os enseñamos a absteneros del uso del café, de las bebidas alcohólicas, del tabaco, de las drogas y de todo aquello que pueda afectar vuestra salud, y nos preocupa sobremanera cuando nos enteramos de que alguno de vosotros está experimentando esas cosas.

“Si una persona que se encuentra presa de los efectos de las mencionadas substancias apenas puede entender unas simples palabras, ¿cómo podría percibir los susurros del Espíritu que penetran hasta lo más íntimo de su ser?

“Pese a lo valioso de la Palabra de Sabiduría como la ley de salud, puede resultar para vosotros de mayor valor en lo espiritual que en lo físico, ya que aun cuando la observéis, habrá calamidades físicas a las que os veréis irremediablemente expuestos; pero tales males, por lo general, no llegarán a dañaros espiritualmente” (“El don de saber escuchar”, Liahona, enero de 1980, págs. 29-30).

  • ¿Qué significa tener “tesoros escondidos de sabiduría”? (Podría significar que sentimos la influencia del Espíritu Santo que nos inspirará y nos guiará hacia el conocimiento, la verdad y el testimonio.)

  • ¿Qué otras bendiciones espirituales podríamos recibir si obedecemos la Palabra de Sabiduría?

Damos un buen ejemplo cuando vivimos la Palabra de Sabiduría

Relato

Pida al joven asignado que lea o cuente el siguiente relato:

“—¿No quisieran entrar y disfrutar del calorcito mientras esperan? —dijo Tatsui Sato, el único en la villa de Narumi, Japón, que hablaba inglés.

“A través de la ventana de su negocio había visto a los soldados norteamericanos golpeando los pies contra el suelo para mantenerlos calientes y cómo el aliento se les congelaba en el aire. Si bien los soldados se sorprendieron al oírlo, aceptaron en seguida la invitación del pequeño caballero japonés.

“Una vez adentro, los soldados le dieron las gracias mientras se frotaban las manos cerca de las escasas piedras de carbón que había encendidas en un pequeño brasero. En señal de hospitalidad, Tatsui Sato les ofreció una taza humeante de su mejor té.

“—Gracias, pero no tomamos té ni ninguna clase de estimulantes —dijo uno de los soldados—. Nuestra Iglesia nos enseña que nuestro cuerpo es un don muy sagrado de Dios y que debemos cuidar nuestra salud en forma especial.

“ — Esa es una enseñanza muy extraña —dijo Tatsui Sato—. Nunca he oído acerca de una creencia así, aun cuando he estudiado la Biblia.

“Entonces los soldados le explicaron acerca de la revelación de Dios llamada la Palabra de Sabiduría y ofrecieron regresar para enseñarle más acerca de sus creencias.

“Tal como lo habían prometido, los soldados regresaron días después y comenzaron a tener sesiones de estudio con la familia de Sato. El leyó de principio a fin el Libro de Mormón que le llevaron; lo volvió a leer, lo estudió y oró al respecto.

“Cuando llegaron las lluvias de verano a Narumi, Tatsui Sato y su esposa, Chiyo, estaban convencidos de que el libro era verdadero. Sus vidas habían cambiado desde que los soldados Santos de los Ultimos Días se negaron a beber té y les hablaron acerca de sus creencias.

“El bautismo de Sato y su familia fue uno de los primeros de los santos locales en Japón en más de veinte años y significó el comienzo de una nueva era para la Iglesia en ese país. El hermano Sato pasó a ser el intérprete y traductor oficial de la misión japonesa; tradujo al japonés todos los libros canónicos y muchos manuales y folletos, como así también la ceremonia del templo. El y su esposa hicieron investigación genealógica y recopilaron muchos nombres japoneses, incluso los de familias reales, a fin de poder hacer la obra en el templo por ellos. Cuando se dedicó el templo en Japón, el hermano Sato y su esposa fueron a la dedicación, y él fue llamado a servir como sellador en el templo. El esfuerzo de este gran hombre cambió la vida de miles de personas en Japón” (adaptado de Harrison T. Price, “A Cup of Tea”, Improvement Era, marzo de 1962, págs. 160-161, 184, 186).

Análisis

Analice con la clase las consecuencias que tuvo la obediencia de los soldados a la Palabra de Sabiduría.

  • ¿De qué forma hubiera sido muy diferente el relato si ellos hubieran bebido el té y se hubieran marchado?

Relato

Pida al joven asignado que lea o cuente el siguiente relato:

“Un joven miembro de la Iglesia estaba prestando servicio militar en Teherán, la capital de Irán. Mientras se encontraba allí, decidió aprovechar el tiempo y aprender el idioma farsi. Pensó que la mejor manera de hacerlo sería con los niños, a quienes les propondría enseñarles inglés a cambio de que ellos le enseñaran farsi... Encontró entonces a dos niños muy inteligentes y despiertos, un varón y una niña, y por medio de un intérprete les dijo que él les enseñaría inglés con la condición de que ellos le enseñaran farsi. A los niños les encantó tener una oportunidad así, y de ese modo comenzaron las clases... En muy poco tiempo pudieron comunicarse entre sí; el joven no contaba con materiales didácticos pero tenía el Libro de Mormón y un libro de la Iglesia especialmente publicado para los que prestan servicio militar, el cual contiene los principios del evangelio. De modo que comenzó a enseñarles a leer inglés utilizando estos libros. En el curso de la enseñanza, les enseñó acerca de la Palabra de Sabiduría y muchas otras cosas que hacemos y creemos en nuestra Iglesia. Un día los niños lo invitaron a visitar a uno de sus tíos.

“Llevando a la niña cargada sobre sus hombros y llevando al niño de la mano, el joven se dirigió a la casa del tío de los pequeños, mientras bromeaban y se reían durante todo el camino. Cuando llegaron, el tío de los niños lo recibió con los brazos abiertos; demostró ser muy hospitalario y pronto entablaron una conversación muy agradable. Finalmente, el tío se levantó, se dirigió hacia una vitrina, la abrió y sacó una hermosa bandeja, una botella y unas pequeñas tacitas de plata. Colocó la bandeja ante ellos sobre una hermosa mesa de bronce, y muy cuidadosamente sacó el corcho de la botella y sirvió un poco de vino rosado en las tacitas... [El joven] pensó: ¿Y ahora qué hago? Beber no está de acuerdo con mis principios, pero después de todo, él ha sido tan hospitalario y me ha explicado que esto es costumbre en su país, y no deseo ofenderlo. De modo que lo tomaré.

“Y eso fue exactamente lo que hizo. Cuando pasó por sus manos la bandeja, tomó la pequeña tacita de plata, no más grande que un dedal y, brindando por la salud del tío de los niños, bebió. Inmediatamente se hizo sentir un gran silencio en la habitación. El se sintió incómodo y rápidamente cortó la conversación, puso a la niña sobre sus hombros, tomó al niño de la mano y se fue. En el camino, la niña comenzó a llorar, y él le preguntó:

“—Mi amor, ¿por qué lloras?

“Sollozaba tanto que no podía contestar, pero su pequeño hermano dijo:

“—Joe, ¿por qué lo hiciste? ¿Por qué lo hiciste?

“A lo que él le contestó:

“—¿Por qué hice qué?

“El niño agregó:

“—¿Por qué bebiste alcohol?

“ — Pues —dijo—, fue tan sólo un poquito.

“ — De todas maneras —replicó el niño—, eso no cambia las cosas. Mi tío dijo que tú lo harías; nosotros le habíamos hablado acerca de la Palabra de Sabiduría, y él dijo que los norteamericanos hablan de muchas cosas pero que no creen en ellas. Nosotros dijimos que tú sí creías en lo que decías, pero no es así.

“Al comprender en ese instante lo que había pasado, el joven dijo que habría dado con gusto su brazo derecho por volver atrás y cambiar lo que había sucedido, ya que se dio cuenta perfectamente del daño que había causado a aquellos dos pequeños. Ellos nunca más volvieron y el joven perdió ese valioso contacto, y quizás, la oportunidad de esparcir el evangelio entre personas influyentes de ese país” (Theodore M. Burton, Tickling the Tiger, Brigham Young University Speeches of the Year, Provo, 17 de enero de 1961, págs. 7-9).

Análisis

  • ¿Cuáles fueron las consecuencias de las acciones de este joven?

  • ¿Cuán diferente habría sido el final de este relato si el joven hubiera rehusado beber el vino?

  • ¿Creen que la pequeña copa de vino dañó físicamente al joven?

Haga que los jóvenes comprendan que una pequeña cantidad de cualquier cosa dañina no nos hace bien físicamente. Los alcohólicos nunca habrían llegado a ese estado tan lamentable de no haber bebido la primera copa.

  • ¿Le hizo además daño en forma espiritual?

Conclusión

Testimonio

Grabe en la mente de los jóvenes el concepto de que el Señor nos ha dado la Palabra de Sabiduría porque nos ama y desea que disfrutemos del gozo que se recibe solamente cuando se está física y espiritualmente puro. Al vivir la Palabra de Sabiduría, el Señor cumplirá con Su promesa de bendecirnos tanto física como espiritualmente.

Exprese su testimonio de la Palabra de Sabiduría y de cuán importante es que los poseedores del sacerdocio la obedezcan plenamente.

Cometido

Repase el consejo acerca de la salud física y mental que se da en las págs. 13-14 del folleto La fortaleza de la juventud. Exhorte a los jóvenes a estudiar la Palabra de Sabiduría y a obtener una mejor comprensión de ella. Aún más, ínsteles a orar para recibir la firme convicción de su veracidad como un mandamiento del Señor, y de vivir de acuerdo con sus principios por el resto de su vida.