19: El vencer la tentación

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 70–72


OBJETIVO

Que los jóvenes comprendan que les es posible vencer las tentaciones.

PREPARACION

Materiales necesarios:

  1. 1.

    Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

  2. 2.

    Lápices para marcar las Escrituras.

  3. 3.

    Una hoja de papel y un lápiz para cada uno de los jóvenes.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

Cómo reconocer y resistir la tentación

Relato y análisis

Cuénteles que un señor entrevistaba a varios hombres como posibles choferes para su compañía de transporte. La ruta por donde tenían que pasar bordaba enormes precipicios que representaban un gran peligro. Durante las entrevistas, preguntó a cada uno de los postulantes cuán cerca de los precipicios podrían conducir en forma segura. El primer hombre le contestó: “Yo podría conducir a unos quince centímetros de la orilla”; el segundo respondió: “Yo podría conducir a unos cinco centímetros de la orilla”; y el tercer hombre dijo: “Yo trataría de permanecer lo más alejado posible de la orilla”.

  • “¿A quién creen ustedes que le dieron el trabajo? (Al tercer hombre.)

  • Aunque es posible que los dos primeros tuvieran gran habilidad para manejar, ¿por qué creen que se empleó al tercer hombre en la compañía? (Porque éste se dio cuenta de que debía permanecer lo más alejado posible del peligro.)

Explique que esta lección es acerca de la tentación y de la razón por la cual nuestro Padre Celestial permite que pasemos por ella en esta vida terrenal.

Análisis de un pasaje de las Escrituras, actividad en la pizarra y análisis

Pida a un joven que lea Santiago 1:12-14.

  • ¿Qué aprendemos de este pasaje de las Escrituras?

Anote los siguientes tres puntos en la pizarra:

  1. 1.

    Recibimos bendiciones cuando vencemos la tentación.

  2. 2.

    Dios no nos tienta.

  3. 3.

    Todos somos tentados.

Trace una línea vertical en el centro de la pizarra. Rotule un lado de la pizarra Bueno, y el otro Malo. Dibuje dos puntos en el lado denominado “bueno”, uno muy cerca de la línea divisoria y el otro lo más posible retirado de ella.

  • Supongamos que estos puntos representan a dos personas diferentes. ¿Cuál de ellas tiene más probabilidades de permanecer en el lado “bueno”? (La que está más alejada de la línea divisoria.)

  • ¿Por qué? (Al igual que el conductor prudente que pensaba permanecer alejado del precipicio, cuanto más alejados nos mantenemos de la tentación, menos probabilidades tendremos de caer en ella.)

Cita

Pida a uno de los jóvenes que lea la siguiente declaración del presidente George Albert Smith acerca de evitar la tentación.

“Mi abuelito solía decir a su familia: ‘Hay una línea de demarcación, bien definida, entre el territorio del Señor y el del diablo. Si permanecen ustedes del lado de la línea que es del Señor, se hallarán bajo su influencia y ningún deseo tendrán de hacer lo malo; mas si cruzan la línea al lado que pertenece al diablo, aun cuando no sea más que dos o tres centímetros, están bajo el dominio del tentador, y si éste logra el éxito, no podrán ustedes pensar ni razonar debidamente, porque habrán perdido el Espíritu del Señor’.

“Cuando en ocasiones he sentido la tentación de hacer ciertas cosas, me he preguntado: ‘¿De cuál lado de la línea me encuentro?’ Si determinaba permanecer del lado seguro, del lado del Señor, obraba rectamente en cada oportunidad. Así que, cuando venga la tentación, considerad con oración vuestro problema, y la influencia del Espíritu del Señor os permitirá decidir prudentemente. Para nosotros hay seguridad únicamente del lado de la línea que es del Señor” (citado en Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón, pág. 236).

Análisis de pasajes de las Escrituras

  • ¿Por qué creen que el Señor permite que seamos tentados? (Si no tuviéramos tentaciones, no podríamos ejercer nuestro albedrío para tomar nuestras propias decisiones y progresar.)

Pida a un joven que lea D. y C. 29:39.

  • ¿Es posible que Satanás tenga poder para tentarnos más de lo que podamos resistir?

Haga que los jóvenes analicen esta pregunta.

Solicite a un miembro de la clase que lea 1 Corintios 10:13, que explica que no seremos tentados más allá de lo que podamos resistir, y que el Señor nos proporcionará siempre la manera de hacerlo si eso es lo que queremos. Sugiérales que subrayen este versículo.

Explique que este versículo no significa que el Señor nos ayudará a resistir cualquier situación adversa que nosotros mismos hayamos creado. Está en nosotros cumplir con nuestra propia responsabilidad de evitar la tentación. Dé el siguiente ejemplo: Supongamos que un grupo de amigos desea que vayamos a ver una película que nos infundirá pensamientos impuros.

  • ¿Esperan que aun así el Señor los ayude a tener pensamientos virtuosos cuando fue de ustedes la decisión de ir a ver esa película?

Evitar y vencer la tentación

Análisis en la pizarra

  • ¿Cuáles son algunas de las tentaciones a las que los jóvenes se ven expuestos?

Anote las respuestas de los jóvenes en la pizarra, las que posiblemente incluyan los puntos siguientes:

  1. 1.

    Los pensamientos impuros.

  2. 2.

    La falta de honradez y el engañar o hacer trampas.

  3. 3.

    El vocabulario vulgar; el blasfemar, especialmente utilizando nombres sagrados, como lo son el de Dios y Jesucristo, o decir malas palabras.

  4. 4.

    Las drogas, el tabaco y las bebidas alcohólicas.

  5. 5.

    Las películas y los videos inmorales o poco apropiados.

  • ¿Cómo pueden vencer la tentación?

Cita y análisis de pasajes de las Escrituras

Inste a los jóvenes a expresar sus ideas acerca de cómo pueden vencer la tentación. Analice con ellos cada una de las ideas que den, dando sugerencias específicas de cómo vencer o prevenir la tentación. Si lo desea, puede utilizar algunas de las ideas que se mencionan a continuación; sin embargo, debe alentar primero a los jóvenes a que expresen las suyas.

  1. 1.

    Los pensamientos impuros: El élder Boyd K. Packer sugirió que si memorizamos un himno o una canción y repasamos su letra en nuestra mente cuando se nos presente este tipo de pensamientos impuros, éstos se alejarán de nosotros.

  2. 2.

    La falta de honradez y el engaño o hacer trampas: El élder James E. Talmage contó de la siguiente manera la forma en que, siendo diácono, venció la tentación de ser deshonesto: “Mi ordenación al oficio de diácono influyó en todos los aspectos de mi vida de adolescente... Cuando jugábamos en la escuela y me sentía tentado a hacer trampas en algún juego... yo lo recordaba... ‘Soy diácono, y no está bien que un diácono actúe de esta manera’. En tiempo de exámenes, cuando no me era difícil copiar el trabajo de otro de los muchachos... me decía a mí mismo: ‘Sería mucho peor que yo lo hiciera, que el que ellos lo hagan, pues yo soy diácono’ (Conmemoración de la Restauración del Sacerdocio Aarónico, págs. 5-6).

  3. 3.

    El vocabulario vulgar; el blasfemar, especialmente utilizando nombres sagrados como lo son el de Dios y Jesucristo, o decir malas palabras: El siguiente ejemplo nos sirve para comprender lo que pueden hacer de nuestra conversación el vocabulario vulgar y la blasfemia. Supongamos que estamos en un concierto de piano. El pianista ha tocado maravillosamente durante diez minutos y de pronto por varios minutos toca incorrectamente unas notas, volviendo luego a su hermosa música original. A pesar de que la mayor parte del concierto fue hermoso, ¿qué parte recordarán más? Nuestro vocabulario puede ser hermoso y limpio; no lo contaminemos hablando vulgarmente, blasfemando y diciendo malas palabras.

  4. 4.

    Las drogas, el tabaco y las bebidas alcohólicas: El Señor nos ha dado la Palabra de Sabiduría (véase D. y C. 89) para ayudarnos a ser fuertes y saludables. Pida a uno de los jóvenes que lea en voz alta 1 Corintios 3:16-17. Haga hincapié en el hecho de que nuestros cuerpos son templos, y no debemos destruirlos.

  5. 5.

    Las películas o los videos inmorales: Cuando un programa de televisión o una película nos parezcan de reputación dudosa, piensen cómo se sentirían si su obispo o su líder del sacerdocio los viera entrar en el cine. Si no se sienten cómodos, entonces no deben ir.

  6. 6.

    Permitan que su propia conciencia y el Espíritu Santo les ayude a decidir (véase Moroni 7:16-19).

  7. 7.

    Absténganse de toda especie de mal. No traten de ver cuán cerca del pecado pueden llegar. Nefi le imploró al Señor que causara que él temblara al aparecer el pecado (véase 2 Nefi 4:31).

  8. 8.

    Cuando tomen una decisión, pregúntense: “¿Qué haría Jesucristo en mi lugar?”

  9. 9.

    Tomen decisiones antes de que se presente una situación difícil, para que de ese modo no tengan que tomarla bajo la presión del momento.

  10. 10.

    En oración pidan la fortaleza para resistir la tentación, y recuerden que, con la ayuda del Señor, podrán superar todas las tentaciones.

Cita

Indique que el presidente Spencer W. Kimball nos aconsejó que seamos conscientes de la gran influencia que ejerce Satanás. El dijo: “Satanás nos dice que lo negro es blanco. Nos miente; por lo tanto, debemos estar preparados para enfrentarnos con firmeza a Satanás... Necesitamos de toda la armadura de Dios para poder resistirlo” (The Blessings and Responsibilities of Womanhood11, Ensign, marzo de 1976, pág. 71).

Conclusión

Dé su testimonio sobre el gozo y el progreso espiritual que obtenemos al resistir la tentación.

Cometido

Pida a los jóvenes que piensen en forma individual en dos tentaciones que necesiten superar; y luego, la forma en la cual pueden vencerlas. Inste a los jóvenes a estar especialmente alerta para resistir esas dos tentaciones durante el correr de la próxima semana.