3: El repartir la Santa Cena

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 7–10


OBJETIVO

Que los jóvenes sean más reverentes y espirituales al repartir la Santa Cena y que entiendan mejor la naturaleza sagrada de este sacramento.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Libros canónicos para cada joven.

    2. b.

      Lámina 1: “La Ultima Cena” (62174 002); y lámina 2: “Pila bautismal” (62031 002).

    3. c.

      Lápices para marcar los pasajes de las Escrituras.

    4. d.

      Dos bandejas para la Santa Cena: una para el pan y otra para el agua.

  2. 2.

    Invite al obispo o a uno de sus consejeros a que asista a la clase casi al terminar la lección para que hable con los jóvenes de la importancia que tiene repartir la Santa Cena en forma reverente.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

La importancia de la Santa Cena

Análisis de una lámina

Al comienzo de la clase, tenga a la vista la lámina de la pila bautismal y sobre una mesa dos bandejas para la Santa Cena, una para el pan y la otra para el agua.

  • ¿Qué tienen en común la Santa Cena y el bautismo? (Cuando nos bautizamos, hacemos un convenio, o sea, una promesa; y cada vez que participamos de la Santa Cena, renovamos ese convenio.)

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Con el fin de que los jóvenes recuerden las promesas que hicieron al bautizarse, pida a un miembro del quorum que lea Mosíah 18:10 mientras los demás siguen la lectura en sus ejemplares del Libro de Mormón.

  • ¿Qué promesa hacemos al bautizarnos? (Servir al Señor y guardar los mandamientos.)

  • ¿Qué nos promete el Señor a cambio? (Que podemos tener Su Espíritu con nosotros.)

Recuerde a los jóvenes que cada vez que participamos de la Santa Cena, nuevamente prometemos al Señor que lo recordaremos y que guardaremos Sus mandamientos para tener de esa forma Su Espíritu con nosotros.

Pasaje de las Escrituras y análisis en la pizarra

Pida a uno de los jóvenes que lea en voz alta Moroni 4:3 y 5:2, y que los demás jóvenes subrayen estos dos pasajes a medida que se leen.

  • ¿Qué debemos hacer para renovar nuestros convenios al participar de la Santa Cena?

Escriba en la pizarra:  

El significado de la Santa Cena

Lección práctica

Muestre las bandejas de la Santa Cena.

  • ¿Para qué se utilizan estas bandejas?

Escuche las respuestas de los jóvenes; y luego haga hincapié en que se usan para cumplir nuestra asignación del sacerdocio de repartir la Santa Cena. Durante el análisis, indique que aun cuando las bandejas se utilizan para repartir la Santa Cena, por sí solas, no tienen ningún significado en particular.

  • ¿Qué hay que poner en estas bandejas para que tengan un significado especial? (Pan y agua.)

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pida a alguien que lea ? Corintios 11:23-25 mientras los demás siguen la lectura en sus ejemplares de las Escrituras y marcan el pasaje.

  • ¿Qué representa el pan?

Asegúrese de que los diáconos entiendan que el pan representa el cuerpo del Salvador, el cual se sacrificó por nosotros.

Análisis

  • ¿Qué representa el agua?

En el análisis haga hincapié en que el agua representa la sangre del Salvador. Analice con ellos o explique en detalle el gran sufrimiento que El padeció, tal como lo describe Lucas (véase Lucas 22:39-46). Recalque que Jesús sufrió por nuestros pecados.

Explique que debido a que Jesús sufrió por nuestros pecados en el Huerto de Getsemaní, hizo posible que se nos perdonara por ellos. El Señor nos proporcionó también la forma de arrepentimos y de corregir nuestros errores.

Analice con los jóvenes brevemente la Crucifixión y la Resurrección. Explíqueles que un gran acontecimiento había tenido lugar: Jesús, que había muerto, había resucitado. Su espíritu se había juntado nuevamente con Su cuerpo, el cual tenía la misma apariencia de antes, pero era diferente ya que había sufrido un gran cambio. Jesús jamás volvería a morir, sino que viviría eternamente. Era la primera vez que persona alguna resucitara en esta tierra. La resurrección de Jesús hizo posible que toda la gente que ha vivido, que vive y que vivirá sobre la tierra viva nuevamente después de la muerte. Jesús nos dio este precioso don y esa inigualable oportunidad.

Explique que el sacramento de la Santa Cena es tan sagrado hoy como lo fue cuando se administró por primera vez.

Testifique de la importancia que la Santa Cena tiene en su vida.

Jesús repartió la Santa Cena`

Lámina y análisis

Muestre la lámina de la Ultima Cena.

Explique que antes de esa reunión, el Salvador sabía que faltaban sólo unas horas para que llegara el momento de Su gran sufrimiento y sacrificio, y fue por ello que reunió a Sus Apóstoles que le habían acompañado durante los tres años de Su ministerio. Quería pasar esos últimos momentos con ellos.

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pida a un miembro del quorum que Lea Lucas 22:19-20 mientras los demás siguen la lectura en sus Biblias y marcan los pasajes.

• ¿Qué hizo el Salvador en esa reunión? (Instituyó el sacramento de la Santa Cena.)

Haga hincapié en que esta lámina representa la primera vez que se repartió la Santa Cena y que Jesús mismo la preparó, la bendijo y la repartió.

Procure que los jóvenes comprendan que el Salvador ha dado a quienes poseen el sacerdocio el privilegio de actuar en Su nombre al preparar, bendecir y repartir estos emblemas sagrados que son el pan y el agua.

Cita

Pida a un miembro del quorum que lea lo que dijo el obispo John H. Vandenberg, ex Obispo Presidente de la Iglesia, sobre esta responsabilidad.

“Ustedes, jóvenes, que tienen esta responsabilidad, ¿preparan, bendicen y reparten la Santa Cena teniendo presente que están literalmente efectuando la misma función que efectuó el Salvador? Y el saber eso, diáconos, ¿les ayuda a ser más reverentes durante las reuniones sacramentales y a repartir la Santa Cena con dignidad y respeto?” (Improvement Era, noviembre de 1967, pág. 15.)

  • ¿Qué sienten al saber que realmente están llevando a cabo la misma ordenanza que efectuó el Salvador?

Mientras los jóvenes analizan la pregunta, haga hincapié nuevamente en el grande y sagrado privilegio y honor que ellos tienen de servir al Señor al repartir la Santa Cena.

Repartir la Santa Cena con más respeto

Pida al obispo o a uno de sus consejeros que dirija esta parte de la lección, si es posible. Si lo considera conveniente, puede pedir al obispado que, al domingo siguiente, dé esta parte como si fuera una lección separada.

Análisis en la pizarra

  • ¿Qué pueden hacer para que el repartir la Santa Cena sea una experiencia más sagrada?

Haga que todos los jóvenes comprendan que al repartir debidamente la Santa Cena, les dan a los miembros de la Iglesia la oportunidad de meditar en el sufrimiento de Cristo y les permite renovar sus convenios con nuestro Padre Celestial. Escriba en la pizarra las sugerencias específicas que sugieren los jóvenes para lograr que las reuniones sacramentales sean más espirituales y de mayor significado para todas las personas que asistan.

Entre esas sugerencias, se puede incluir:

  1. 1.

    Pensar en el Salvador y en Su sacrificio.

  2. 2.

    Escuchar atentamente las oraciones sacramentales.

  3. 3.

    Reflexionar profundamente en el significado del sacramento de la Santa Cena. Pensar en la letra del himno sacramental. Escuchar las oraciones sacramentales. Repasar pasajes de las Escrituras.

  4. 4.

    Portarse con dignidad y reverencia.

  5. 5.

    Vestirse adecuadamente, de acuerdo con las recomendaciones de los líderes locales del sacerdocio.

  6. 6.

    Tener siempre las manos limpias al repartir la Santa Cena.

  7. 7.

    No tener goma de mascar ni golosinas en la boca.

  8. 8.

    No hablar, ni susurrar ni reírse.

  9. 9.

    Aprender la forma adecuada de repartir la Santa Cena.

  10. 10.

    Recordar que están actuando en nombre de Cristo.

  11. 11.

    Pensar en cosas edificantes, tales como las oraciones sacramentales, la letra del himno sacramental, pasajes de las Escrituras y en las enseñanzas del Salvador, aun cuando puedan estar ocupados repartiendo la Santa Cena

Relato

Lea el relato que aparece a continuación sobre un joven que hizo que el repartir la Santa Cena se convirtiera en una experiencia más sagrada (si lo desea, puede contar, en vez de este relato, una experiencia apropiada que usted haya tenido):

Roberto sirvió el pan de la Santa Cena al hermano Medina y después observó cómo la bandeja se pasaba de mano en mano hasta llegar a la última persona sentada en esa hilera de bancos. En el otro extremo, Jorge enganchó con dos dedos el asa de la bandeja y la pasó por sobre la cabeza de la hermana Martínez para que participaran los de la hilera siguiente. Roberto se molestó por la forma descuidada en que Jorge pasaba la bandeja del sacramento de la Santa Cena, pero luego pensó que Jorge era nuevo en el quorum, y que, además, no había tenido un abuelo como el suyo.

Cuando terminó la Santa Cena, Roberto se encaminó hasta donde estaba sentada su familia. Siempre le era difícil regresar, mirar el banco y no encontrar allí a su abuelo Pedro. Ya hacía seis meses que éste había fallecido, pero Roberto aún esperaba ver esa cara familiar junto a la abuela, en el lugar que el abuelo Pedro había ocupado todos los domingos desde que Roberto tenía memoria. Aun cuando la banca estaba casi llena, para Roberto parecía estar vacía sin su abuelo.

Todo parecía diferente ahora que el abuelo ya no estaba. Roberto pensaba en aquella vez, precisamente después de haber sido ordenado diácono, cuando con su abuelo limpiaban las hojas secas del jardín. Habían estado conversando acerca de momentos especiales toda aquella tarde, cuando el abuelo tocó el tema del Salvador y los dones que nos ha dado. Dejó de rastrillar las hojas, se enderezó y dijo:

— Roberto, cuando repartas la Santa Cena, quiero que siempre recuerdes lo que representa lo que llevas en las bandejas. No cuelgues la bandeja de la punta de los dedos, sino sostenía firmemente. Llévala con honor y orgullo.

Los pensamientos de Roberto volvieron al presente, a la capilla donde se encontraba sentado junto a su familia. El obispo acababa de terminar de dar su testimonio e invitaba al resto de la congregación a hacer lo mismo. Repentinamente, Roberto sintió el fuerte deseo de que Jorge y los demás diáconos que nunca habían conocido al abuelo Pedro aprendieran también a comprender la importancia de su llamamiento.

Aun cuando hacía varios años que no expresaba su testimonio, caminó hacia el frente de la capilla con la confianza con que había visto hacerlo a su abuelo. Se acercó al púlpito y habló por el micrófono:

— Hoy día me gustaría dirigir mi testimonio especialmente a los nuevos diáconos, para testificarles cuán importante es la responsabilidad que tienen.

Luego Roberto relató la conversación que había tenido con su abuelo y concluyó diciendo:

— Recuerden lo que representa el sacramento de la Santa Cena y sostengan la bandeja en alto. Llévenla con honor y orgullo.

Roberto regresó a su asiento y esta vez la banca le pareció un poco menos vacía que antes.

“Recuerden, llévenla con honor y orgullo”.

Conclusión

Termine recordando a los jóvenes que su responsabilidad no es solamente la de repartir la Santa Cena, sino también la de enseñar por medio del ejemplo el significado que ésta tiene. Recuérdeles que los jovencitos que se están preparando para recibir el sacerdocio los están observando.

Cometido y testimonio

Inste a los jóvenes a esforzarse por irradiar el espíritu apropiado, de manera que las otras personas que los observen recuerden el gran sacrificio del Salvador. Dé su testimonio de la importancia de participar digna y reverentemente en la ordenanza de la Santa Cena.

Sería conveniente hacer arreglos para llevar a los jóvenes a la capilla a fin de instruirles sobre la manera correcta de repartir la Santa Cena.

Exhorte explícitamente a los jóvenes a repartir apropiadamente la Santa Cena. Inste a cada uno de ellos a que se fijen metas específicas para lograr que el sacramento de la Santa Cena adquiera una importancia más significativa para ellos.