34: La obediencia

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 127–130


OBJETIVO

Que los jóvenes comprendan que, al obedecer los mandamientos, están demostrando amor por nuestro Padre Celestial y Jesucristo.

PREPARACION

Materiales necesarios:

  1. a.

    Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

  2. b.

    Lápices para marcar las Escrituras.

  3. c.

    Un himnario o la primera estrofa del himno N 10: “Te damos, Señor, nuestras gracias” escrita en un cartel o en la pizarra.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

La obediencia es un principio básico del evangelio

Relato

Solicite a los jóvenes que presten atención al siguiente relato, el cual ilustra la forma en la que un joven demostró el principio de la obediencia.

“Un muchacho estaba jugando al béisbol con sus amigos cuando sonó la voz de su madre llamándolo: ‘¡Carlos, Carlos!’ Soltó instantáneamente el bate, recogió la chaqueta y la gorra y se puso en camino a su casa.

“ — ¡No te vayas todavía; terminemos el partido! —gritaron los jugadores.

“ — Debo ir inmediatamente. Le dije a mi mamá que iría apenas me llamara —fue la respuesta de Carlos.

“ — Di que no la oíste —dijo uno de ellos.

“ — iPero la oí! —contestó el jovencito.

“ — ¡Ella no sabrá que la oíste!

“ — Pero yo sé y debo irme.

“Uno de los muchachos dijo finalmente:

“ — Déjenlo que se vaya. No lo van a hacer cambiar de opinión. Es un ‘nene de mamá’, atado a sus faldas, que corre en cuanto ella lo llama.

“Mientras corría, Carlos les gritó:

“ — No soy ‘un nene de mamá’ porque guardo lo prometido a mi madre. Yo creo que es de hombre hacerlo, porque el muchacho que no guarda una promesa hecha a su madre jamás lo hará con nadie” (véase N. Eldon Tanner, “Obediencia a una causa justa”, Liahona, febrero de 1978, pág. 57).

Análisis en la pizarra

Escriba en la pizarra la palabra obediencia.

  • ¿Qué significa la palabra obediencia ?

Déles tiempo a los jóvenes para que contesten la pregunta, y luego, hágales comprender que obedecer significa hacer lo que se nos pide o cumplir con las leyes. La obediencia es una de las leyes más importantes y fundamentales de Dios.

Análisis de pasajes de las Escrituras

Solicite a los jóvenes que se turnen para leer los siguientes pasajes de las Escrituras, mientras los demás siguen en silencio la lectura y subrayan los versículos en sus propios ejemplares de las Escrituras.

Analice con la clase qué tiene que ver cada uno de los versículos con la obediencia. Si lo desea, haga un resumen en la pizarra de los siguientes puntos:

  1. 1.

    Abraham 3:24-25. (Fuimos enviados a la tierra para ver si obedecíamos.)

  2. 2.

    Juan 14:15. (Si amamos al Salvador, guardaremos Sus mandamientos.)

  3. 3.

    1 Nefi 3:7. (El Señor preparará la vía para que obedezcamos Sus mandamientos.)

  4. 4.

    Doctrina y Convenios 82:10. (El Señor hará Su parte si le obedecemos.)

  5. 5.

    Doctrina y Convenios 130:20-21. (Todas las bendiciones se basan en la obediencia a las leyes que las rigen.)

  6. 6.

    Mateo 7:21. (Solamente los obedientes vivirán con nuestro Padre Celestial.)

Solicite a uno de los jóvenes que cite el tercer Artículo de Fe: “Creemos que por la Expiación de Cristo todo el género humano puede salvarse, mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio”.

Testifique que la obediencia es un principio básico del evangelio y que si tenemos fe en Jesucristo, guardaremos Sus mandamientos y llegaremos a ser como El. Nadie puede regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial si no es por medio de la obediencia.

Los grandes hombres son obedientes

Cita

Los hombres de Dios siempre han recalcado la importancia de la obediencia. Lea a la clase la siguiente cita:

“A su regreso, luego de haber presidido las misiones europeas, se le preguntó al presidente N. Eldon Tanner cuál era, según su opinión, el atributo más importante de la persona o del misionero que tiene éxito. Luego de una corta pausa en la que meditó en la importancia de la pregunta, respondió tan sólo con dos palabras: ‘La obediencia’ ” (véase Ted E. Brewerton, "La obediencia”, Liahona, agosto de 1981, pág. 111).

Actividad en la pizarra

A medida que escriba el nombre en la pizarra, solicite a los jóvenes que expliquen, según la opinión que ellos tengan, cómo creen que esa persona demostró obediencia.

Escriba Adán en la pizarra.

Explique que Adán construyó un altar sobre el cual ofreció sacrificios a Dios. Un ángel se le apareció y le preguntó por qué estaba ofreciendo sacrificios. Adán respondió: “No sé, sino que el Señor me lo mandó”. (Véase Moisés 5:5-6.)

Escriba Lehi en la pizarra.

Indique que Lehi demostró una gran obediencia a los mandamientos del Señor al abandonar la casa y las riquezas que poseía en Jerusalén. Como resultado, Lehi padeció muchas tribulaciones, pero fue recompensado por su obediencia, ya que escapó de la destrucción de Jerusalén y fue conducido a una hermosa tierra de promisión.

Escriba José Smith en la pizarra.

Señale que José Smith leyó que si pedía con fe, Dios le enseñaría la verdad. José Smith oró obedientemente pidiendo a Dios que le diera sabiduría, y fue bendecido con el conocimiento de la verdad acerca de Dios y llegó a ser profeta.

Escriba Jesucristo en la pizarra.

Explique que cuando Jesús tenía treinta años, dejó su hogar en Galilea para buscar a Juan el Bautista en el Jordán. Cuando lo encontró, le pidió a Juan que lo bautizara, ya que sabía que él tenía la autoridad para hacerlo. Juan sabía que el Salvador no había pecado, y que por lo tanto no tenía necesidad de arrepentirse, por lo que le dijo: “Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”

El Salvador sabía que el bautismo era para el perdón de los pecados y que El no había cometido ninguno, pero también sabía que el bautismo era una ordenanza necesaria para toda la humanidad. Jesús dijo entonces: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”. (Véase Mateo 3:13-15.)

Todos podemos ser obedientes

Análisis

Haga hincapié en el hecho de que aun cuando los ejemplos anteriores fueron de profetas y del Salvador, no es necesario, sin embargo, ser profetas para ser obedientes. Todos podemos y debemos ser obedientes. Al igual que los profetas, demostramos nuestro amor por el Salvador por medio de la obediencia.

  • Si el profeta nos dice que hagamos algo, ¿cómo debemos responder?

Mientras los jóvenes analizan la pregunta, señale que siempre debemos seguir el consejo del profeta. Cuando los líderes de nuestra Iglesia nos dan un consejo, es como si el Salvador mismo nos lo diera.

Cita y análisis

“Obedecer significa seguir y aceptar dirección. Nuestro profeta actual nos ha dado la dirección de ‘alargar el paso’, de esforzarnos y de establecer metas que requieran un esfuerzo adicional de nuestra parte. Si somos obedientes a esa dirección, tendremos éxito en muchos aspectos que nunca antes pensamos que podríamos lograr. Me impresionaron las palabras del élder A. Theodore Tuttle, del Primer Consejo de los Setenta, cuando preguntó a un joven si se estaba preparando para ir a una misión. El joven respondió: ‘No quiero ir a una misión’, a lo que el élder Tuttle repuso: ‘Eso no es lo que realmente importa, ya que el Señor desea que vayas’. Este es un ejemplo perfecto de la forma en que funciona la ley de la obediencia” (Keith Brian Rutledge, en Conference Report, Conferencia de Area de Melbourne, Australia, 1976, pág. 18).

  • ¿Qué creen ustedes que el élder Tuttle quiso decir cuando expresó: ‘Eso no es lo que realmente importa’? (Debemos hacer lo que el Señor desea que hagamos, sin importar realmente lo que nosotros deseemos.)

Relato

Solicite a los jóvenes que escuchen los siguientes ejemplos de cómo algunos miembros de la Iglesia fueron bendecidos debido a su obediencia.

“En la Misión de Sao Paulo, Brasil, sirvió un élder de apellido Malheiros, que no sabía leer ni escribir muy bien; incluso tenía temor de dar una oración en público; sin embargo, ...este joven llegó a ser uno de los misioneros de más éxito. Casi al término de su misión, el presidente de misión le preguntó qué era lo que lo había convertido en un misionero tan dinámico y cómo había alcanzado tanto éxito. (Había bautizado a más de doscientas personas teniendo servicios bautismales todas las semanas por 52 semanas consecutivas.) Muy humildemente el élder Malheiros contestó: ‘Presidente, nunca lo puse en tela de juicio; usted me dijo que se podía bautizar a alguien todas las semanas, de modo que supe que podía hacerlo; nunca dudé. No siempre fue fácil, pero traté de obedecer’ ” (véase Ted E. Brewerton, “La obediencia”, Liahona, agosto de 1981, pág. 112).

  • ¿En qué forma fue bendecido el élder Malheiros? (Se sobrepuso a su temor y bautizó a muchas personas.)

  • Si el élder Malheiros no hubiera obedecido a su presidente de misión, ¿en qué aspectos habría sido diferente su misión?

Relato

“¿Por qué el hermano Floriano Oliveira, miembro del sumo consejo de una estaca en Brasil, tuvo tanto éxito como misionero? Porque obedeció el consejo del Señor de abrir la boca y compartir el evangelio. Un día, mientras conducía por las congestionadas calles de Sao Paulo, en un momento de descuido chocó el automóvil que iba delante del suyo. Rápidamente bajó de su coche y se dirigió al que había chocado, abrió la puerta y dijo: ‘¡Cuánto siento lo que ha sucedido! Tengo toda la culpa y pagaré todos los gastos. No fue mi intención hacerlo, así que le ruego me perdone. Sin embargo, de no haberle chocado, quizás nunca hubiera recibido el mensaje que tengo para usted, y que ha estado esperando toda su vida’. Le explicó al hombre, quien era un médico, sobre la restauración del evangelio; y dos semanas más tarde, éste se unió a la Iglesia” (Ted E. Brewerton, “La obediencia”, Liahona, agosto de 1981, pág. 113).

  • ¿Por qué tuvo tanto éxito como misionero el hermano Oliveira? (Porque fue obediente a la petición del Señor de dar a conocer el evangelio.)

El gozo que se obtiene por medio de la obediencia

Presentación a cargo del asesor

Enseñe que debemos ser felices y realmente creer en el principio de la obediencia. Si tenemos la debida actitud en cuanto a la obediencia, nos sentiremos felices y llenos de gozo.

Solicite a los jóvenes que piensen en lo feliz que se sienten cuando son obedientes en llevar a cabo una asignación que se les ha encomendado, como por ejemplo, administrar la Santa Cena, recolectar las ofrendas de ayuno, obedecer la Palabra de Sabiduría o cualquier otro mandamiento de nuestro Padre Celestial. Luego, pídales que le describan ese sentimiento. Guíeles a analizar sentimientos positivos y la satisfacción que se recibe por medio de la obediencia.

Himno

Pida a los jóvenes que canten la primera estrofa del himno “Te damos, Señor, nuestras gracias” (Himnos N 10), o que la lean. Ruégueles que presten especial atención a la última línea de la estrofa.

“Te damos, Señor, nuestras gracias
que mandas de nuevo venir
profetas con tu evangelio
guiándonos cómo vivir.
Y gracias por todos los dones
vertidos por tu gran amor.
Tenemos placer en servirte
A ti, nuestro gran Bienhechor".

Conclusión

Pasaje de las Escrituras y testimonio

Solicite a los jóvenes que lean y subrayen Mosíah 2:41.

Exprese su testimonio de los beneficios que obtenemos al obedecer los mandamientos de nuestro Padre Celestial.

Explique que al ser obedientes, le demostramos a nuestro Padre Celestial la confianza que le tenemos y nuestro amor por El. Si realmente lo amamos y confiamos en El, seremos obedientes a lo largo de toda nuestra vida.