39: La obra misional por medio del ejemplo

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 146–49


OBJETIVO

Que los jóvenes irradien el evangelio por medio de una vida ejemplar.

PREPARACION

  1. 1.

    Libros canónicos para cada uno de los jóvenes.

    1. a.

      Scriptures for each young man.

    2. b.

      Lápices para marcar las Escrituras.

    3. c.

      Lápices para cada uno de los jóvenes.

  2. 2.

    Prepare un cartel con la siguiente cita (optativo):

    “Todos los miembros de la Iglesia deberían saber que hay muchas almas que se salvan o se pierden por causa del ejemplo que damos y la influencia que ejercemos en los demás” (John T. Kesler, “Being an Example”, Ensign, octubre de 1977, pág. 58).

  3. 3.

    Prepare una copia del volante “¿Qué clase de ejemplo doy?” para cada uno de los jóvenes.

  4. 4.

    Pida a dos o tres jóvenes que se preparen para hablar sobre alguna experiencia que hayan tenido, en la cual un buen ejemplo les alentó a ellos o a otra persona a aprender más acerca del evangelio.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

Mediante nuestro ejemplo podemos despertar el interés de otras personas en la Iglesia

Relato

Solicite a la clase que trate de determinar el tema principal de la lección a medida que narra el siguiente relato de la vida real:

“ ‘Cuando mi madre, Mary Graham, tenía unos catorce años, su padre yacía en su lecho de muerte. Un élder de la Iglesia llegó hasta la puerta de la casa llevándoles el mensaje de la restauración del evangelio y les dejó un folleto. Mi abuelo lo leyó y le dijo a su hija: “Mary, mi querida hija, esto es verdadero; estoy seguro de que ese joven nos ha traído el evangelio verdadero; investígalo y vívelo”.

“ ‘Después de la muerte de su padre, mi madre quedó huérfana, ya que su madre había fallecido unos años antes, y pasó a trabajar como sirvienta para una familia adinerada, de apellido Alien. Cuando ellos se enteraron de que mi abuela estaba investigando la Iglesia, se enojaron con ella y le dijeron que al asistir a las reuniones estaba perjudicando los negocios de la familia, porque la gente pensaba que ellos también simpatizaban con esta religión que era tan poco aceptada.

“ ‘En una noche lluviosa y fría, la familia Alien se reunió y llamó a Mary. Con enojo el padre le dijo: “Mary, ahí está la puerta. La decisión es tuya: elige. O nuestra casa o el mormonismo”. Ella se sintió muy triste y lloró porque naturalmente deseaba quedarse, pero no podía renunciar al evangelio, porque sabía que era verdadero. En medio de la obscura noche se fue de la casa; y ahora, sin hogar y con tan escasos fondos en su bolsillo, gastó lo poco que tenía en el alquiler de un local donde los élderes podían predicar.

“ ‘Mary se hizo de nuevos amigos; consiguió otro trabajo, se casó y tuvo trece hijos, todos nacidos en Escocia. En el año 1872, emigraron al estado de Utah, en los Estados Unidos. Cuando llegaron a Salt Lake City, la familia Alien estaba allí para darles la bienvenida y llevarlos a su casa, donde tenían preparado un gran banquete. “Estamos en la Iglesia gracias a ti”, le dijeron.

“ ‘Cuando Mary valientemente había decidido dejar la casa de la familia Alien, en Escocia, en vez de renunciar a su fe, los Alien llegaron a la conclusión de que la religión de la joven tenía que ser algo extraordinario y que ella era la muchacha más dulce y buena de todas las que conocían. El señor Alien dijo: “No puedo menos que sentir que el mormonismo tiene algo que no hemos alcanzado a comprender; no puede ser una simple religión creada por los hombres”. Entonces él y su familia investigaron la Iglesia, se bautizaron y emigraron a los Estados Unidos, al estado de Utah, donde dieron la bienvenida a Mary y a su familia’ ” (Robert D. Young, “Genealogical Evenings in the Home”, Improvement Era, enero de 1955, pág. 33).

  • ¿Qué tipo de persona tuvo que haber sido Mary para poder tener una influencia tan grande en sus patrones?

Presentación a cargo del asesor

  • ¿Les ha comentado alguien alguna vez que los ha visto en algún lugar, ya sea en el estadio, en el cine o en la tienda, y ustedes no tenían ni idea de que esa persona los había visto?

  • ¿Han pensado en que siempre hay alguien que puede estar observándolos aun cuando ustedes ni se lo imaginan?

De ser posible, cuénteles de alguna vez en que haya visto a alguno de los jóvenes de su clase sin que él lo viera a usted. Hágales comprender que otras personas siempre están observando sus acciones, aun cuando ellos no se den cuenta.

  • ¿Por qué es tan importante dar, en todo momento, un buen ejemplo? (Nuestras acciones pueden despertar el interés de alguien en la Iglesia; sin embargo, un mal ejemplo trae como consecuencia una reacción completamente opuesta.)

Análisis de un pasaje de las Escrituras

  • ¿Cómo creen que se siente nuestro Padre Celestial hacia quienes dan un mal ejemplo?

Solicite a un joven que lea Marcos 9:42 y relacione este versículo con las personas que ofenden a otros con su ejemplo.

Pizarra o cartel

Ponga a la vista el cartel que preparó o escriba en la pizarra la siguiente cita: “Todos los miembros de la Iglesia deberían saber que hay muchas almas que se salvan o se pierden por causa del ejemplo que damos y la influencia que ejercemos en los demás” (John T. Kesler, “Being an Example”, Ensign, octubre de 1977, pág. 58).

  • ¿Cómo puede nuestro ejemplo ayudar a los demás a encontrar la verdad?

Explique que mucha gente se ha unido a la Iglesia debido al buen ejemplo de un miembro.

Indique que dar a conocer el evangelio no siempre significa sentarnos con alguien y hablarle acerca de la religión. Algunas personas tendrán más interés en el evangelio si pueden ver, por medio de nuestro modo de vivir, el efecto positivo que éste tiene en nuestra vida. A continuación se encuentra un relato verídico de un joven que inspiró a un amigo de una forma inesperada.

Relato

“Alan Harris y Ed Hoppes se conocieron en el servicio militar. Harris era miembro de la Iglesia y era oriundo de la ciudad de Layton, estado de Utah. Era laboratorista y Hoppes era técnico en rayos X de la ciudad de Springfield, estado de Ohio.

“Se hicieron buenos amigos; a ninguno de ellos le gustaba ir a los bares o a los clubes nocturnos. Cada vez que tenían un tiempo libre de sus deberes, iban a caminar al aire libre y visitaban lugares de interés histórico.

“ ‘A veces solamente nos sentábamos en el césped y mirábamos pasar las nubes. No conversábamos mucho, pero cuando lo hacíamos hablábamos de asuntos agrícolas. A ambos nos gustaba mucho el campo. No creo que hayamos hablado mucho de religión. Parecía que ambos sabíamos que proveníamos de dos buenos hogares religiosos’, comentó Alan.

“Aparentemente Alan no supo por muchos años que su forma de actuar y su limpia manera de vivir infundieron mucho más en Ed que las palabras que intercambiaron.

“[Cuando terminó la guerra con el Japón, ambos militares regresaron a sus respectivos hogares. Ed Hoppes se convirtió en constructor de casas] En ese tiempo... se encontraba haciendo los planos para remodelar el pueblo de Northridge con centros comerciales, iglesias, escuelas y 2.200 casas nuevas.

“[Un día] tres jóvenes y dedicadas señoras fueron a su oficina. Dijeron ser representantes de una nueva rama de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.

“—¿Es ésa la iglesia de los mormones? —preguntó Ed.

“—Sí, somos conocidos como mormones —fue la respuesta.

“Habían sido autorizadas por sus líderes de la rama para comunicarse con el Sr. Hoppes con el fin de ver si era posible adquirir un terreno en el cual podían construir una capilla.

“—Yo tuve un buen amigo en el servicio militar que era miembro de esa iglesia —él les comentó—. Me sentí muy impresionado por la clase de vida tan limpia y útil que llevaba. Les diré una cosa; voy a regalarles el terreno para que puedan construir su capilla. No les costará absolutamente nada.

“Ed Hoppes regaló al comité de construcción de la Rama Springfield el título de una propiedad de dos acres de tierra evaluada en diez mil dólares [en esa época muchísimo dinero]; y también les ofreció una importante colaboración con la construcción. Y todo porque conoció a un joven mormón que tomaba en serio su religión e inspiró a los que lo rodeaban” (Dorothy O. Rea, “...When You Least Expect it”, Church News, 21 de enero de 1967, pág. 11).

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Solicite a uno de los jóvenes que lea Mateo 5:16, y que todos subrayen este versículo en sus Biblias.

Analice con la clase la forma en que las personas de los relatos anteriores dejaron que brillara su luz para que los demás la vieran y fuera una influencia beneficiosa en su vida.

Informes

Dé tiempo a los jóvenes asignados para que hablen sobre cualquier experiencia personal que haya tenido lugar dentro de su familia, en la cual el buen ejemplo haya influido en alguien para que deseara aprender más sobre el evangelio. Si hay algún otro joven que desee hablar sobre una experiencia así, permita que lo haga.

Cómo ser un buen ejemplo

Volantes

Con el fin de que los jóvenes piensen acerca del ejemplo que den, déles a cada uno de ellos un lápiz y una copia del volante intitulado: “¿Qué clase de ejemplo doy?” Después de que toda la clase haya terminado con la lista de verificación, aliente a los jóvenes a hacer comentarios sobre cualquiera de las preguntas. Sugiérales que lleven la lista a su casa y la utilicen para encontrar la manera de mejorar el ejemplo que dan.

Pasaje de las Escrituras y cita

Solicite a los jóvenes que lean D. y C. 123:12. Haga hincapié en la frase “Y no llegan a la verdad sólo porque no saben dónde hallarla”. Luego lea la siguiente declaración:

“Si damos un buen ejemplo de la forma en que el evangelio cambia la vida de las personas, éstas lo notarán y con frecuencia demostrarán interés por saber qué hace que nuestra vida sea diferente...

“Lo primero que llega al corazón de las personas que no son miembros de la Iglesia es la buena impresión que les causan la Iglesia y sus miembros, y el amor y la consideración que éstos le demuestran” (Jay A. Parry, “Converts Tell... What Brought Me In”, Ensign, febrero de 1978, pág. 43).

Recuerde a los jóvenes que ellos tienen la oportunidad de ser un buen ejemplo para los demás viviendo las enseñanzas del evangelio y siguiendo a Cristo como el ejemplo más grande que tienen en su vida.

Para recalcar este principio, solicite a un joven que lea 1 Timoteo 4:12, mientras el resto de la clase sigue en silencio la lectura en sus ejemplares de las Escrituras.

Conclusión

Cometido

Inste a los jóvenes a escoger dos o tres puntos de la lista de verificación en los que necesite mejorar y esforzarse durante la semana entrante por hacerlo.