5: Fe en Jesucristo

SACERDOCIO AARONICO Manual 1, (2002), 15–17


OBJETIVO

Que los jóvenes comprendan bien que la fe en Jesucristo es de vital importancia para el poseedor del Sacerdocio Aarónico y que puede tener un efecto de gran significado en su vida.

PREPARACION

  1. 1.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Libros canónicos para cada joven.

    2. b.

      Un himnario para cada joven.

  2. 2.

    (Optativo.) Prepare una grabación en cinta casete del himno “Yo sé que vive mi Señor” (iHimnos, No. 73).

  3. 3.

    Asigne a un joven para que relate la historia de David y Goliat, que se encuentra en 1 Samuel 17.

SUGERENCIAS PARA EL DESARROLLO DE LA LECCION

El primer principio del evangelio: Fe en el Señor Jesucristo

Relato

Lea el siguiente relato:

Elena se levantó precipitadamente con el presentimiento de que algo andaba mal. La casa estaba tranquila. Escuchó el silencio y esperó para descubrir cuál podía ser el peligro que presentía. Unos minutos después, lo desconocido adquirió un nombre, y entonces ella gritó con todas sus fuerzas, rompiendo el silencio de la noche: “¡Humo!, ¡Mamá, Alberto, Teresa! ¡Huele a humo!” Rápidamente se dirigió a la puerta de su habitación y agarró el picaporte de la puerta. Estaba caliente. Un humo espeso pasaba por debajo del umbral, metiéndosele en la nariz y en los pulmones hasta casi sofocarla. Del otro lado de la puerta, grandes llamas le impedían el paso. Estaba atrapada.

A tientas se dirigió a la pequeña ventana que había del otro lado de su dormitorio. Ahora podía escuchar el agudo chillido de las sirenas de los camiones de los bomberos que se acercaban. “¡Apresúrense... ah, por favor, apresúrense!”, exclamó sollozando. El miedo por lo que pudiera pasarle a ella desapareció por un momento al pensar en su familia — Mamá, la pequeña Teresa y Alberto— el maravilloso Alberto que no solamente había sido su hermano mayor sino también su padre desde el accidente mortal que había sufrido su papá. ¿Habrían ellos despertado a tiempo para escapar?, o, ¿estarían también atrapados por una muralla de calor y llamas?

Buscó entonces la lisa y familiar aldaba de la ventana del ático, y se sintió más tranquila al sentir el aire frío de la noche en la cara. Podía escuchar las voces de los asustados observadores que venían de abajo. Elena se asomó por la ventana e, inclinándose todo lo que se atrevía hacia fuera, gritó: “¡Ayúdenme, ayúdenme, por favor!”

“¡Miren, hay una niña en una de las ventanas de arriba!”, exclamó una mujer. Los bomberos se acercaron para ayudarle. Elena escuchó la voz de un hombre que decía: “¡Niña, escúchame bien! Hemos colocado una red; debes saltar hacia ella. ¡Salta ahora! ¡El techo se desplomará en cualquier momento!” Elena se paró en el borde de la ventana, pero no podía moverse a causa del miedo. “¡Salta!”, le gritó nuevamente el hombre con premura.

Elena escuchó la voz de un vecino que le gritaba al bombero: “¡La niña es ciega! No puede ver a dónde va a saltar”. De pronto, entre el ruido de la gente se escuchó la voz de Alberto.

“Elena...soy yo, Alberto. Estoy justo debajo de tu ventana. Salta, Elena, yo estoy aquí y no dejaré que te lastimes. Mis brazos están listos para recibirte; ¡salta por favor!”

La niña respiró profundamente y se soltó del borde de la ventana. ¡Allá voy, Alberto!, murmuró mientras saltaba al aire desde la pequeña ventana de su cuarto.

Análisis en la pizarra

  • ¿Qué palabra describe el mensaje de este relato? (Fe.)

Escriba la palabra Fe en la parte superior izquierda de la pizarra.

  • En lo que respecta a Elena, ¿qué diferencia había entre el bombero y su hermano Alberto? (La diferencia consistía en que ella conocía a su hermano y tenía fe en él.)

Recitación

Pida a los jóvenes que reciten todos juntos el cuarto Artículo de Fe:

“Creemos que los primeros principios y ordenanzas del evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo” (cuarto Artículo de Fe).

Al lado de la palabra Fe, escriba en la pizarra la frase en el Señor Jesucristo.

  • ¿Por qué es tan importante tener fe en Jesucristo? (Porque sólo por medio de la fe en El podemos arrepentimos de nuestros pecados y llegar a ser como el Salvador.)

Explique que todos nosotros hemos pecado, pero que Jesucristo sufrió por nuestros pecados, para que de esa forma pudiéramos llegar a ser puros. Solamente demostrando fe en Jesucristo por medio de la obediencia y el arrepentimiento, podemos recibir el perdón por nuestros pecados y volver a la presencia de nuestro Padre Celestial.

Relato de las Escrituras y análisis

Pida a un miembro del quorum que con sus propias palabras relate la historia de David y Goliat (véase 1 Samuel 17).

Solicite a los jóvenes que lean 1 Samuel 17:26.

  • ¿Por qué se sorprendió David de que Goliat desafiara a Israel? (Porque David tenía fe en que el ejército de Israel era el ejército del Dios viviente.)

Pida a los jóvenes que lean 1 Samuel 17:28-29.

  • ¿Cuál fue la respuesta de David ante el enojo de su hermano Eliab por haber dejado las ovejas para ir a pelear con Goliat? (“¿No es esto puro hablar?”)

Pida a los jóvenes que lean 1 Samuel 17:36-37, 40, 46-49.

Exprese lo que piensa acerca de la enorme fe que demostró David en el Señor al aceptar el desafío que le hizo Goliat. Aun cuando David era apenas un jovencito, se enfrentó a Goliat y lo venció.

  • ¿Tenemos en nuestra vida algunos desafíos que se parezcan a Goliat?

Recuerde a los jóvenes el desafío que representa rechazar la presión de los amigos y los compañeros que los instan a quebrantar sus normas, el terminar con éxito alguna tarea difícil de la escuela, el leer y entender el significado de algunos pasajes de las Escrituras, practicar un nuevo deporte, aprender algunos trabajos manuales, leer completamente un libro de muchas páginas y no tomar a la ligera las responsabilidades que tienen en el sacerdocio.

Explique que todos nosotros nos encontramos con obstáculos grandes en nuestra vida y que si tenemos la misma confianza y fe que tuvo David, probablemente los resultados serán similares.

Cita

Lea lo que el presidente Kimball dijo acerca de la fe:

“Vosotros tendréis que enfrentar a Goliats que en un momento o en otro os amenacen. Ya sea que vuestro Goliat sea un bravucón, o la tentación de robar o de destruir algo cuando tenéis la oportunidad de hacerlo, o que tal vez se presente con el disfraz de la lujuria y el pecado, o [el deseo] de evitar la actividad en la Iglesia; [sea lo que fuere,] puede ser vencido. Pero recordad que para ser vencedores, debéis seguir el camino establecido por el joven David:

“ ‘Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él’ [1 Samuel 18:14]” (“Los Davids y Goliats”, Liahona, marzo de 1975, pág. 32).

Análisis

  • ¿Qué podemos hacer para vencer a los Goliats que puedan surgir en nuestras vidas?

Dé unos minutos a los jóvenes para que expresen sus ideas. Haga hincapié en las siguientes: buscar la ayuda y el apoyo de sus familiares, de sus amigos y de los líderes de la Iglesia; estudiar el problema en toda su magnitud y orar para confirmar la decisión que se haya tomado; estudiar las Escrituras para lograr guía e inspiración; y orar y ayunar.

Jesucristo bendice a quienes tienen fe en El

Relato y análisis

Explique que el siguiente relato que narró el obispo H. Burke Peterson, miembro del Obispado Presidente de la Iglesia, es un ejemplo real del poder de la fe en Jesucristo:

“Hace algunos años yo era obispo de un barrio de los Estados Unidos. Teníamos un grupo de jóvenes en nuestro barrio que eran fieles ejemplos de lo que debe ser un Santo de los Ultimos Días. Un día, conocieron a una joven adolescente que no era miembro de la Iglesia. Esa jovencita era sorda, pero había aprendido a leer los labios, de tal manera que si uno se paraba enfrente de ella y le hablaba, podía entender lo que le estaba diciendo. Padecía también de una enfermedad cardíaca que le imposibilitaba participar en ninguna actividad deportiva con las demás chicas de su edad. Los jóvenes y jovencitas mormones actuaban en forma muy amigable, considerada y comprensiva con la joven. A ella no solamente le gustaba la forma en que la trataban, sino también el ejemplo que le daban. Poco tiempo después, los jóvenes la invitaron para que escuchara las charlas de los misioneros; y cuando éstas concluyeron, ella creyó lo que le habían enseñado y preguntó a sus padres si podía bautizarse. A pesar de que también ellos las habían escuchado, no quisieron aceptar la verdad como lo había hecho la joven, pero le dieron permiso para bautizarse.

“Un sábado por la tarde nos reunimos ante una pila bautismal para ver entrar a esta jovencita en el agua. Después del bautismo, sería confirmada miembro de la Iglesia. Los élderes me preguntaron si deseaba formar parte del círculo, y así lo hice. Como sabía que ella no podría escuchar la confirmación ni la bendición del élder porque no podría ver sus labios, durante la confirmación escuché con mucha atención las palabras que pronunció el élder al momento de confirmarla miembro de la Iglesia; porque cuando terminara el servicio, yo quería repetirle lo que éste le había dicho.

“Mientras el élder le daba la bendición, yo casi no podía creer lo que estaba oyendo, ya que algunas cosas que le dijo parecían imposibles. El tenía una fe absoluta en que el Señor otorgaría a la joven las bendiciones prometidas en ese momento.

“Después de la confirmación y la bendición, invité a la jovencita a mi oficina. Ella se sentó frente a mí mientras yo me preparaba para hablarle de la bendición que había acabado de recibir. Le dije: ‘Nancy, me gustaría repetirte la bendición que el élder te dio’. Me miró y me dijo: ‘Obispo Peterson, yo escuché la bendición’. Desde ese mismo instante en adelante, Nancy ha podido oír perfectamente; ha dejado de ser sorda. Desde ese momento, ha podido también jugar al vóleibol, al tenis, etc., porque su corazón también se ha sanado” (en Conference Report, Conferencia de Area en Corea, 1975, pág. 25).

  • ¿Qué poder permitió sanar a Nancy? (El poder del sacerdocio, además de su fe y de la fe del élder que la bendijo.)

  • ¿Cómo podemos fortalecer nuestra fe en Jesucristo?

Anote las respuestas de los jóvenes en la pizarra.

Conclusión

Testimonio

Quizás usted desee terminar la lección dando su testimonio personal del poder que la fe en Jesucristo puede ejercer en la vida de cada uno de ellos. Testifique que sólo por medio de la fe en Jesucristo podemos hacer frente a los desafíos de la vida y volver junto a nuestro Padre Celestial.

Cinta grabada

Pida a los jóvenes que piensen en el Salvador mientras escuchan la cinta con la grabación del himno “Yo sé que vive mi Señor” (Himnos, 73). Si lo desea, distribuya himnarios para que los jóvenes sigan la letra, o si lo desean, pueden disfrutarlo cantándolo ellos también. Instelos a memorizar la letra completa del himno.