“Nadie podía librarlos sino el Señor”

El Libro de Mormón: Manual para el maestro, 1999


Objetivo

Animar a los miembros de la clase a renovar su determinación de honrar sus convenios bautismales y de confiar en el Señor.

Preparación

  1. 1.

    Lea los pasajes de las Escrituras que se mencionan a continuación y medite y ore al respecto:

    1. a.

      Mosíah 18. Alma enseña el convenio bautismal, bautiza a un grupo de personas y establece la Iglesia entre el pueblo.

    2. b.

      Mosíah 19. El rey Noé traiciona a su pueblo y padece la muerte por fuego. Limhi, el hijo de Noé, llega a ser rey.

    3. c.

      Mosíah 20–22. El pueblo de Limhi queda sujeto al cautiverio de los lamanitas. Después de tratar de liberarse del cautiverio, se arrepienten y se vuelven al Señor, quien finalmente los libera del cautiverio.

    4. d.

      Mosíah 23–24. El pueblo de Alma es llevado cautivo por los lamanitas. Los gobierna Amulón, quien había sido uno de los sacerdotes de Noé. Ellos se vuelven al Señor, y él aligera sus cargas y los libra del cautiverio.

  2. 2.

    Lectura complementaria: Guía para el Estudio de las Escrituras, “Bautismo, Bautizar”, págs. 23–24.

  3. 3.

    Si va a usar la actividad para despertar interés, lleve a la clase la lámina Alma bautiza en las aguas de Mormón (62332; Las bellas artes del Evangelio, 309). Tal vez desee usar esta lámina durante toda la lección.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar interés

Si lo desea, utilice la siguiente actividad, o una de su preferencia, para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

Pregunte a los alumnos:

• ¿Cuáles son algunos de los lugares más bellos que han visto? ¿Por qué les parecen tan hermosos esos lugares?

Muestre la lámina de Alma bautizando en las aguas de Mormón.

• ¿Por qué era hermoso este lugar para el pueblo de Alma? (Pida a un miembro de la clase que lea en voz alta Mosíah 18:30. Pida a uno o dos miembros de la clase que expresen sus sentimientos acerca de un lugar que tenga importancia espiritual para ellos.)

Explique que en esta lección se analizará un convenio que el pueblo de Alma hizo en “el paraje de Mormón”.

Análisis y aplicación de las Escrituras

Con la ayuda de la oración, seleccione los pasajes de las Escrituras, las preguntas y otros materiales de la lección que mejor satisfagan las necesidades de los miembros de la clase. Analicen la forma en que los pasajes seleccionados se aplican al diario vivir. Anime a los miembros de la clase a compartir experiencias que hayan tenido que se relacionen con los principios que se encuentran en las Escrituras.

1. Alma enseña el convenio bautismal y bautiza a muchas personas.

Lean y analicen los versículos de Mosíah 18 que usted haya seleccionado. Recuerde a los miembros de la clase que Alma, uno de los sacerdotes del rey Noé, creyó las enseñanzas de Abinadí. Huyó de los siervos de Noé y se escondió en el desierto, en donde escribió “todas las palabras que Abinadí había hablado” (Mosíah 17:2–4). Luego “se arrepintió de sus pecados… y empezó a enseñar las palabras de Abinadí (Mosíah 18:1–3). Las personas que le creyeron a Alma fueron a escucharle enseñar en un lugar llamado Mormón (Mosíah 18:4–6).

• ¿Qué enseñó Alma en “el paraje de Mormón”? (Véase Mosíah 18:7.) ¿Qué deseó el pueblo después que Alma les enseñó? (Véase Mosíah 18:8.) ¿Qué significa “entrar en el redil de Dios… y ser llamados su pueblo”? (Véase Mosíah 18:16–17; véase también Hebreos 8:10; Alma 5:60.)

• ¿Qué estaba dispuesto a hacer el pueblo como miembros del “redil de Dios”? (Pida a los miembros de la clase que lean Mosíah 18:8–9 para buscar las respuestas a esta pregunta. Escriba en la pizarra un resumen de las respuestas y después analicen las que figuran a continuación.)

  1. a.

    “Llevar las cargas los unos de los otros” (Mosíah 18:8). ¿Cómo podemos “llevar las cargas los unos de los otros”? ¿De qué modo se aligeran las cargas cuando hacemos esto? ¿Qué bendiciones han recibido cuando otras personas les han ayudado a llevar sus cargas?

  2. b.

    “Llorar con los que lloran” (Mosíah 18:9). ¿Por qué nos beneficia el “llorar con los que lloran”?

  3. c.

    “Consolar a los que necesitan de consuelo” (Mosíah 18:9). ¿Cómo podemos ofrecer consuelo a los demás de manera apropiada?

  4. d.

    “Ser testigos de Dios” (Mosíah 18:9). ¿Qué significa “ser testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar”? (Mosíah 18:9).

• Después que Alma predicó al pueblo, ¿qué les invitó a hacer? (Véase Mosíah 18:10. Les invitó a bautizarse y a hacer un convenio con el Señor.) ¿Qué es un convenio?

El presidente Joseph Fielding Smith enseñó: “Un convenio es un contrato y un acuerdo entre por lo menos dos partes. En el caso de los convenios del Evangelio, las partes son el Señor del cielo y los hombres de la tierra. Los hombres acuerdan guardar los mandamientos y el Señor promete recompensarles de acuerdo con sus obras” (en “Conference Report”, octubre de 1970, pág. 91; o Improvement Era, diciembre de 1970, pág. 26).

• Al hacer referencia a Mosíah 18:8–13, el presidente Marion G. Romney dijo: “No conozco una explicación mejor sobre [el convenio bautismal]” (“De acuerdo con los mandamientos”, Liahona, febrero de 1976, pág. 59). Según Mosíah 18:8–13, ¿qué nos comprometemos a hacer cuando nos bautizamos? (Véase también Moroni 6:2–3; D. y C. 20:37.) ¿Qué promete hacer el Señor cuando nos bautizamos y guardamos nuestro convenio bautismal? (Véase Mosíah 18:10, 12–13; véase también 2 Nefi 31:17.)

• ¿Cómo respondieron las personas a la invitación de Alma de bautizarse? (Véase Mosíah 18:11. Si va a usar la lámina de Alma bautizando, muéstrela ahora.) ¿Qué podemos hacer para que otras personas reciban este gran gozo? (Si lo desea, inste a los miembros de la clase a pensar en personas con quienes puedan compartir el Evangelio.)

• Después de que las personas se bautizaron, Alma les mandó tener “entrelazados sus corazones con unidad y amor” (Mosíah 18:21). ¿Qué podemos hacer en nuestro hogar y en nuestro barrio o rama para seguir este mandamiento? (Véase Mosíah 18:19–21.)

2. El rey Noé traiciona a su pueblo y padece la muerte por fuego.

Lean y analicen los versículos de Mosíah 19 que usted haya seleccionado. Explique que algunos de los súbditos del rey Noé comenzaron a volverse en su contra (Mosíah 19:2–3). Una de esas personas, Gedeón, estaba a punto de matar a Noé cuando éste vio que un ejército de lamanitas avanzaba hacia ellos (Mosíah 19:4–6).

• ¿Qué hizo el rey Noé cuando vio que los lamanitas avanzaban? (Véase Mosíah 19:7.) ¿Por quién estaba más preocupado Noé? (Véase Mosíah 19:8.) ¿Cómo se compara esto con las personas de hoy que, al igual que Noé, tratan de alejarnos del Señor y de Sus profetas?

• ¿Qué había profetizado Abinadí acerca de la muerte del rey Noé? (Véase Mosíah 12:3.) ¿Cómo se cumplió esa profecía? (Véase Mosíah 19:18–20. Señale que las personas que finalmente estimaron la vida de Noé “igual que un vestido en un horno ardiente” [Mosíah 12:3] anteriormente se habían cegado a la iniquidad de él, tal como se muestra en Mosíah 11:29.)

3. El pueblo de Limhi es castigado y finalmente liberado por el Señor.

Lean y analicen los versículos de Mosíah 20–22 que usted haya seleccionado (nótese que en estos capítulos se relata la ocasión en que Ammón y sus hermanos encuentran al pueblo de Limhi, tal como se analizó en la lección 17). Explique que después de la muerte de Noé, su hijo Limhi llegó a ser el rey. Limhi hizo juramento de que él y su pueblo pagarían la mitad de sus posesiones al rey de los lamanitas a cambio de la promesa de que los lamanitas no los matarían (Mosíah 19:25–26).

• Después de dos años de paz, los lamanitas emprendieron la guerra contra el pueblo de Limhi (Mosíah 20:7–10). ¿Por qué trataron los lamanitas de destruir al pueblo de Limhi? (Véase Mosíah 20:1–6.)

• Cuando los lamanitas se enteraron de que habían juzgado mal al pueblo de Limhi, regresaron en paz a su propia tierra (Mosíah 20:17–26); sin embargo, “después de muchos días, los lamanitas empezaron otra vez a incitarse a la ira contra los nefitas” (Mosíah 21:2). ¿Qué hicieron los lamanitas a los nefitas para no quebrantar el juramento de su rey de que no los matarían? (Véase Mosíah 21:3.)

• ¿En qué forma el cautiverio del pueblo de Limhi cumplió las profecías de Abinadí? (Pida a los miembros de la clase que comparen Mosíah 21:3–5, 14–15 con Mosíah 11:20–25 y 12:2, 4–5.) ¿Por qué quedó bajo cautiverio el pueblo de Limhi? (Véase Mosíah 7:25–32; 20:21. Había rechazado las enseñanzas de Abinadí y sus amonestaciones en cuanto a las consecuencias de sus pecados.) ¿Por qué es importante recordar que el pecado acarrea consigo consecuencias?

• Después de fracasar tres veces en sus intentos por derrotar a los lamanitas en el campo de batalla, ¿qué hizo finalmente el pueblo de Limhi? (Véase Mosíah 21:13–14.) ¿Por qué fue lento el Señor en responder a su clamor? (Véase Mosíah 21:15; véase también D. y C. 101:1–9.) Aunque el Señor no los liberó inmediatamente, ¿qué hizo por ellos? (Véase Mosíah 21:15–16.) ¿Cómo nos permite a veces el Señor “prosperar gradualmente”?

• ¿Cómo escapó de los lamanitas el pueblo de Limhi? (Véase Mosíah 22:3–12.) ¿Cómo fue recibido por el pueblo de Zarahemla? (Véase Mosíah 22:13–14.)

4. El Señor libra del cautiverio al pueblo de Alma.

Lean y analicen los versículos de Mosíah 23–24 que usted haya seleccionado. Ayude a los miembros de la clase a comprender la diferencia que hay entre la forma en que el Señor bendijo al pueblo de Limhi, el cual intentó librarse tres veces por sí solo antes de acudir a él, y la forma en que bendijo al pueblo de Alma, que confió totalmente en él.

• Cuando Alma y su pueblo estaban en el paraje de Mormón, el rey Noé “envió a su ejército para que los destruyera” (Mosíah 18:33). El Señor advirtió al pueblo de Alma y los fortaleció a fin de que pudieran escapar (Mosíah 18:34–35; 23:1–5). ¿En qué se diferenció esta experiencia de la que tuvo el pueblo de Limhi? (Véase Mosíah 19:6. Nótese que la primera vez que los lamanitas atacaron a este pueblo, cuando Noé todavía era el rey, el pueblo no recibió ningún aviso.)

• ¿Cómo respondió Alma cuando el pueblo le pidió que fuera el rey? (Véase Mosíah 23:6–7.) ¿Cómo había aprendido Alma el peligro de que “un hombre [se considerara] mejor que otro”? (Véase Mosíah 23:8–14.) ¿Qué podemos aprender de la historia de Alma y su pueblo para que no caigamos en ese error? (Véase Mosíah 23:15.)

• Bajo el liderazgo de Alma, su pueblo vivió en rectitud y prosperó (Mosíah 23:15–20); no obstante, el Señor permitió que cayera bajo el cautiverio de Amulón, que había sido uno de los sacerdotes del rey Noé (Mosíah 23:23–39). ¿En qué forma cumplió las profecías de Abinadí el cautiverio del pueblo de Alma? (Véase Mosíah 12:2, 4–5.) ¿De qué manera pueden nuestras malas decisiones ocasionarnos consecuencias tardías aun después de que nuestros pecados nos hayan sido perdonados?

El élder Marvin J. Ashton dijo: “Nuestra libertad de escoger nuestro modo de proceder en la vida no nos libera de las consecuencias de nuestros actos. El amor de Dios por nosotros es constante y no disminuirá, pero no puede rescatarnos de los efectos dolorosos de lo malo que escojamos hacer” (“Una norma en todas las cosas”, Liahona, enero de 1991, pág. 23).

Señale que aunque el Señor no pudo evitar que el pueblo de Alma sufriera las consecuencias de sus pecados anteriores, los consoló y los fortaleció en sus aflicciones. Durante el resto de esta lección se analizará la forma en que los libró del cautiverio.

• Al referirse al cautiverio del pueblo de Alma, Mormón dijo: “…el Señor considera conveniente castigar a su pueblo” (Mosíah 23:21). ¿Por qué castiga el Señor a Su pueblo? (Véase Mosíah 23:21; D. y C. 95:1–2.) ¿Cómo debemos reaccionar cuando el Señor nos castiga? (Véase Mosíah 23:22.)

• ¿Qué hizo el pueblo de Alma cuando Amulón amenazó con matarlos si oraban? (Véase Mosíah 24:10–12.) ¿Cómo contestó el Señor sus oraciones silenciosas? (Véase Mosíah 24:13–16.) ¿Cómo les ayudó esto a “[ser] testigos” para el Señor, tal como habían prometido en el convenio que hicieron en las aguas de Mormón? (Véase Mosíah 24:14.)

• ¿Por qué son más fáciles de llevar nuestras cargas cuando nos sometemos “alegre y pacientemente a toda la voluntad del Señor”? (Mosíah 24:15). ¿De qué manera les ha fortalecido el Señor para ayudarles a “soportar sus cargas con facilidad”? ¿En qué forma les ha servido esto para ser testigos de Dios?

• ¿Por qué bendijo el Señor al pueblo de Alma en su cautiverio con mayor rapidez y abundancia que al pueblo de Limhi? (Compare Mosíah 21:5–15 con Mosíah 23:26–27; 24:10–16.) ¿Cómo se aplica esto a nuestra vida?

• Antes de que el Señor los librara, tanto el pueblo de Alma como el de Limhi estaban bajo el cautiverio de gobernantes inicuos. Alma observó que en los días del rey Noé, el pueblo estaba “[atado] con las cadenas de la iniquidad” (Mosíah 23:12). ¿En qué forma es la iniquidad, o el pecado, un tipo de cautiverio? ¿Qué podemos aprender del pueblo de Limhi y del de Alma con respecto a ser librados del cautiverio del pecado? (Véase Mosíah 7:33; 21:14; 23:23; 29:18–20; véase también D. y C. 84:49–51. Sólo el Señor puede librarnos del cautiverio del pecado. Debemos volvernos a él a través del arrepentimiento, la fe, la humildad y la obediencia que perdura.)

Conclusión

Repase brevemente las promesas que nos hace el Señor en el convenio bautismal (Mosíah 18:10, 13). Señale que en vista de las bendiciones que el Señor nos ha prometido, no debe ser difícil que guardemos nuestro convenio de que “lo [serviremos] y [guardaremos] sus mandamientos” (Mosíah 18:10). Recalque el hecho de que cuando recibimos la ordenanza del bautismo y seguimos adelante en el arrepentimiento, en la fe en Jesucristo, en la humildad y en la obediencia, somos librados del cautiverio del pecado y nos encontramos en el sendero que conduce a la vida eterna (2 Nefi 31:17–20).

De acuerdo con la inspiración del Espíritu, testifique de las verdades que se analizaron durante la lección.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

1. “[Alma] y Helam se sepultaron juntamente en el agua” (Mosíah 18:14).

Válgase de la declaración que figura a continuación para explicar por qué Alma tenía la autoridad para bautizar y para mostrar que Alma no se bautizó a sí mismo cuando bautizó a Helam: El presidente Joseph Fielding Smith enseñó: “Alma fue bautizado y tenía el sacerdocio antes de la venida de Abinadí, pero se había visto relacionado con otros sacerdotes bajo el reinado del malvado rey Noé y cuando bautizó a Helam, sintió que él mismo necesitaba ser purificado, de manera que se sepultó en el agua como una señal de pleno arrepentimiento” (Doctrina de Salvación, comp. por Bruce R. McConkie, 3 tomos, 1954–1956, tomo II, pág. 317).

2. Servir al Señor con humildad.

• Antes de que Alma comenzara a bautizar a las personas, oró: “¡Oh Señor, derrama tu Espíritu sobre tu siervo para que haga esta obra con santidad de corazón!” (Mosíah 18:12). ¿Qué bendiciones podemos recibir al servir al Señor con ese espíritu?

3. “[Observar] el día de reposo y [santificarlo]” (Mosíah 18:23).

• ¿Por qué es importante que santifiquemos el día de reposo? (Véase Mosíah 18:23, 25.) ¿En qué forma se han sentido bendecidos al santificar el día de reposo? ¿Qué cosas pueden hacer para santificar ese día?

4. Ayudar a los necesitados.

• ¿Qué principios enseñó Alma en cuanto al dar a los necesitados? (Véase Mosíah 18:27–29.) ¿Por qué es importante que demos en forma espiritual así como temporal? ¿Qué bendiciones se reciben al dar con generosidad y al recibir con gentileza?