Lección 22

“¿Habéis recibido su imagen en vuestros rostros?”

El Libro de Mormón: Manual para el maestro


Objetivo

Ayudar a los miembros de la clase a comprender lo que significa experimentar un cambio de corazón y seguir adelante en el proceso de la conversión.

Preparación

  1. Lea los pasajes de las Escrituras que se mencionan a continuación y medite y ore al respecto:

    1. Alma 5. Alma exhorta a los miembros de la Iglesia de Zarahemla a vivir de tal manera que estén preparados para experimentar un “gran cambio” de corazón.

    2. Alma 6. Muchas personas de Zarahemla se humillan y se arrepienten de sus pecados. Alma y el pueblo establecen el orden de la Iglesia en Zarahemla.

    3. Alma 7. En el valle de Gedeón, Alma testifica de Jesucristo. Insta al pueblo a continuar siguiendo al Salvador.

  2. Lectura adicional: “Cuidaos del orgullo” (Ezra Taft Benson, Liahona, julio de 1989, págs. 4–8).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar interés

Si lo desea, utilice la siguiente actividad, o una de su preferencia, para comenzar la lección. Escoja la actividad que sea más apropiada para su clase.

En la pizarra trace dos corazones grandes. Explique que a menudo se usa el corazón como símbolo de nuestros deseos y afectos. Escriba arriba de uno de los corazones la palabra Orgulloso.

• ¿En qué fijan su corazón las personas orgullosas? (Pida a dos miembros de la clase que lean en voz alta Alma 4:8 y Alma 5:53.) ¿Cuáles son algunos ejemplos de “las vanidades del mundo”? (Escriba las respuestas de los miembros de la clase en el corazón dibujado bajo la palabra Orgulloso.)

Arriba del segundo corazón escriba la palabra Humilde.

• ¿Qué desean las personas humildes? (Escriba las respuestas de los miembros de la clase en el corazón dibujado bajo la palabra Humilde.)

Explique que cuando nos humillamos ante Dios, estamos preparados para “[nacer]… de Dios” y experimentar un “gran cambio en [nuestros] corazones” (Alma 5:14). En esta lección se analizan las condiciones bajo las cuales el Señor puede cambiar nuestro corazón.

Análisis y aplicación de las Escrituras

Con la ayuda de la oración, seleccione los pasajes de las Escrituras, las preguntas y otros materiales de la lección que mejor satisfagan las necesidades de los miembros de la clase. Analicen la forma en que los pasajes seleccionados se aplican al diario vivir. Anime a los miembros de la clase a compartir experiencias que hayan tenido que se relacionen con los principios que se encuentran en las Escrituras.

1. Alma enseña al pueblo cómo experimentar un “gran cambio” en el corazón.

Lean y analicen los versículos de Alma 5 que usted haya seleccionado. Recuerde a los miembros de la clase que Alma era el juez superior en el gobierno del pueblo y, como tal, tenía la autoridad para poner en vigor las leyes de la tierra. También era el sumo sacerdote presidente de la Iglesia y, como tal, tenía la responsabilidad de predicar la palabra de Dios. Cuando vio la iniquidad de los miembros de la Iglesia, renunció como juez superior y “se concretó completamente al sumo sacerdocio… a dar testimonio de la palabra” (Alma 4:11–20). El presidente Ezra Taft Benson enseñó por qué llegó a ser importante para Alma predicar el Evangelio de Jesucristo en lugar de servir como juez superior:

“El Señor ejerce su poder desde el interior del hombre hacia afuera. Por el contrario, el mundo lo ejerce desde afuera hacia el interior… El mundo trata de reformar al hombre cambiándolo de ambiente; Cristo cambia al hombre, y éste cambia el ambiente que lo rodea. El mundo trata de amoldar el comportamiento del hombre, pero Cristo puede cambiar la naturaleza humana” (“Nacidos de Dios”, Liahona, enero de 1986, pág. 2).

• Al comenzar su discurso, Alma habló de la generación anterior que había sido librada del cautiverio físico y del espiritual (Alma 5:3–9). ¿Por qué era importante que el pueblo recordara el cautiverio y la liberación de sus padres? (Si lo desea, al analizar esta pregunta, puede pedir a los miembros de la clase que lean Alma 5:5–7). ¿Cómo describió Alma a los padres del pueblo después de que el Señor “cambió sus corazones”? (Véase Alma 5:7–9.)

• Pida a un miembro de la clase que lea las tres preguntas que se encuentran en Alma 5:10. ¿Cuáles son las respuestas a esas preguntas? (Véase Alma 5:11–13.) ¿Cuál fue el mensaje que hizo que se realizara “un gran cambio en [el] corazón” del padre de Alma? (Véase Mosíah 16:13–15.) ¿Qué sucedió a las personas que creyeron a Alma, padre, cuando éste les enseñó el Evangelio? (Véase Alma 5:13; véase también Mosíah 18:1–11.) ¿En qué forma puede ayudarnos el testimonio que otras personas tienen del Salvador a experimentar un cambio en el corazón?

• A través de todo el discurso que dirigió al pueblo de Zarahemla, Alma habló de experimentar un “gran cambio” en el corazón y de ser “[nacidos]… de Dios” (Alma 5:14). A menudo usamos la palabra conversión cuando hablamos de esa experiencia. ¿Qué significa ser convertido? (Véase Mosíah 5:2; 27:24–26.) ¿Es la conversión un acontecimiento o un proceso?

El élder Bruce R. McConkie enseñó: “Excepto en… circunstancias poco comunes, como en el caso de Alma (Mosíah 27), el renacimiento espiritual es un proceso. No ocurre en forma instantánea sino gradualmente. Las personas arrepentidas llegan a ser conscientes de una realidad espiritual tras otra, hasta que viven por completo en Cristo y satisfacen los requisitos para vivir para siempre en Su presencia” (Doctrinal New Testament Commentary, 3 tomos, 1966–1973, tomo III, pág. 401).

Como parte de este análisis, tal vez desee leer con los miembros de la clase Alma 5:45–46. Nótese que aun Alma, quien había experimentado una conversión milagrosa, había “ayunado y orado muchos días para poder saber estas cosas”.

Explique que cuando Alma predicó al pueblo de Zarahemla, les hizo una serie de preguntas. Podemos valernos de esas preguntas para examinar nuestro propio progreso en el proceso de la conversión. Pida a los miembros de la clase que se turnen para leer los versículos de Alma 5:14–21, 26–31. Pídales que analicen las preguntas de estos versículos que tengan un significado especial para ellos. Si lo desea, utilice las preguntas que figuran a continuación a fin de fomentar la participación y ayudar a los miembros de la clase a meditar en la forma de continuar en el proceso de la conversión:

• Alma habló de tener “la imagen de Dios grabada en [nuestros] semblantes” (Alma 5:19). La palabra semblante se refiere al comportamiento de la persona o a la forma en que su rostro expresa su carácter. Pida a los miembros de la clase que mediten la forma en que contestarían a la siguiente pregunta de Alma: “¿Habéis recibido su imagen en vuestros rostros?” (Alma 5:14).

• ¿De qué manera nos puede servir el imaginar que somos juzgados por el Señor? (Véase Alma 5:15–19.)

• Alma preguntó: “ …si habéis experimentado un cambio en el corazón, y si habéis sentido el deseo de cantar la canción del amor que redime… ¿Podéis sentir esto ahora?” (Alma 5:26). Pida a los miembros de la clase que mediten en la forma en que contestarían esta pregunta. Una vez que una persona ha “sentido el deseo de cantar la canción del amor que redime”, ¿qué podría hacer disminuir ese sentimiento? ¿Qué podemos hacer para seguir adelante en el proceso de la conversión?

• ¿Cómo podemos mantenernos “irreprensibles delante de Dios”? (Véase Alma 5:27, 50–51.)

• ¿Cómo es que el orgullo y la envidia nos impiden estar preparados para comparecer ante Dios? (Véase Alma 5:28–29.) ¿Por qué no estamos preparados para comparecer ante Dios si nos burlamos de otros o los perseguimos, tal como se menciona en los versículos 30 y 31?

• Después de hacer esas preguntas, Alma instó al pueblo a arrepentirse de sus pecados (Alma 5:31–32). Después les aseguró que podían ser perdonados mediante la expiación de Jesucristo (Alma 5:33–35). ¿Qué invitación nos hace el Salvador? (Véase Alma 5:33–35.) ¿Por qué puede darnos esperanza esa invitación?

• Al pueblo inicuo de Zarahemla, Alma dijo: “¡…un pastor os ha llamado, y os está llamando aún, pero vosotros no queréis escuchar su voz!” (Alma 5:37). ¿Quién es el pastor al que Alma se refería? (Véase Alma 5:38.) ¿Cómo nos llama el Salvador? ¿Qué podemos hacer para escuchar Su voz?

• ¿Qué podemos aprender de Alma 5:43–49 acerca del llamamiento de un profeta?

• Alma amonestó al pueblo que no debía persistir, o continuar, en su iniquidad (Alma 5:53–56; nótese que Alma hizo la pregunta “¿Persistiréis?” cuatro veces). ¿Por qué es el abandono del pecado una parte necesaria del arrepentimiento? (Véase Alma 5:56; véase también Mosíah 16:5; D. y C. 58:42–43.)

• Alma mandó a su pueblo: “Salid de entre los inicuos, y conservaos aparte” (Alma 5:57). ¿Cómo podemos apartarnos de la iniquidad al mismo tiempo que vivamos en el mundo?

2. Alma y el pueblo establecen el orden de la Iglesia en Zarahemla.

Lean y analicen los versículos de Alma 6 que usted haya seleccionado.

• Después del discurso de Alma, muchas personas se arrepintieron de sus pecados y se humillaron ante Dios (Alma 6:1–2). ¿Por qué fue que otras personas no estaban dispuestas a arrepentirse de sus pecados? (Véase Alma 6:3. Estaban “[ensalzados] en el orgullo de sus corazones”.) ¿Cómo impide el orgullo que las personas se arrepientan? ¿Cómo podemos superar el orgullo de nuestro corazón?

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “[El] antídoto [del orgullo] es la humildad, la mansedumbre, la docilidad (véase Alma 7:23)… tomemos la decisión de ser humildes. Podemos ser humildes venciendo la enemistad hacia nuestros hermanos, amándolos como a nosotros mismos y elevándolos hasta nuestra altura o por encima de nosotros… Podemos ser humildes aceptando los consejos y las amonestaciones que se nos dan… Podemos ser humildes perdonando a aquellos que nos hayan ofendido… Podemos ser humildes sirviendo con abnegación… Podemos ser humildes cumpliendo misiones y predicando la palabra que hará humildes también a otras personas… Podemos ser humildes asistiendo con más frecuencia al templo… Podemos ser humildes confesando y abandonando nuestros pecados y naciendo nuevamente de Dios… Podemos ser humildes amando a Dios, sometiendo nuestra voluntad a la Suya y dándole a él el lugar de prioridad en nuestra vida” (“Cuidaos del orgullo”, Liahona, julio de 1989, pág. 4).

• Alma y el pueblo de Zarahemla “empezaron a establecer el orden de la iglesia” al ordenar sacerdotes y élderes, al bautizar a nuevos conversos y al congregarse frecuentemente en ayuno y oración (Alma 6:1–6). ¿Cómo nos ayuda ese orden en la Iglesia a seguir adelante en el proceso de la conversión?

3. Alma testifica de Jesucristo e insta al pueblo de Gedeón a seguir al Salvador.

Lean y analicen los versículos de Alma 7 que usted haya seleccionado. Explique que después que Alma enseñó en Zarahemla, fue a predicar al pueblo en el valle de Gedeón (Alma 6:8).

• Alma dijo al pueblo de Gedeón que “muchas cosas [habían] de venir”, pero que la venida de Jesucristo era la de mayor importancia (Alma 7:7). ¿Qué enseñó Alma acerca de la misión del Salvador sobre la tierra? (Véase Alma 7:10–13.) ¿Por qué tomó el Salvador sobre Sí nuestros dolores, aflicciones, enfermedades y pecados? (Véase Alma 7:11–14. Según sea apropiado, pida a los miembros de la clase que expresen sus sentimientos en cuanto al poder que el Salvador tiene para comprender las necesidades, los problemas y los dolores de cada uno de ellos, y para borrar sus pecados.)

• ¿En qué forma difería el mensaje que Alma dirigió al pueblo de Gedeón del que pronunció en Zarahemla? ¿De qué manera fueron similares? ¿Por qué predicó Alma el arrepentimiento al pueblo de Gedeón aun cuando se estaban esforzando por vivir en rectitud? (Véase Alma 7:9, 14–16, 22, 26.)

Conclusión

Pida a un miembro de la clase que lea Alma 7:23–25. Explique que en estos versículos se describe a una persona que ha experimentado el cambio en el corazón que mencionó Alma y que continúa “[cantando] la canción del amor que redime” (Alma 5:26). Al seguir adelante en el proceso de la conversión, podremos esperar con anhelo el día en que seremos recibidos “en el reino de los cielos… para jamás salir” (Alma 7:25).

De acuerdo con la inspiración del Espíritu, testifique de las verdades que se analizaron durante la lección.

Sugerencia adicional para la enseñanza

El siguiente material complementa las sugerencias para el desarrollo de la lección. Si lo desea, utilice uno o más de estos conceptos como parte de la lección.

Presentación en video

Si está disponible el video El Libro de Mormón, Presentaciones en video (5X911 002), muestre el segmento de siete minutos “¿Te imaginas?”. En esta presentación, un joven se hace algunas de las preguntas que figuran en el capítulo 5 de Alma. Si lo desea, vea esta presentación de antemano para determinar si la forma en que se analizan esas preguntas será de utilidad para las personas a las que usted enseña.