La ley de consagración

Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia: Guía de estudio para el miembro de la clase, 2000


Asignación de lectura: Doctrina y Convenios 42:30–42; 51; 78; 82; 104:11–18; Nuestro Legado, páginas 25–26.

En febrero de 1831, poco después de que los santos comenzaron a congregarse en Kirtland, Ohio, el Señor reveló que debían comenzar a vivir la ley de consagración. Consagrar significa apartar o dedicar algo al servicio del Señor.

• ¿Cuáles son los propósitos de la ley de consagración? (Véase D. y C. 42:30–35, 40, 42; 51:9; 78:3–7, 14; 82:17–19.)

La ley de consagración es una forma organizada en que las personas pueden consagrar su tiempo, sus talentos y sus bienes a la Iglesia con el fin de edificar el reino del Señor y prestar servicio a Sus hijos.

• ¿Cuáles, piensa usted, serían algunas de las bendiciones del vivir en una comunidad en donde la gente viviera la ley de consagración?

• Como santos de Dios, debemos estar preparados y dispuestos a vivir la ley de consagración en su plenitud. Sin embargo, no debemos aguardar a un día futuro para consagrar nuestra vida al Señor. ¿Qué podemos hacer para vivir la ley de consagración en la actualidad?

Cadena de pasajes de las Escrituras: La ley de consagración

  • 4 Nefi 1:3.

  • D. y C. 42:30.

  • D. y C. 49:20.

  • D. y C. 51:3.

  • D. y C. 78:3–6.

  • D. y C. 105:5.