“…el yermo se gozará y florecerá como la rosa”

Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia: Guía de estudio para el miembro de la clase, 2000


Asignación de lectura: Nuestro Legado, páginas 81–96.

El 28 de julio de 1847, cuatro días después de llegar al Valle del Lago Salado, el presidente Brigham Young se detuvo en el lugar en que se encuentra hoy día el Templo de Salt Lake y, golpeando el suelo con su bastón, dijo: “Aquí edificaremos un templo a nuestro Dios“ (en Wilford Woodruff, Deseret Evening News, 25 de julio de 1888, pág. 2). A la semana siguiente, los santos comenzaron a llevar a cabo exploraciones y un estudio topográfico para planear la nueva ciudad, con el sitio del templo en medio.

• En la actualidad, ¿por qué debe ser el templo el centro de nuestra vida?

• La construcción del Templo de Salt Lake duró 40 años. ¿Qué aprendemos de la perseverancia que tuvieron los santos conforme iban edificando el templo?

• Lea Nuestro Legado, páginas 82–84. ¿Qué atributos que poseían los santos les ayudaron a vencer las grandes dificultades que enfrentaron durante los primeros años en el Valle del Lago Salado? ¿Qué situaciones de la vida hoy día podrían requerir que posea esas mismas características?

• ¿En qué lugares del mundo predicaron los santos el Evangelio durante la época en que el presidente Brigham Young y el presidente John Taylor dirigieron la Iglesia? (Véase Nuestro Legado, págs. 84–86, 93–96.) ¿Qué sacrificios hicieron esos primeros santos para dar a conocer el Evangelio a la gente del mundo?

Cadena de pasajes de las Escrituras: Las bendiciones de la obediencia

  • D. y C. 64:34.

  • D. y C. 89:18–21.

  • D. y C. 93:1.

  • D. y C. 130:19–21.