Introducción de Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Presentar a los miembros de la clase el curso de estudios de este año de Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia y hacerles comprender su lugar en esta dispensación del cumplimiento de los tiempos.

Preparación

  1. 1.

    Lea los pasajes de las Escrituras y demás materiales que se mencionan a continuación y ore al respecto:

    1. a.

      La Introducción de Doctrina y Convenios; Doctrina y Convenios 1.

    2. b.

      Introducción de Nuestro Legado.

  2. 2.

    Obtenga un ejemplar de Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia: Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) para cada uno de los miembros de la clase. La presidencia de la Escuela Dominical, el secretario de barrio o el ayudante del secretario de barrio encargado del material didáctico debe entregarle los ejemplares necesarios. Repase el material asignado para esta lección en la Guía de estudio y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Obtenga suficientes ejemplares de Nuestro Legado: Una breve historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (35448 002) para que todo miembro de la clase tenga acceso a un ejemplar para su estudio personal (por lo menos un ejemplar por casa); muchos miembros ya tendrán uno. Usted podrá pedir esos ejemplares a la presidencia de la Escuela Dominical, al secretario de barrio o al ayudante del secretario de barrio encargado del material didáctico. El secretario puede ayudarle a obtener ejemplares adicionales a medida que se necesiten.

  4. 4.

    Si va a utilizar la actividad para despertar el interés, lleve a la clase una lámina del Templo de Salt Lake (62433; Las bellas artes del Evangelio 502).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Muestre la lámina del Templo de Salt Lake y señale la esfera que está en la parte superior del templo sobre la cual se apoya la estatua del ángel Moroni. Explique que la mitad superior de esa esfera es la piedra de coronamiento del Templo de Salt Lake. El 6 de abril de 1892, la Iglesia llevó a cabo una conferencia general en el Tabernáculo. Poco antes del mediodía, el presidente Woodruff disolvió la reunión. Cuarenta mil personas se reunieron en la Manzana del Templo y miles más en las calles circundantes. El presidente Woodruff apretó un botón eléctrico y la piedra de coronamiento descendió y quedó colocada en su lugar. Abajo, el Coro del Tabernáculo, acompañado de una banda, comenzó a cantar el himno “El Espíritu de Dios” y los santos lo acompañaron. Después hicieron la exclamación de Hosanna y agitaron en el aire pañuelos blancos demostrando así su alegría de que el Templo de Salt Lake estuviese a punto de terminarse.

El presidente Ezra Taft Benson, el decimotercer Presidente de la Iglesia, explicó que a Doctrina y Convenios se la podría describir como la piedra de coronamiento de nuestra religión:

“Doctrina y Convenios lleva a los hombres al reino de Cristo, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: ‘la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra’ [D. y C. 1:30]…

“El Libro de Mormón es la ‘piedra angular’ de nuestra religión, y Doctrina y Convenios es la ‘piedra de coronamiento’, con revelación moderna constante. El Señor ha puesto Su sello de aprobación en ambas piedras” (“El Libro de Mormón y Doctrina y Convenios”, Liahona, julio de 1987, pág. 85).

Testifique que tanto la piedra angular como la piedra de coronamiento nos enseñan acerca del Salvador, quien es la principal piedra del ángulo de nuestra religión (Efesios 2:20). Esos pasajes de las Escrituras testifican también del Salvador y de la veracidad de Su Evangelio.

Análisis y aplicación

Esta lección contiene más material del que se puede enseñar en un solo periodo de clase. Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase.

Explique que este curso de estudios utiliza un enfoque temático del estudio de Doctrina y Convenios y de la historia de la Iglesia. Las lecciones tienen por objeto ayudar a los miembros de la clase a aprender y a aplicar lo que Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia enseñan acerca de ciertos temas específicos del Evangelio. Como resultado de este año de estudio, los miembros de la clase deberán adquirir un mayor deseo de buscar las bendiciones del Evangelio.

Indique que, como las lecciones de este año son temáticas, algunas secciones de Doctrina y Convenios no se han incluido en las asignaciones de lectura. De todas formas, los miembros de la clase deben proyectar leer todo el libro de Doctrina y Convenios durante el correr del año.

Entregue ejemplares de la Guía de estudio para el miembro de la clase. Explique que esta guía de estudio contiene en cada lección asignaciones de lectura y preguntas para analizar. Exhorte a los miembros de la clase a proponerse leer esas asignaciones y a prepararse para la clase semanal. Pídales que compartan con los demás algunas ideas para convertir en un hábito la lectura semanal asignada.

Ponga a la vista el libro Nuestro Legado y distribuya ejemplares entre los miembros de la clase para que todos tengan por lo menos un ejemplar por casa. Explique que este libro presenta un relato inspirador de la historia de la Iglesia, desde la época del profeta José Smith hasta el presente. Los miembros de la clase deben leerlo durante el transcurso del año. Gran parte de esta historia se analizará durante las lecciones.

Indique que los miembros de la clase son también responsables del éxito de este curso de estudios. Aliéntelos a prepararse para participar en las lecciones y a compartir experiencias que les hayan enseñado la forma de aplicar los principios del Evangelio a sus vidas.

1. Las revelaciones que se registran en Doctrina y Convenios tratan las necesidades de nuestra época.

• Lean el tercer párrafo de la Introducción, que se encuentra al principio de Doctrina y Convenios (este párrafo comienza con la frase: “El libro de”). ¿En qué sentido es el libro de Doctrina y Convenios diferente de los demás libros de las Escrituras? ¿Qué pasajes de Doctrina y Convenios tienen un significado particular para ustedes o les han beneficiado en forma especial?

• Lean el sexto párrafo de la Introducción, que se encuentra al principio de Doctrina y Convenios (este párrafo comienza con la frase: “Estas revelaciones sagradas”). ¿Qué nos enseña este párrafo sobre la forma en que se recibieron las revelaciones registradas en Doctrina y Convenios? ¿Por qué es conveniente comprender que la mayoría de las revelaciones se recibieron como respuesta a la oración?

• Lean el octavo y penúltimo párrafo de la Introducción, que se encuentra al principio de Doctrina y Convenios (este párrafo comienza con la frase: “En las revelaciones”). ¿Cuáles son algunas de las doctrinas del Evangelio que se explican en Doctrina y Convenios? (Escoja dos o tres de esas doctrinas y someta a discusión de clase cuán diferente sería nuestra vida sin los principios revelados en Doctrina y Convenios acerca de ellas.)

2. El Señor fue el autor del prefacio de Doctrina y Convenios.

Repase la información que se da a continuación con el fin de introducir la sección 1 de Doctrina y Convenios:

El 1 de noviembre de 1831, el profeta José Smith presidió una conferencia especial de élderes, en Hiram, estado de Ohio. Los presentes decidieron compilar algunas de las revelaciones que había recibido el Profeta y publicarlas en un libro que se llamaría el Libro de Mandamientos. Al término de la primera sesión de esa conferencia, el Señor dio Su voto de aprobación para esa publicación dando a José Smith una revelación que llamó “mi prefacio para el libro de mis mandamientos” (D. y C. 1:6). Esa revelación es ahora la sección 1 de Doctrina y Convenios.

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Doctrina y Convenios es el único libro en el mundo que contiene un prólogo escrito por el Señor mismo. En este prólogo, Él declara al mundo que Su voz se dirige a todo hombre (véase el vers. 2), que Su venida se acerca (véase el vers. 12) y que todas las verdades que se encuentran en Doctrina y Convenios se cumplirán (véanse los vers. 37–38)” (véase “El don de la revelación moderna”, Liahona, enero de 1987, págs. 78–79).

• En D. y C. 1, el Señor eleva una “voz de amonestación”, la que continúa a lo largo de todo el libro de Doctrina y Convenios (D. y C. 1:4). ¿Qué amonestaciones dio el Señor en esta sección? (Véase D. y C. 1:7–10, 12–16, 31–33. Si lo desea, anote estos versículos en la pizarra.) ¿Cómo se aplican esas amonestaciones a nosotros?

• ¿Para quiénes fueron dirigidos los mensajes que se encuentran en Doctrina y Convenios? (Véase D. y C. 1:1–4, 11, 34–35.) ¿Cómo irán esos mensajes a todo pueblo? (Véase D. y C. 1:4.)

• En D. y C. 1, el Señor predice el destino glorioso de Su obra de los últimos días (D. y C. 1:23, 30). Explique que cuando el Señor reveló esta sección, la Iglesia tenía sólo un año y medio de organizada y contaba con apenas unos cuantos cientos de miembros. ¿Cómo se cumplen en nuestros días las profecías del crecimiento de la Iglesia?

• En D. y C. 1, el Señor explica algunos de los propósitos de las revelaciones de Doctrina y Convenios. Lea D. y C. 1:17–28 con los miembros de la clase. Según se registra en estos versículos, ¿cuáles son algunos de los propósitos de las revelaciones? (Las respuestas podrían incluir lo que se menciona a continuación.)

  1. a.

    “…que todo hombre hable en el nombre de Dios el Señor, el Salvador del mundo” (D. y C. 1:20).

  2. b.

    “…que también la fe aumente en la tierra” (D. y C. 1:21).

  3. c.

    “para que se establezca mi convenio sempiterno” (D. y C. 1:22).

  4. d.

    “para que la plenitud de mi evangelio sea proclamada” (D. y C. 1:23).

  5. e.

    Para ayudar a los siervos del Señor “para que alcanzasen conocimiento” (D. y C. 1:24).

  6. f.

    “y para que cuando errasen, fuese manifestado” (D. y C. 1:25).

  7. g.

    “y para que cuando buscasen sabiduría, fuesen instruidos” (D. y C. 1:26).

  8. h.

    “y para que cuando pecasen, fueran disciplinados para que se arrepintieran” (D. y C. 1:27).

  9. i.

    “y para que cuando fuesen humildes, fuesen fortalecidos y bendecidos de lo alto, y recibieran conocimiento de cuando en cuando” (D. y C. 1:28).

• El prefacio del Señor de Doctrina y Convenios termina con el mandamiento de escudriñar Sus palabras. Lea D. y C. 1:37–38 y 18:34–36 con los miembros de la clase. ¿Qué nos enseña el Señor acerca de Sus palabras y de Su voz en estos versículos? ¿Qué diferencia hay entre escudriñar las Escrituras y simplemente leerlas? ¿Qué provecho han obtenido al escudriñar las palabras del Señor registradas en Doctrina y Convenios?

3. En este curso se analizarán importantes acontecimientos de la dispensación del cumplimiento de los tiempos.

Pida a los miembros de la clase que abran sus libros en la página 55 de la Guía para el Estudio de las Escrituras. Lean la primera frase de la entrada Dispensaciones. En seguida, explique que las lecciones este año tratarán muchos de los acontecimientos más importantes de nuestra dispensación: la dispensación del cumplimiento de los tiempos (D. y C. 112:30–32). Lea la siguiente declaración del profeta José Smith:

“…profetas, reyes y sacerdotes han… mirado adelante, con gloriosa expectación, hacia el día en que ahora vivimos; e inspirados por celestiales y gozosas expectaciones, han cantado, escrito y profetizado acerca de esta época; pero murieron sin verla. Nosotros somos el pueblo favorecido que Dios ha elegido para llevar a cabo la gloria de los últimos días; a nosotros nos es permitido verla, participar en ella y ayudar a extender esta gloria de los últimos días, ‘la dispensación del cumplimiento de los tiempos’ ” (Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 282–283).

• ¿Por qué es diferente nuestra dispensación de cualquiera de las anteriores? (Entre las respuestas se podría incluir que esta dispensación no terminará en apostasía, que la Iglesia seguirá creciendo hasta que llene la tierra y esté preparado el camino para la segunda venida del Señor.) ¿Cuáles son algunas de las bendiciones y de las responsabilidades del vivir en esta dispensación?

Explique que esta dispensación se puede dividir en seis periodos históricos. Si lo desea, anótelos en la pizarra como se encuentran a continuación:

  • Periodo en Nueva York, 1820–1830.

  • Periodo en Ohio–Misuri, 1831–1838.

  • Periodo en Nauvoo, 1839–1846.

  • Colonización del Oeste, 1846–1898.

  • Expansión de la Iglesia, 1899–1950.

  • La Iglesia mundial, desde 1951 hasta el presente.

Explique que muchos de los acontecimientos importantes que tuvieron lugar en esos seis periodos históricos se resumen en la “Cronología de la historia de la Iglesia”, en las págs. [316–318] de este manual y en las págs. [30–32] de la Guía de estudio para el miembro de la clase. Pida a los alumnos que repasen brevemente esos acontecimientos.

• ¿Qué acontecimientos de la historia de la Iglesia tienen un significado especial para ustedes?

4. Podemos ayudar a sacar adelante esta gran obra de los últimos días.

Pida a los miembros de la clase que miren a las personas que se encuentren a su alrededor en la sala de clase. Explique que no nos encontramos aquí sobre la tierra en esta época por accidente, sino que Dios nos ha enviado para ayudar en la edificación de Su reino en esta última dispensación. El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Nunca se ha esperado más de los fieles en tan breve periodo de tiempo como de nosotros” (citado por el élder Marvin J. Ashton, en “Seamos valientes y firmes”, Liahona, enero de 1990, pág. 38).

El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “El problema más grande que enfrentamos, y a la vez el más maravilloso, es el que trae consigo el crecimiento” (citado en “President Gordon B. Hinckley”, Ensign, abril de 1995, pág. 6).

• ¿Cuáles son algunos de los problemas que presenta el gran crecimiento de la Iglesia? ¿Cuáles son algunos ejemplos de los esfuerzos que hace la Iglesia por enfrentar esos problemas? (Las respuestas podrían incluir el aumento extraordinario en la edificación de templos, los esfuerzos por preparar y establecer liderazgo del sacerdocio y el acelerar la traducción de las Escrituras en gran cantidad de idiomas.)

Haga hincapié en que podemos ver y sentir la gran emoción que produce el crecimiento de la Iglesia; sin embargo, el Señor necesita personas que participen y no sólo personas que expresen palabras de aliento y de alegría; debemos preguntarnos si estamos haciendo lo que debemos y cumpliendo nuestro cometido tanto en forma familiar como individual. El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “Ésta es una época con miles de oportunidades; depende de nosotros el utilizarlas y avanzar. ¡Qué maravilloso es el que cada uno de nosotros haga su pequeña parte para hacer avanzar la obra del Señor hacia su magnífico destino” (“Miren hacia el futuro”, Liahona, enero de 1998, pág. 79).

• ¿Qué podemos hacer, individualmente y como familia, para ayudar a sacar adelante la gran obra del Señor de los últimos días?

Conclusión

Haga hincapié en que tenemos el privilegio de vivir en la dispensación del cumplimiento de los tiempos. Podemos ver que la Iglesia sigue avanzando como se profetizó en la antigüedad (Daniel 2:44–45; véase también D. y C. 65:2). Disfrutamos de las bendiciones del Evangelio restaurado. Escuchamos la voz del Señor al leer Doctrina y Convenios y nos guía un profeta viviente. El curso de estudios de este año nos hará comprender más acerca de las oportunidades y de las bendiciones del vivir en esta dispensación.