“…el recogimiento de mi pueblo”

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Que los miembros de la clase comprendan cómo el Israel de los últimos días se recogió en los primeros tiempos de la Iglesia, cómo se recoge en la actualidad y cómo pueden participar en ese recogimiento.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los pasajes de las Escrituras y los demás materiales que se dan a continuación, y ore al respecto.

    1. a.

      Doctrina y Convenios 29:1–8; 33:3–7; 37; 38:24–41; 52:2–5, 42–43; 57:1–3; 110:11; Artículo de Fe Nº 10 y los demás pasajes de las Escrituras que se mencionan en esta lección.

    2. b.

      Nuestro Legado, págs. 16–23, 37–40.

  2. 2.

    Repase el material correspondiente a esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Pida a los miembros de la clase que se preparen para hacer un resumen de los relatos que figuran a continuación y que se encuentran en el manual Nuestro Legado:

    1. a.

      Los sacrificios que hicieron Newel Knight y Joseph Knight, padre, para recogerse en Kirtland (pág. 18).

    2. b.

      El éxodo de los santos de Fayette, guiados por Lucy Mack Smith (págs. 18–19).

    3. c.

      El sacrificio de Brigham Young relacionado con su recogimiento en Kirtland (pág. 23).

    4. d.

      El viaje de los santos de Colesville a Misuri y su establecimiento en ese lugar (págs. 37–40).

  4. 4.

    Si va a utilizar la actividad para despertar el interés, lleve a clase varios palitos pequeños.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, para comenzar la lección utilice la siguiente actividad o una de su preferencia:

Coloque varios palitos alrededor de la sala de clases. Muestre cuán fácil se puede quebrar un palito. Después pida a los miembros de la clase que junten los restantes y pida a alguien que trate de quebrarlos todos juntos al mismo tiempo.

• ¿Qué nos enseña esta actividad acerca del propósito que tiene el Señor de recoger a Su pueblo?

Explique que esta lección se centra en el recogimiento de Israel y la parte que nosotros tenemos en él.

Análisis y aplicación

Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase y analice con ellos cómo se aplican las Escrituras a la vida diaria. Aliéntelos a compartir experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. El Señor está recogiendo a Su pueblo.

Explique que el recogimiento de Israel es un tema prominente de Doctrina y Convenios. En la antigüedad, cuando las doce tribus de Israel cayeron en la apostasía, fueron llevadas cautivas por sus enemigos y esparcidas entre las naciones de la tierra, tal como el Señor lo había advertido. A pesar de que los profetas sintieron una gran tristeza por la iniquidad del pueblo, se regocijaron al mismo tiempo al ver que en los últimos tiempos Israel sería recogido nuevamente (véase “Israel” bajo el subtítulo El esparcimiento de Israel, en la Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 102). Ese extraordinario acontecimiento comenzó con la restauración del Evangelio y el llamamiento de misioneros para que declararan “buenas nuevas de gran gozo a esta generación” (D. y C. 31:3).

El profeta José Smith dijo: “Todo cuanto han escrito los profetas, desde los días del justo Abel hasta el último hombre que ha dejado un testimonio escrito para nuestra consideración, que se refiere a la salvación de Israel en los últimos días, procura mostrar que dicha salvación consiste en la obra del recogimiento” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 95).

• Lea el Artículo de Fe Nº 10 y D. y C. 45:71 con los miembros de la clase. ¿Qué es el recogimiento de Israel? (Explique que el recogimiento de Israel tiene un significado espiritual y otro físico, tal como se explica a continuación.)

  1. a.

    El recogimiento espiritual. El recogimiento espiritual de Israel tiene lugar a medida que la gente aprende el Evangelio, viene a Cristo, se bautiza en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y guarda los convenios que hace. En esa forma, la gente se recoge del mundo para ser recogida en la Iglesia, o sea, en el reino de Dios sobre la tierra.

  2. b.

    El recogimiento físico. El recogimiento físico de Israel tiene lugar a medida que los miembros de la Iglesia se juntan en un lugar en particular o en las estacas de Sión alrededor del mundo.

• Lea D. y C. 29:1–2, 7–8 con los miembros de la clase. ¿Qué aprendemos de estos versículos acerca de los propósitos del recogimiento? ¿De qué forma es una bendición en su vida el haber sido recogido en la Iglesia del Señor?

• Explique que la autoridad para dirigir el recogimiento de Israel se proporciona mediante llaves específicas del sacerdocio. ¿Cuándo se restauraron en la tierra las llaves del recogimiento de Israel? (Véase D. y C. 110:11 y el encabezamiento de esa sección.)

• Explique que en esta dispensación, el recogimiento comenzó con unas pocas personas en Nueva York y ahora se está extendiendo sobre toda la tierra, trayendo miles y miles de personas cada año a la Iglesia del Señor. ¿Qué responsabilidades tenemos de ayudar en el esfuerzo de recoger a la gente en la Iglesia del Señor? (Véase D. y C. 33:7; 38:40; 39:11; 88:81.)

2. El recogimiento de los santos en Ohio.

En diciembre de 1830, justo ocho meses después de organizada la Iglesia, el Señor hizo el primer llamado de esta dispensación para que los santos se congregaran físicamente. Por medio de una revelación, dijo a José Smith que los santos tenían que mudarse de Nueva York y congregarse en Ohio (D. y C. 37:3). Si lo desea, consulte y muestre los mapas 1 y 3 en las páginas 319 y 321 de este manual y en las páginas 33–35 de la Guía de estudio para el miembro de la clase.

• ¿Cuáles fueron las razones que el Señor dio para mandar a Su pueblo ir a Ohio? (Véase D. y C. 38:31–32; 39:15.) ¿En qué forma estaban los santos investidos “con poder de lo alto” después que se congregaron en Ohio? (Véase D. y C. 95:8; 105:33; 110:9. En parte, los santos recibieron esa investidura de poder por medio de las apariciones del Salvador y de la restauración de las llaves del sacerdocio después de terminado el Templo de Kirtland.)

• Lea D. y C. 38:24–27 con los miembros de la clase. En estos versículos, al prepararse Su pueblo para congregarse en Ohio, ¿qué consejo le dio el Señor? (Entre las respuestas podrían estar las de ser virtuosos, el estimarse los unos a los otros y el de ser unidos.) ¿Por qué es importante la unidad dentro de la Iglesia? ¿Por qué el sentir esa unidad con otros miembros de la Iglesia ha sido una bendición en sus vidas? ¿Cómo podemos llegar a ser aún más unidos?

• Lea D. y C. 38:34–39 con los miembros de la clase. En estos versículos, al prepararse Su pueblo para congregarse en Ohio, ¿qué consejo le dio el Señor? ¿Cómo se aplica ese consejo a nosotros? ¿Qué promesa hizo el Señor a quienes obedecieran el mandamiento de recogerse? (Véase D. y C. 38:39.)

Explique que entre los meses de enero y mayo de 1831, la mayoría de los miembros de la Iglesia en Nueva York vendió, alquiló o dejó abandonadas sus granjas y realizó el viaje de 483 kilómetros a Ohio. Muchos de esos santos hicieron grandes sacrificios con el fin de seguir el llamado del Señor de recogerse. Pida a los miembros de la clase a quienes haya asignado de antemano que presenten en forma resumida los relatos de esos sacrificios del manual Nuestro Legado (son los tres primeros resúmenes enumerados en la sección “Preparación”, bajo el punto número 3).

• ¿Por qué creen que esos miembros de la Iglesia estaban dispuestos a padecer problemas económicos y otras clases de sacrificios con tal de obedecer el llamado del Señor de congregarse en Ohio? ¿Qué aprendemos de su ejemplo? ¿Qué sacrificios nos pide el Señor que hagamos con el fin de edificar Su reino?

3. El recogimiento de los santos en Misuri.

Los primeros santos habían leído las profecías acerca de que la ciudad de Sión, o sea, la Nueva Jerusalén, se establecería en los últimos días (Isaías 2:2–3; 3 Nefi 20:22; 21:22–28; Éter 13:2–12; Moisés 7:61–62). El localizar y el establecer esa ciudad fue uno de los objetivos primordiales de esos miembros de la Iglesia.

Pocos meses después de que los santos comenzaron a congregarse en Ohio, José Smith viajó a Misuri y recibió una revelación en la que se designaba ese lugar para el establecimiento de la ciudad de Sión (D. y C. 57:1–3). Con esa revelación, Misuri se convirtió en el segundo lugar de recogimiento de la Iglesia en esta dispensación (D. y C. 63:24, 36–48). Desde 1831 hasta 1838, la Iglesia mantuvo centros poblados tanto en Ohio como en Misuri. Si lo desea, consulte y muestre los mapas 2 y 3 que se encuentran en las páginas 320–321 de este manual y en las páginas 34–35 de la Guía de estudio para el miembro de la clase.

En la lista cronológica que figura a continuación se resumen las primeras revelaciones acerca de la tierra de Sión y del establecimiento de la Iglesia en Misuri. Repásela con los miembros de la clase, utilizando para ello la pizarra si fuese necesario.

  1. a.

    Septiembre de 1830 (en Nueva York): El Señor reveló que la ciudad de Sión se edificaría “en las fronteras cerca de los lamanitas”, indicando que el lugar preciso sería determinado más adelante (D. y C. 28:9).

  2. b.

    Septiembre y octubre de 1830 (en Nueva York): El Señor llamó a cuatro misioneros para predicar el Evangelio a los lamanitas (D. y C. 30:5–6; 32:1–3). Estos misioneros fueron los primeros miembros de la Iglesia en ir a Misuri.

  3. c.

    Febrero de 1831 (en Kirtland, poco después de llegar los santos al lugar): El Señor dijo que revelaría el lugar de la Nueva Jerusalén en Su propio y debido tiempo (D. y C. 42:62).

  4. d.

    Junio de 1831 (en Kirtland, después de la primera conferencia efectuada en ese lugar): El Señor llamó a José Smith, a Sidney Rigdon y a otros élderes a cumplir una misión en Misuri. El Señor prometió además consagrar la tierra de Misuri a Su pueblo como la tierra de su herencia (D. y C. 52:2–5, 42–43).

  5. e.

    Junio de 1831 (en Kirtland): El Señor reveló que los santos de la Rama Colesville, de Nueva York, que habían viajado hasta Ohio, siguieran camino hasta Misuri (D. y C. 54:8).

  6. f.

    Julio de 1831 (después que el Profeta hubo viajado a Misuri): El Señor reveló que la ciudad de Sión estaría ubicada en Misuri, y que Independence sería el lugar central. Un templo se edificaría en Independence (D. y C. 57:1–3).

Los santos de Colesville fueron los primeros en congregarse en Misuri y muchos otros los siguieron al poco tiempo. Invite a los miembros de la clase que haya asignado con anterioridad a exponer en forma resumida las experiencias que vivieron los santos de Colesville durante su viaje a Misuri y mientras se establecían en ese lugar (véase “Preparación”, bajo el punto número 3d).

• ¿Qué les impresiona más acerca de los relatos de los santos de Colesville? (Si lo desea, repase algunas de las buenas cualidades de los santos, las cuales se pusieron de manifiesto cuando ellos tuvieron que enfrentar circunstancias tan difíciles.) ¿Qué podemos aprender de su ejemplo?

4. En la actualidad, los santos se congregan en las estacas de Sión, en sus propias tierras.

Los miembros de la Iglesia mantuvieron un fuerte establecimiento en Ohio y en Misuri, desde 1831 hasta 1838, año en que la persecución obligó a la mayoría de ellos a irse (véanse las lecciones 26–28). En 1839, se congregaron en Illinois y establecieron la ciudad de Nauvoo. Pero en 1846 se vieron también forzados a dejar el lugar y en 1847 el presidente Brigham Young los guió a un nuevo lugar de recogimiento en las Montañas Rocosas, cerca del Gran Lago Salado. Si lo desea, consulte y muestre el mapa 3, que se encuentra en la página 321 de este manual y en la página 35 de la Guía de estudio para el miembro de la clase.

Durante muchos años después de que los santos se hubieron establecido en Utah, siguió en vigencia el llamado de que los miembros de la Iglesia de todo el mundo se congregaran en esa zona. Sin embargo, esa fase del recogimiento ha terminado y a los miembros de la Iglesia se les aconseja congregarse en las estacas de Sión en el lugar en que vivan. En 1972, en una conferencia de área que se llevó a cabo en la Ciudad de México, el élder Bruce R. McConkie dijo:

“Las revelaciones dicen que… cuando el Señor venga de nuevo, habrá congregaciones del… pueblo del convenio del Señor en toda nación, que hablarán todas las lenguas y estarán entre todos los pueblos.

“El lugar de recogimiento para los santos mexicanos es México; el de los santos guatemaltecos es Guatemala; el de los santos brasileños es Brasil, y así sucesivamente, a lo largo y a lo ancho de la tierra. Para los japoneses es Japón; para los coreanos es Corea; para los australianos es Australia. Toda nación es el lugar de recogimiento para su propia gente” (véase “Conferencia General de Área para México y América Central”, 26 de agosto de 1972, pág. 45).

En abril de 1973, el presidente Harold B. Lee, el undécimo Presidente de la Iglesia, citó esas mismas palabras en una conferencia general, y, al hacerlo, “en efecto, anunció que la primera fase del recogimiento ya había terminado. A partir de ese momento, consistiría en rescatar a la gente de un mundo inicuo y llevarla a la Iglesia en todas las naciones” (Boyd K. Packer, “Bueno es ser sabio, si…”, Liahona, enero de 1993, pág. 80).

• ¿Qué condiciones de la Iglesia hizo que se produjera el cambio por medio del cual los miembros deben congregarse en sus propias naciones en vez de realizar un recogimiento en un lugar central? (Entre las respuestas se podría incluir que ahora tenemos un número suficiente de miembros de la Iglesia y los recursos suficientes para establecer estacas y edificar templos en muchos lugares del mundo.)

• Uno de los propósitos del recogimiento en un lugar central durante la fase pionera de la Iglesia fue la de que los miembros se fortalecieran unos a otros y encontraran refugio y protección del mundo. ¿De qué forma se cumple el mismo propósito en la actualidad con el recogimiento en las estacas de Sión? (Véase D. y C. 115:6 y la cita que está a continuación. Invite a los miembros de la clase a hablar sobre la forma en que ellos se hayan sentido protegidos y fortalecidos por medio de las estacas de Sión.) ¿Qué podemos hacer para asegurar que nuestras estacas sean un refugio y una defensa en contra de la maldad?

El presidente Ezra Taft Benson dijo:

“En la actualidad, se está congregando a Israel en todas las estacas de Sión… una estaca tiene por lo menos cuatro finalidades:

“1. Cada estaca… [debe] unificar y perfeccionar a los miembros que residan dentro de su perímetro, poniendo a su disposición los programas de la Iglesia, las ordenanzas y la enseñanza del Evangelio.

“2. Los miembros de las estacas deben ser modelos (o estandartes) de rectitud.

“3. Las estacas son un medio de defensa, y lo son al unificarse los miembros, dirigidos por sus líderes locales del sacerdocio, y al consagrarse al cumplimiento de su deber y a la obediencia de los convenios… “4. Las estacas son un refugio de la tormenta que se desatará sobre la tierra” (“Fortalece tus estacas”, Liahona, agosto de 1991, págs. 3, 5).

• La edificación de templos fue una parte esencial del recogimiento en Kirtland, Misuri, Nauvoo y Utah; y continúa siendo esencial a medida que los santos se congregan en la actualidad en las estacas de Sión en todas partes del mundo. ¿Por qué el construir templos es una parte esencial del recogimiento? ¿Cómo contribuye la obra del templo a esta gran obra del recogimiento sobre la tierra y en el mundo de los espíritus?

El profeta José Smith enseñó: “¿Qué objeto podrá tener el recogimiento… [del] pueblo de Dios, en cualquier época del mundo?… El objeto principal fue edificar una casa al Señor, en la cual podría revelar a su pueblo las ordenanzas de su casa y las glorias de su reino, y enseñar a la gente el camino de la salvación… Dios persigue el mismo fin con recoger a su pueblo en los últimos días: la edificación de una casa al Señor, una casa donde puedan ser preparados para las ordenanzas e investiduras, lavamientos, unciones, etc.” (Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 375–376).

Conclusión

Haga hincapié en que las promesas del Señor de recoger a Israel se están cumpliendo en nuestros tiempos. Esta gran obra marcha a pasos agigantados a medida que la gente se une a la Iglesia y adoran juntos en las estacas de Sión en más de 160 países a lo largo y a lo ancho del mundo. Aliente a los miembros de la clase a trabajar diligentemente para recoger a la gente en la Iglesia, y para edificarla y fortalecerla dondequiera que vivan. Testifique sobre las bendiciones que se han prometido y que se reciben por medio del recogimiento.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

Si lo desea, utilice una o las dos ideas que se dan a continuación para complementar la reseña que se sugiere para la lección.

1. “Sión… se extenderá por sobre toda la tierra”

Si lo desea, explique que aun cuando el lugar central de Sión será Misuri, Sión finalmente se extenderá sobre toda la tierra. El presidente Brigham Young dijo:

“Cuando José [Smith] reveló por primera vez cuál sería la tierra en la cual los santos debían recogerse, una mujer de Canadá preguntó si pensábamos que el Condado de Jackson tendría lugar suficiente para que se pudiera efectuar allí el recogimiento de toda la gente… Yo voy a contestar esa pregunta… Sión finalmente se extenderá sobre toda la tierra. No habrá ningún lugar remoto sobre la tierra que no se considere Sión. Todo será Sión…

“Recogeremos a todos los que podamos, los bendeciremos, les daremos la investidura, etc., les predicaremos la verdad, les daremos a conocer los principios de la vida eterna, los instruiremos en todo lo que podamos y los guiaremos por el sendero de la verdad y de la rectitud” (en Journal of Discourses, tomo IX, pág. 138).

2. La preparación del Señor para el recogimiento físico de “los esparcidos de Judá” (Isaías 11:12)

Pocas décadas después de la muerte del Salvador, los judíos fueron “dispersados entre todas las naciones” (2 Nefi 25:15; véase también el versículo 14). Sin embargo, las Escrituras registran muchas profecías de que en los últimos días los judíos que fueron esparcidos serán recogidos nuevamente y se les dará Jerusalén “por tierra de su herencia” (3 Nefi 20:33; véase también 1 Nefi 15:19–20; 2 Nefi 9:1–2; 10:8).

El 27 de marzo de 1836, en la oración dedicatoria del Templo de Kirtland, el profeta José Smith oró para que comenzara el recogimiento de los judíos y la redención de Jerusalén (D. y C. 109:62–67). Imparta la siguiente información con el fin de demostrar una de las formas en que el Señor ha preparado el recogimiento de los judíos:

Orson Hyde recordó que cuando él se unió a la Iglesia, José Smith profetizó: “A su debido tiempo, irás a Jerusalén… y por medio de ti el Todopoderoso realizará una gran obra, la cual preparará el camino y facilitará enormemente el recogimiento de esa gente” (History of the Church, tomo IV, pág. 375). En la conferencia general de abril de 1840, al élder Hyde, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce, se le llamó para cumplir una misión en Palestina (History of the Church, tomo IV, pág. 106). Dieciocho meses más tarde, llegó a su destino.

El domingo 24 de octubre de 1841, temprano por la mañana, el élder Hyde ascendió al monte de los Olivos y ofreció una oración. En ella, dedicó y consagró la tierra “para el recogimiento de los restos esparcidos de Judá, de acuerdo con las profecías de los santos profetas, para el establecimiento de Jerusalén nuevamente… y para la edificación de un templo en honor del nombre [del Señor]”. También oró para que el Señor recordara la progenie de Abraham, de Isaac y de Jacob para siempre y “les diera la tierra por herencia eterna” (History of the Church, tomo IV, pág. 456).

Como testigo de ese hecho, el élder Hyde levantó un montón de piedras sobre el monte de los Olivos, e hizo lo mismo “en lo que antiguamente se llamó el monte de Sión [posiblemente el monte Moriah], donde había estado el Templo” (History of the Church, tomo IV, pág. 459).