“…esperando que llegue el gran día del Señor”

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Tratar que los miembros de la clase comprendan y reconozcan las señales de la Segunda Venida y se preparen para esperar “que llegue el gran día del Señor” (D. y C. 45:39).

Preparación

  1. 1.

    Estudie Doctrina y Convenios 29:9–29; 34:5–12; 45:16–75; 88:86–99; 101:22–34; 133 y los demás pasajes de las Escrituras que se mencionan en la lección, y ore al respecto.

  2. 2.

    Repase el material de esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Si puede conseguir la lámina que se menciona a continuación, utilícela durante la lección: La Segunda Venida (62562 o Las bellas artes del Evangelio 238).

  4. 4.

    Si va a utilizar la actividad para despertar el interés, haga los preparativos siguientes:

    1. a.

      Consiga las siguientes láminas además de la que se mencionó anteriormente: El nacimiento de Jesús (62116 o Las bellas artes del Evangelio 200); Jesús ora en Getsemaní (62175 o Las bellas artes del Evangelio 227); y La Crucifixión (62505 o Las bellas artes del Evangelio 230).

    2. b.

      Haga los arreglos necesarios para que los miembros de la clase canten “Tan humilde al nacer” (Himnos, Nº 120) o pida a un miembro de la clase o a un grupo de ellos que lo cante.

Nota para el maestro: Al enseñar esta lección, concéntrese en la palabra revelada del Señor en Doctrina y Convenios y no analice con la clase conjeturas tales como cuándo será la Segunda Venida.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Ponga a la vista las láminas del nacimiento de Jesús, de la Expiación y de la Segunda Venida (véase la sección “Preparación”, puntos número 3 y 4a).

Pida a los miembros de la clase que canten “Tan humilde al nacer” o pida al miembro de la clase o al grupo que haya asignado de antemano que lo haga. Indique a la clase que busque la relación que existe entre la letra del himno y las láminas que usted haya puesto a la vista.

Después del himno, explique que el nacimiento de Jesucristo y Su segunda venida son dos de los acontecimientos más gloriosos en la historia del mundo. Cuando el Salvador vino por primera vez a la tierra, lo hizo en circunstancias humildes y la mayoría no lo reconoció como el Mesías. Sin embargo, cuando Él venga por segunda vez, lo hará con poder y gran gloria. Esta lección es acerca de la segunda venida del Salvador y del reino milenario sobre la tierra.

Análisis y aplicación

Esta lección contiene más material del que se puede enseñar en un período de clase. Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase.

1. El Salvador regresará a la tierra con poder y gran gloria.

Explique que somos muy privilegiados por vivir en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, cuando las revelaciones de los últimos días enseñan grandes verdades acerca de la Segunda Venida, de los acontecimientos que la precederán y de los mil años de paz que comenzarán cuando el Salvador regrese. Doctrina y Convenios proporciona una gran cantidad de información acerca de estos importantes temas.

De la misma manera que se cumplió toda profecía relacionada con el nacimiento del Salvador, se cumplirá también toda profecía acerca de Su segunda venida. Escoja algunas de las siguientes profecías para leer con los miembros de la clase. Analicen qué enseña cada pasaje sobre la segunda venida del Salvador y resuma la información en la pizarra. Si lo desea, divida a la clase en grupos pequeños y asigne a cada grupo varios de estos pasajes de las Escrituras para que los estudien y luego den un informe al respecto, o asigne a diferentes personas que los estudien y den un informe sobre los pasajes que se les haya asignado.

  1. a.

    D. y C. 29:9–11; 45:44. (Cristo vendrá a la tierra con poder y gloria. Los soberbios y los malvados serán quemados y no habrá maldad sobre la tierra.)

  2. b.

    D. y C. 34:7, 12; 43:17; 110:16. (La Segunda Venida se aproxima.)

  3. c.

    D. y C. 34:8, 11; 63:34. (Todas las naciones temblarán cuando venga el Salvador. Si somos fieles, Su poder y Su influencia estarán con nosotros hasta que Él venga.)

  4. d.

    D. y C. 45:45–54; 88:96–99. (Los santos que hayan muerto resucitarán y saldrán para recibir al Señor. Los santos que aún estén vivos sobre la tierra se congregarán para recibirlo. Él vendrá sobre el Monte de los Olivos y éste se partirá por en medio. Los judíos reconocerán a su Salvador y llorarán por haberle perseguido. Entonces, los que hayan recibido el Evangelio en la prisión espiritual resucitarán.)

  5. e.

    D. y C. 49:6. (El Salvador pondrá a todos Sus enemigos debajo de Sus pies.)

  6. f.

    D. y C. 49:7. (Nadie, ni aun los ángeles, sabe la hora y el día en que el Salvador vendrá.)

  7. g.

    D. y C. 133:46–53. (El Salvador vendrá vestido de rojo. Su venida será un tiempo de venganza contra los inicuos y de redención para los justos.)

2. El Milenio será una época de dicha y de paz.

La segunda venida del Salvador dará comienzo al período de mil años llamado el Milenio. El Artículo de Fe Nº 10 declara que durante ese tiempo, “Cristo reinará personalmente sobre la tierra” y “la tierra será renovada y recibirá su gloria paradisíaca”. En Doctrina y Convenios 101 se proporciona una descripción de la belleza y la dicha que disfrutaremos durante el Milenio.

• ¿Cómo será la vida en la tierra durante el Milenio?

Para contestar esa pregunta, escoja algunos de los siguientes pasajes de las Escrituras para leer con los miembros de la clase. Analice con ellos qué enseña cada pasaje acerca del Milenio. Resuma la información en la pizarra. Si lo desea, divida a la clase en grupos pequeños y asigne a cada grupo varios de estos pasajes de las Escrituras para que los estudien y luego den un informe al respecto, o asigne a diferentes personas que los estudien y den un informe sobre los pasajes que se les hayan asignado.

  1. a.

    D. y C. 101:23. (Todos podrán ver al Salvador.)

  2. b.

    D. y C. 101:24. (Todos los inicuos serán destruidos.)

  3. c.

    D. y C. 101:25. (La tierra será hecha nueva.)

  4. d.

    D. y C. 101:26. (Las personas y los animales vivirán en paz.)

  5. e.

    D. y C. 101:27. (A la gente se le concederá cuanto pidiere en rectitud.)

  6. f.

    D. y C. 101:28; véase también 45:55; 88:110. (Satanás será atado y no tendrá poder para tentar a nadie.)

  7. g.

    D. y C. 101:29. (No habrá pesar ni muerte.)

  8. h.

    D. y C. 101:30–31. (Las personas envejecerán y luego serán transformadas súbitamente y pasarán de mortales a inmortales.)

  9. i.

    D. y C. 101:32–34. (El Señor revelará todas las cosas acerca de la tierra y del cielo, incluso cómo se creó la tierra y en qué se convertirá finalmente.)

  10. j.

    D. y C. 45:58. (Los niños crecerán sin pecado.)

  11. k.

    D. y C. 45:59; 133:25. (El Señor será el rey y el legislador de toda la tierra.)

• ¿Por qué puede ser ya una bendición en nuestra vida este conocimiento acerca del Milenio? ¿Por qué es importante para ustedes saber que finalmente la rectitud triunfará sobre la iniquidad?

3. Debemos prepararnos para la Segunda Venida.

El Señor ha hecho hincapié repetidamente en que debemos prepararnos para Su venida (D. y C. 133:4, 10–11). Algunas personas pueden pensar que nunca podrán hacer lo suficiente ni ser lo bastante buenas para estar debidamente preparadas. Pueden sentirse desalentadas y pensar que tal preparación es imposible. Sin embargo, el Señor nos ha aconsejado, por medio de enseñanzas en Doctrina y Convenios, que la preparación para ese importante acontecimiento puede ser parte de nuestra vida diaria.

• ¿Qué podemos hacer ahora para prepararnos para la Segunda Venida? (Utilice la información que se da a continuación para analizar o añadir datos a las respuestas de los miembros de la clase.)

Estar atentos a las señales de la venida del Señor

Explique que en Doctrina y Convenios, leemos que el Señor revela muchas de las señales que precederán a Su segunda venida y nos alienta a ser “vigilantes” (D. y C. 61:38).

• ¿Por qué es importante que conozcamos las señales que precederán a la segunda venida del Salvador? Lea D. y C. 45:36–39 con los miembros de la clase. ¿Qué nos enseña esa parábola acerca del porqué se nos han dado esas señales?

• ¿Cuáles son algunas de las señales que se han profetizado que precederán a la segunda venida del Salvador?

Para contestar esta pregunta, escoja algunos de los pasajes de las Escrituras que se dan a continuación para leer con los miembros de la clase. Determinen las señales que se mencionan en cada uno de ellos y resúmalas en la pizarra bajo el título Señales positivas y Señales negativas. Si lo desea, divida a la clase en pequeños grupos y asigne a cada grupo varios de los pasajes para que los estudien y luego den un informe al respecto, o asigne a diferentes personas que estudien algunos de ellos y den un informe sobre los pasajes que se les hayan asignado.

Señales positivas

  1. a.

    D. y C. 45:9; 133:57–58. (La plenitud del Evangelio será restaurada.)

  2. b.

    D. y C. 45:66–71. (La Nueva Jerusalén será edificada. Ella será un lugar de paz y seguridad para los justos en los últimos días.)

  3. c.

    D. y C. 65:2–6. (El reino de Dios se establecerá sobre la tierra.)

  4. d.

    D. y C. 110:11–16. (Las llaves del sacerdocio se restaurarán.)

  5. e.

    D. y C. 133:8–9, 36–39. (El Evangelio será predicado por todo el mundo.)

Señales negativas

  1. a.

    D. y C. 29:15; 88:91. (Habrá un gran lloro, lamento y temor, y desfallecerá el corazón de los hombres.)

  2. b.

    D. y C. 29:16; 45:31; 112:24. (Habrá hambre, azotes, enfermedades y desolación.)

  3. c.

    D. y C. 34:9; 45:40–42; 88:87. (Habrá señales y maravillas en los cielos y en la tierra.)

  4. d.

    D. y C. 45:26; 63:33. (Habrá guerras y rumores de guerras y toda la tierra estará en conmoción.)

  5. e.

    D. y C. 45:27. (El amor de los hombres se enfriará y abundará la iniquidad.)

  6. f.

    D. y C. 45:33; 88:89–90. (Habrá terremotos, tempestades y grandes olas del mar. Los hombres endurecerán su corazón contra Dios y lucharán entre sí.)

Explique que algunas de esas profecías ya se han cumplido, que algunas están en proceso de cumplirse y otras todavía están por cumplirse.

• El Señor nos aconsejó no turbarnos durante la intranquilidad que tendrá lugar durante los últimos días (D. y C. 45:35). ¿Qué podemos hacer para mantener viva la esperanza y evitar sentirnos angustiados cuando estemos rodeados por las iniquidades y el tumulto de los últimos días? (Véase D. y C. 38:30.)

Permanecer en lugares santos

Además de amonestarnos a estar alertas a las señales de la Segunda Venida, el Señor también nos aconseja a prepararnos siendo rectos. Escoja algunos de los pasajes de las Escrituras que se dan a continuación y léalos con los miembros de la clase. Analicen qué enseña cada pasaje acerca de prepararnos para la segunda venida del Salvador y resuma la información en la pizarra.

  1. a.

    D. y C. 27:15; 33:17. (Ser inquebrantablemente rectos.)

  2. b.

    D. y C. 34:6; 39:19–20; 43:20–23. (Proclamar el arrepentimiento y arrepentirnos.) ¿Por qué es importante el arrepentimiento en preparación para la Segunda Venida?

  3. c.

    D. y C. 45:32; 87:8; 101:22–23. (Estar en lugares santos.) ¿Qué significa estar “en lugares santos”? ¿Cuáles son algunos de esos lugares santos? (Entre ellos se encuentran nuestros templos, nuestras capillas, nuestras casas y las estacas de Sión.) ¿Qué podemos hacer para mantenernos dignos y santos aun cuando estemos rodeados de un ambiente mundano?

  4. d.

    D. y C. 45:56–57. (Tener al Espíritu Santo como nuestro guía.)

El presidente Gordon B. Hinckley enseñó: “¿Cómo prepararse para la Segunda Venida? Bueno, simplemente no se preocupen por ello. Sencillamente, vivan en forma tal que, si la Segunda Venida fuera a ser mañana, estarían preparados. Nadie sabe cuándo tendrá lugar… Nuestra responsabilidad es prepararnos, vivir dignos de convivir con el Salvador, comportarnos de tal manera que si Él estuviese entre nosotros no nos sentiríamos avergonzados. Eso es un gran desafío en esta época” (Church News, 2 de enero de 1999, pág. 2).

El élder Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce, dio el consejo siguiente:

“A veces los jóvenes también piensan: ‘¿De qué sirve todo? El mundo volará en pedazos y llegará a su fin’. Esa idea proviene del temor, no de la fe. Nadie sabe la hora ni el día (D. y C. 49:7), pero el fin no llegará hasta que todos los propósitos del Señor se hayan cumplido. Todo lo que he aprendido de las revelaciones y de la vida me convence de que hay tiempo de sobra para que os preparéis cuidadosamente para una larga vida.

“Un día vosotros mismos os las veréis con hijos adolescentes. Lo tenéis bien merecido. Después, echaréis a perder a vuestros nietos, y ellos, a su vez, a los suyos. Si le llegara el fin antes a alguno, razón de más para vivir con rectitud” (“A los jóvenes”, Liahona, julio de 1989, pág. 68).

Conclusión

Indique que el Señor ha revelado más información acerca de la Segunda Venida y del Milenio a nosotros que a cualquier otro grupo de la historia del mundo. Con esa información, podemos estar preparados y tener una rectitud inquebrantable a medida que Sus profecías se cumplan a nuestro alrededor. Debemos mirar hacia adelante esperando con alegría el momento en que el Salvador regrese y dé comienzo al reino milenario de paz y justicia.

Tal como se lo indique el Espíritu, testifique de las verdades que se hayan analizado en la lección.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

El material que sigue a continuación complementa la reseña sugerida para la lección. Si lo desea, utilice una o ambas de estas ideas como parte de la lección.

1. La parábola del trigo y la cizaña

En Doctrina y Convenios 86 se proporciona más información acerca de la Segunda Venida. Esta sección registra una revelación que José Smith recibió para aclarar algunos de los significados de la parábola del trigo y la cizaña. El Salvador había dado esta parábola anteriormente durante Su ministerio terrenal (Mateo 13:24–30).

• Repase la parábola en D. y C. 86 con los miembros de la clase. ¿Qué representan los elementos de ésta parábola?

Los siervos del Señor son los sembradores de la buena semilla y Satanás y sus seguidores son los sembradores de la cizaña. La buena semilla representa a los discípulos de Jesús y la cizaña representa a quienes sucumben a la maldad. Al trigo y a la cizaña se les permite crecer juntos hasta el fin del mundo. En ese momento, los justos serán recogidos de entre los inicuos y éstos últimos serán quemados.

• ¿Qué nos enseña esta parábola acerca de los acontecimientos relacionados con la Segunda Venida?

2. Presentaciones en video

Si puede conseguir el video Enseñanzas de Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia (53933 002), muestre si lo desea uno o ambos de los segmentos que se mencionan a continuación:

“No os turbéis” (5 minutos). Esta presentación puede ayudar a los miembros de la clase a comprender que no deben sentir temor ni preocupación por las catástrofes que ocurrirán durante los últimos días. Si decide mostrarla, hágalo durante la tercera sección de esta lección.

“Aquellos que son prudentes” (6 minutos). Esta presentación muestra la parábola que dio el Salvador de las diez vírgenes (Mateo 25:1–13; véase también D. y C. 45:56–59). Si decide mostrarla, hágalo durante la tercera sección de esta lección.

Antes de mostrar “Aquellos que son prudentes”, explique que la parábola de las diez vírgenes está basada en una antigua costumbre matrimonial judía. En la época de Jesús, el novio [el esposo] y sus amigos acompañaban a la novia desde la casa de ella hasta la casa del novio. A lo largo del camino, las amigas de la novia esperaban para reunirse con ellos. Cuando llegaban a la casa del novio, todos entraban para la boda. Por lo general, esos matrimonios se efectuaban de noche, y era por eso que los que esperaban llevaban pequeñas lámparas de aceite para alumbrarse. En la parábola, el novio [el esposo] representa al Salvador. Las vírgenes representan a los miembros de la Iglesia, la boda a la segunda venida del Salvador y el aceite de las lámparas a la preparación para la Segunda Venida.

Después de la presentación, pida a los miembros de la clase que lean D. y C. 45:56–59, y haga la siguiente pregunta:

• ¿Qué enseñan estos versículos acerca de prepararnos para la segunda venida del Salvador?

Si lo desea, lea lo que el presidente Spencer W. Kimball expresó al respecto:

“En la parábola, el aceite se puede comprar en el mercado. En nuestras vidas, el aceite de la preparación se acumula gota a gota por medio de una vida de rectitud. La asistencia a las reuniones sacramentales les agrega aceite a nuestras lámparas gota por gota a través de los años. El ayuno, la oración familiar, la orientación familiar, el control de los apetitos de la carne, la predicación del Evangelio, el estudio de las Escrituras: cada acto de dedicación y obediencia constituye una gota que se agrega a nuestra reserva. Los actos de bondad, el pago de ofrendas y de diezmos, las acciones y pensamientos castos y el matrimonio bajo el convenio eterno: todos éstos contribuyen sustancialmente a incrementar el aceite con el que podemos reabastecer a medianoche nuestras lámparas vacías” (La fe precede al milagro, págs. 256–257).