“…los presos quedarán libres”

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Lograr que los miembros sientan alegría por la oportunidad que tienen de proporcionar ordenanzas por los muertos.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los pasajes de las Escrituras y demás materiales que se mencionan a continuación, y ore al respecto:

    1. a.

      Doctrina y Convenios 2; 124:25–55; 127; 128; José Smith—Historia 1:36–39.

    2. b.

      Nuestro Legado, págs. 59–61, la información que se encuentra bajo el subtítulo “El Templo de Nauvoo”.

  2. 2.

    Repase el material de esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Con anterioridad, dé las asignaciones siguientes:

    1. a.

      Pida a un miembro de la clase que se prepare para hablar sobre la edificación del Templo de Nauvoo. Pídale que base su presentación en los primeros cuatro párrafos del artículo que se encuentra en Nuestro Legado, bajo el subtítulo “El Templo de Nauvoo”, págs. 59–60.

    2. b.

      Pida a dos miembros de la clase que se preparen para hablar brevemente sobre algunas experiencias que hayan tenido al efectuar bautismos por los muertos. Pídales que expliquen qué sienten al saber que por medio de los bautismos por los muertos pueden ayudar a otras personas a recibir salvación. Si ellos han efectuado bautismos por sus antepasados muertos, pídales que hablen de por qué esas experiencias les han ayudado a volver el corazón hacia sus antepasados.

    3. c.

      Pida a uno o más conversos de la Iglesia que se preparen para explicar qué han sentido al enterarse de que se podían bautizar por sus familiares muertos.

  4. 4.

    Si puede conseguir las láminas que se mencionan a continuación, utilícelas durante la lección: El Templo de Nauvoo (62432 o Las bellas artes del Evangelio 501) y La pila bautismal del templo (62031 o Las bellas artes del Evangelio 504).

Nota para el maestro: Los miembros de la clase podrían tener preguntas acerca de cómo encontrar información acerca de sus antepasados que hayan muerto antes de recibir el Evangelio. Sugiérales entonces que hablen con el asesor de historia familiar del barrio y obtengan un ejemplar de Guía para los miembros sobre las obras del templo y de Historia Familiar (34697 002). También pueden ponerse en contacto con uno de los centros de historia familiar de la Iglesia. Podría mencionar también que la lección 40 se concentrará en cosas específicas que los miembros de la Iglesia pueden hacer para participar en la obra del templo y en la obra de historia familiar.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Lea la siguiente descripción que el profeta José Smith dio de su hermano mayor, Alvin:

“Él fue… el más noble de la familia de mi padre. Él fue uno de los más nobles de los hijos del hombre… En él no había malicia… Era uno de los hombres más sensatos y cuando murió, el ángel del Señor estuvo con él hasta sus últimos momentos” (History of the Church, tomo V, págs. 126–127).

Explique que Alvin falleció en 1823, tres años después de haber aceptado el testimonio de José sobre la Primera Visión y más de cinco años antes de restaurarse el sacerdocio.

• ¿Quiénes son algunas de las personas de su familia que fallecieron antes de poder recibir la plenitud del Evangelio? ¿Qué saben acerca de ellos?

Explique que en nuestra calidad de miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, poseemos la plenitud del Evangelio y las ordenanzas salvadoras del sacerdocio. Gracias a la obra en el templo por los muertos, podemos efectuar estas ordenanzas en beneficio de los millones y millones de hombres y mujeres que no las recibieron durante su vida aquí en la tierra.

Explique que esta lección trata la obra de la redención de los muertos. En particular, analiza el bautismo por los muertos.

Análisis y aplicación

Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase y aliéntelos a compartir experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. Por medio del profeta José Smith, el Señor reveló la doctrina de las ordenanzas del sacerdocio por los muertos.

• ¿Por qué efectuamos ordenanzas por los muertos? (Explique que todas las personas deben tener la oportunidad de escuchar el Evangelio y de recibir las ordenanzas salvadoras del sacerdocio. La gente que no haya recibido esas bendiciones durante la vida terrenal tendrá la oportunidad de recibirlas en el mundo de los espíritus. Como allí no tienen cuerpos físicos, no pueden recibir las ordenanzas por sí mismos. Sin embargo, nosotros podemos recibir las ordenanzas en su nombre y después las personas en el mundo de los espíritus pueden escoger si desean aceptar o rechazar esas ordenanzas que se hayan efectuado por ellos.)

Explique que el Señor comenzó a enseñar al profeta José Smith en cuanto a la obra por los muertos casi al comienzo de su ministerio (José Smith—Historia 1:36–39; encabezamiento de D. y C. 2; D. y C. 2:1–3). El presidente Gordon B. Hinckley comentó sobre esa enseñanza: “Es sumamente significativo para mí que… las maravillosas palabras de Malaquías concernientes a la obra por los muertos se le hayan repetido al joven José cuatro años antes de que se le permitiera desenterrar las planchas del cerro. Le fueron dichas antes de recibir el Sacerdocio Aarónico y el Sacerdocio de Melquisedec, antes de que fuera bautizado, y mucho antes de que la Iglesia fuera organizada. Eso dice mucho acerca de la importancia de esa obra en el plan del Señor” (“A Century of Familiy History Service”, Ensign, marzo de 1995, pág. 61).

Explique que el 15 de agosto de 1840, el profeta José predicó en el funeral de un miembro de la Iglesia llamado Seymour Brunson. En su sermón, leyó exhaustivamente de 1 Corintios 15, que hace referencia al bautismo por los muertos (vers. 29). Después anunció que los santos se podrían bautizar en nombre de sus amigos y parientes que hubiesen muerto sin haber recibido el Evangelio. Declaró que el propósito del plan de salvación era salvar a todos los que estuviesen dispuestos a obedecer los requisitos de la ley de Dios. Después de ese sermón, los miembros de la Iglesia comenzaron a efectuar bautismos por los muertos en el cercano río Misisipí.

2. El Señor mandó a los santos edificar un templo en Nauvoo.

• El 19 de enero de 1841, varios meses después de que los santos comenzaran a efectuar bautismos por los muertos, el Señor les mandó edificar un templo en Nauvoo (D. y C. 124:25–27). ¿Qué razones dio el Señor por haber dado ese mandamiento? (Lea los siguientes pasajes de las Escrituras con los miembros de la clase para encontrar las respuestas a esa pregunta. También se enumeran a continuación algunas posibles respuestas.)

  1. a.

    D. y C. 124:28, 40–41. (Con el fin de revelar otras ordenanzas del sacerdocio.)

  2. b.

    D. y C. 124:29–30, 33. (Para que tuviesen un lugar donde efectuar los bautismos por los muertos.)

  3. c.

    D. y C. 124:55. (Para que los santos probasen que eran fieles en guardar Sus mandamientos para que así Él los bendijera y los coronara con honra, inmortalidad y vida eterna.)

Explique que el Templo de Nauvoo fue el segundo templo que se construyó en esta dispensación. Uno de los propósitos principales de ese templo fue el de proporcionar un lugar para que los santos efectuaran las ordenanzas, tales como los bautismos y las confirmaciones por los muertos, la investidura y el matrimonio en el templo. Esas ordenanzas no se efectuaron en el Templo de Kirtland.

Ponga a la vista la lámina del Templo de Nauvoo. Explique que los santos hicieron grandes sacrificios para obedecer el mandamiento de edificar ese templo. Pida al miembro asignado de la clase que hable sobre la edificación del Templo de Nauvoo según lo relatado en los cuatro primeros párrafos de Nuestro Legado, bajo el subtítulo “El Templo de Nauvoo”( págs. 59–60).

• ¿Qué les impresiona acerca del sacrificio que hicieron los primeros santos para edificar el Templo de Nauvoo?

Explique que por un corto tiempo, el Señor permitió que los santos siguieran efectuando bautismos por los muertos en el río Misisipí (D. y C. 124:31–32). Pero el 3 de octubre de 1841, el profeta José Smith anunció: “No habrá más bautismos por los muertos hasta que se pueda efectuar la ordenanza en la Casa del Señor” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 232). El 8 de noviembre de 1841, Brigham Young dedicó una pila bautismal temporaria de madera, pero que había sido tallada con esmero, en el subsuelo (sótano) del templo sin terminar (History of the Church, tomo IV, págs. 446–447). En la actualidad, todas las ordenanzas por los muertos tienen que llevarse a cabo en los templos.

• ¿Qué aprendemos de la determinación de los santos de edificar una pila bautismal antes de que el templo estuviera terminado? (Conforme los miembros de la clase vayan analizando esa pregunta, invítelos a reflexionar acerca de la redención de los muertos. Sugiérales que se pregunten a sí mismos si están tan ansiosos de hacer la obra como lo estuvieron los primeros santos.)

3. Debemos poner entusiasmo y alegría en la obra de efectuar bautismos por los muertos.

Explique que en la época del Nuevo Testamento, después de la Resurrección de Cristo, se efectuaron algunos bautismos por los muertos (1 Corintios 15:29). Sin embargo, la gran obra de proporcionar las ordenanzas de salvación para los muertos recae ahora en los miembros de la Iglesia de esta dispensación. Ponga a la vista la lámina de la pila bautismal del templo.

Haga hincapié en que los miembros de la Iglesia, de 12 años y mayores, y aun los nuevos conversos, se pueden bautizar por los muertos. Para poder bautizarse por los muertos, el miembro debe tener una recomendación para el templo en vigencia. Los varones deben, además, poseer el sacerdocio.

• Lea D. y C. 128:15 con los miembros de la clase. ¿Por qué es que los muertos dependen de nosotros para su salvación? ¿Por qué nuestra salvación depende de la salvación de los muertos? (Véase D. y C. 128:17–18 y las siguientes citas.)

El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “Lo que se efectúa en la Casa del Señor… se acerca más al espíritu de sacrificio del Señor que ninguna otra cosa que yo conozca. ¿Por qué? Porque quienes lo hacen dan libremente de su tiempo y de sus medios, sin esperar nada a cambio, para beneficio de otros que no pueden hacerlo por sí mismos” (Ensign, marzo de 1995, págs. 62–63).

El élder John A. Widtsoe, del Quórum de los Doce, dijo: “En nuestro estado preterrenal, en el día del gran concilio, concertamos un acuerdo con el Dios Todopoderoso. El Señor propuso el plan que había concebido y nosotros lo aceptamos. Puesto que el plan tiene por objeto abarcar a todo el género humano, somos partícipes en la salvación de todas las personas que se acogieron a ese plan. En ese concilio, convinimos no sólo en ser salvadores de nosotros mismos sino… en ser salvadores de toda la familia humana. Entramos en una sociedad con el Señor; y al llevar a cabo el plan, llegó a ser entonces no sólo la obra del Padre ni sólo la obra del Salvador, sino también la nuestra. El menor de nosotros, el más humilde, está en sociedad con el Todopoderoso para lograr el propósito del plan eterno de salvación” (“The Worth of Souls”, Utah Genealogical and Historical Magazine, octubre de 1934, pág. 189; citado en Venid a Mí, Guía de estudio personal de la Sociedad de Socorro 3 [34185 002], págs. 72–73).

• Lea D. y C. 2 con los miembros de la clase. ¿Por qué el efectuar bautismos por los muertos hace que volvamos el corazón hacia nuestros antepasados?

Pida a los miembros de la clase que haya asignado de antemano que hablen brevemente acerca de qué piensan al saber que por medio del bautismo por los muertos ellos pueden ayudar a otros a recibir la salvación (véase la sección “Preparación”, punto nº 3b).

Si enseña la clase de los jóvenes, quizás desee relatar la siguiente historia acerca de un grupo de jovencitas que investigaron para encontrar información sobre nombres de personas que habían fallecido sin haber recibido el Evangelio:

“Después de haber buscado los datos de más de 400 nombres, tanto hombres como mujeres, las Mujeres Jóvenes del Barrio Meridian 15, de Idaho, invitaron a los Hombres Jóvenes a ir con ellas al Templo de Boise, Idaho, para efectuar los bautismos. El templo hizo los arreglos necesarios para guardar los nombres archivados para que los miembros del barrio efectuaran las ordenanzas. Heather Bennett, de 15 años, dijo: ‘Lo más lindo fue bautizarnos por ellos. Los nombres me resultaban familiares. Ésa fue la parte mejor de todo el proyecto. Hicimos la obra por personas que de otra forma no se hubiera realizado. Es posible que hubieran sido olvidadas’ ”.

Cori Christensen, otro miembro del grupo, dijo: “Mientras nos encontrábamos sentadas en el bautisterio del templo, nos embargaba un hermoso sentimiento. Era un sentimiento de triunfo. Nosotras habíamos hecho posibles nuevas oportunidades para ellos” (“Names and Faces”, New Era, febrero de 1994, pág. 32).

• Lea D. y C. 128:19, 22–24 con los miembros de la clase. De acuerdo con esos versículos, ¿cuál debe ser nuestra actitud acerca del Evangelio y acerca de efectuar bautismos por los muertos? ¿Por qué la causa del bautismo por los muertos brinda tanta alegría, tanto para los vivos como para los muertos?

Pida a los miembros asignados de la clase que expliquen qué pensaron al enterarse de que se podían bautizar por sus familiares fallecidos (véase la sección “Preparación”, punto nº 3c).

Conclusión

Lea D. y C. 128:17 con los miembros de la clase. Haga hincapié en que el profeta José Smith llamó a la obra de la redención de los muertos el tema “más glorioso de todos los que pertenecen al evangelio sempiterno”. Aliente a los miembros de la clase a hacer todo lo que esté al alcance de ellos por efectuar bautismos por los muertos. Testifique de las verdades que se hayan analizado en la lección, tal como se lo indique el Espíritu.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

Si lo desea, utilice una o ambas de las ideas que se dan a continuación con el fin de complementar la reseña sugerida para la lección.

1. Antecedentes históricos de Doctrina y Convenios 127 y 128

Utilice la siguiente información para dar a conocer algunos antecedentes históricos relacionados con D. y C. 127 y 128:

Durante el verano de 1842, un grupo de hombres intentó injustamente que el profeta José Smith fuera puesto en la cárcel. En virtud a esa persecución, el Profeta se alejó de Nauvoo. Él dijo: “…me ha parecido conveniente y sabio salir de aquí por un corto tiempo, por mi propia seguridad y la de este pueblo” (D. y C. 127:1). Pero a pesar de las dificultades por las que estaba pasando, escribió palabras de júbilo en las cartas que envió a los santos.

• Durante esa época de persecución, ¿qué tema ocupaba la mente del Profeta y se introducía con más fuerza en sus sentimientos? (Véase D. y C. 128:1.)

2. La importancia de guardar registros

Explique que por medio del profeta José Smith, el Señor mandó que los santos guardaran registros fieles de los bautismos por los muertos (D. y C. 127:5–9; 128:1–9). Esos registros ahora se encuentran archivados en computadoras (ordenadores).

• ¿Por qué debemos guardar registros de los bautismos por los muertos? (Véase D. y C. 128:6–8, 24. Estos registros que se hacen en la tierra se encuentran también registrados en los cielos, y los muertos serán juzgados por medio de estos libros. A la Segunda Venida, presentaremos los registros al Señor como una ofrenda.)