“…el yermo se gozará y florecerá como la rosa”

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Que los miembros de la clase se den cuenta de las bendiciones que han recibido gracias a los sacrificios que hicieron los primeros santos que llegaron al Valle del Lago Salado y alentarlos a seguir el ejemplo de esos fieles miembros.

Preparación

  1. 1.

    Estudie las páginas 81–96 de Nuestro Legado, y ore al respecto.

  2. 2.

    Repase el material correspondiente a esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Pida a algunos miembros de la clase que se preparen para dar un resumen de las siguientes secciones de Nuestro Legado:

    1. a.

      “El primer año en el valle” y “Exploraciones” (páginas 82–84).

    2. b.

      “El llamado a colonizar” (páginas 86–89).

    3. c.

      “Los misioneros responden al llamado” (páginas 84–86).

    4. d.

      “La obra misional” (páginas 93–96).

  4. 4.

    Si puede conseguir las láminas que se mencionan a continuación, utilícelas durante la lección: El Templo de Salt Lake (62433; Las bellas artes del Evangelio 502, o la página 244 de este manual); Brigham Young (Las bellas artes del Evangelio 507); y John Taylor (Las bellas artes del Evangelio 508).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Ponga a la vista una lámina del Templo de Salt Lake. Explique que debajo de la tierra y del templo hay un fuerte fundamento hecho de bloques de piedra. El cimiento en que se encuentra fundado este magnífico templo tiene más de 150 años.

Salt Lake Temple

• ¿Por qué es tan importante que el cimiento de un edificio sea fuerte y profundo?

Explique que nosotros también, al igual que los edificios, necesitamos de un fuerte fundamento. En esta lección se trata la edificación del Templo de Salt Lake y los esfuerzos que hicieron los pioneros por colonizar su nuevo lugar de residencia y por expandir el Evangelio. En ella se analizan también algunos de los principios fundamentales sobre los cuales los primeros santos edificaron su vida y la forma en que podemos aprender de sus ejemplos.

Análisis y aplicación

Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase. Aliente a los miembros de la clase a compartir experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. “Aquí edificaremos un templo a nuestro Dios”.

Explique que el 28 de julio de 1847, cuatro días después de llegar al Valle del Lago Salado, el presidente Brigham Young se detuvo en el lugar en que se encuentra ahora el Templo de Salt Lake y, golpeando el suelo con su bastón, dijo: “Aquí edificaremos un templo a nuestro Dios” (en Wilford Woodruff, Deseret Evening News, 25 de julio de 1888, pág. 2). Y así fue cómo comenzaron tanto el sacrificio como las bendiciones de la construcción de otro templo.

El élder John A. Widtsoe del Quórum de los Doce dijo: “Los pioneros estaban hambrientos y agotados; necesitaban alimentos y descanso; y lo único que había era un desierto hostil enfrente de ellos. Pero aún así, en medio de esas imperantes necesidades físicas, se volcaron primero a la construcción de templos y al alimento y fortaleza espirituales que éstos proporcionan” (en “Conference Report”, abril de 1943, pág. 38).

A la semana de que el presidente Young hubo destacado el sitio en donde se edificaría el templo, los santos comenzaron a llevar a cabo exploraciones y un estudio topográfico para planear la nueva ciudad, con el sitio del templo en medio. Los planos de la ciudad hacían que la gente centrara su atención en el templo.

• En la actualidad, ¿por qué debe ser el templo el centro de nuestra vida? (Véase la siguiente cita.) ¿Qué podemos hacer para que el templo se convierta en una parte más importante de nuestra vida?

El presidente Howard W. Hunter enseñó:

“Nuevamente recalcamos las bendiciones personales que se reciben por medio de la adoración en el templo, y la santidad y la seguridad que reinan dentro de esas sagradas paredes. Es la Casa del Señor, un lugar de revelación y de paz. Al asistir al templo, aprenderemos más plena y profundamente el propósito de la vida y el significado del sacrificio expiatorio del Señor Jesucristo. Hagamos del templo, conjuntamente con la adoración, los convenios y el casamiento que se efectúan en sus recintos, nuestra meta terrenal suprema y nuestra experiencia más sublime…

“Ojalá permitan ustedes que el significado, la belleza y la paz del templo penetren más directamente en su vida diaria” (“Sigamos al Hijo de Dios”, Liahona, enero de 1995, págs. 100–101).

Ponga a la vista la lámina del Templo de Salt Lake. Explique que la excavación de ese enorme cimiento se hizo a mano, por lo cual fueron necesarias miles de horas de ardua labor. Las piedras angulares se colocaron el 6 de abril de 1853. Después de algunos años de trabajar en los cimientos, los santos se vieron obligados a detener la obra a raíz de un problema que surgió con el gobierno de los Estados Unidos. Habían llegado a oídos del presidente de los Estados Unidos falsos rumores de que los santos se habían rebelado contra el gobierno del país, y como consecuencia envió un destacamento militar al Valle del Lago Salado. A causa de ello, el presidente Young hizo que los santos cubrieran los cimientos con tierra para que el sitio tuviera el aspecto de un campo de labranza común y corriente.

Cuando los santos finalmente destaparon los cimientos, se dieron cuenta que las piedras tenían rajaduras, motivo por el cual, las quitaron y las reemplazaron con sólidas piedras de granito. El presidente Young insistió en que sólo se utilizaran los mejores materiales y la mejor artesanía en la construcción del templo. Él dijo:

“Deseo que el templo se edifique de forma tal que perdure a través del Milenio. Éste no será el único templo que edificaremos; se edificarán y se dedicarán cientos de templos al Señor… Y, cuando el Milenio se termine… deseo que este templo permanezca aún con orgullo y como un monumento a la fe, la perseverancia y la laboriosidad de los santos de Dios en las montañas, en el siglo diecinueve” (Discourses of Brigham Young, sel. John A. Widtsoe, 1941, pág. 395).

Para construir el templo, a los santos les llevó años extraer los bloques de granito de la cantera, transportarlos y luego darles forma. Durante ese tiempo se esforzaban por sobrevivir, al perder cosechas debido al mal tiempo, al prestar servicio misional en el extranjero y al dejar sus casas para ir a establecer colonias en lugares remotos. Sin embargo, a pesar de todas las dificultades, los santos perseveraron y, con la ayuda del Señor, prevalecieron. El Templo de Salt Lake se dedicó en 1893, 40 años después de haberse colocado las piedras angulares.

• ¿Qué aprendemos de la perseverancia que tuvieron los santos conforme iban edificando el Templo de Salt Lake? ¿Por qué nos ayuda su ejemplo de perseverancia?

Cuando el élder Jeffrey R. Holland era presidente de la Universidad Brigham Young, comparó la edificación de nuestra vida con la edificación del Templo de Salt Lake:

“La prestigiosa revista norteamericana Scientific American se refirió al [Templo de Salt Lake] como el ‘monumento mormón a la perseverancia’. Y así fue en realidad. Sangre, trabajo arduo, lágrimas y sudor. Las cosas mejores siempre vale la pena terminarlas. ‘¿No sabéis que sois templo de Dios…?’ (1 Corintios 3:16.) No hay duda de que lo somos. Aun cuando el esfuerzo parezca largo y trabajoso, debemos seguir dando forma y colocando las piedras que harán que nuestros logros se conviertan en ‘un espectáculo grandioso e impresionante’. Debemos aprovechar toda oportunidad que se nos presente para aprender y progresar, soñar y tener visiones, y luego trabajar para que se hagan realidad, con paciencia cuando no tengamos otro remedio, apoyándonos en nuestra espada y descansando un poco, para luego levantarnos y seguir luchando… Estamos poniendo el cimiento de una gran obra: nuestro propio e inestimable futuro” (However Long and Hard the Road, 1985, pág. 127).

2. Los santos fueron obedientes al establecerse y colonizar el Valle del Lago Salado y las zonas circundantes.

Explique que los santos enfrentaron grandes dificultades al empezar la tarea de colonizar el Valle del Lago Salado y las zonas circundantes. Pida a los miembros de la clase que haya asignado de antemano que hagan un resumen de las secciones “El primer año en el valle” y “Exploraciones” de Nuestro Legado, páginas 82–84.

• ¿Qué atributos que poseían los santos les ayudaron a vencer las grandes dificultades que enfrentaron durante los primeros años en el Valle del Lago Salado? ¿Qué situaciones de la vida hoy día requieren que se posean esas mismas características?

• ¿Cómo fueron bendecidos los santos durante los tiempos de adversidad? En épocas difíciles, ¿cómo los ha bendecido a ustedes el Señor?

Pida al miembro que haya asignado de antemano que resuma la sección “El llamado a colonizar” de Nuestro Legado, páginas 86–89.

• ¿Qué les impresiona más acerca de las historias sobre Charles Lowell Walker y Charles C. Rich?

Explique que esos dos hermanos y sus respectivas familias son ejemplos extraordinarios de obediencia. Una de las grandes enseñanzas de la historia de la Iglesia es que cuando obedecemos al Señor y seguimos a Sus profetas, somos bendecidos. Doctrina y Convenios también contiene muchas enseñanzas acerca de las bendiciones que trae la obediencia. Lea los siguientes pasajes de las Escrituras con los miembros de la clase y analice con ellos lo que se enseña en cada uno acerca de la obediencia, tal como se muestra a continuación.

  1. a.

    D. y C. 58:2–4. (Si guardamos los mandamientos y somos “fiel[es] en la tribulación” seremos “coronados con mucha gloria.”)

  2. b.

    D. y C. 64:33–34. (Quienes son obedientes y están dispuestos serán bendecidos en la tierra de Sión en los últimos días.)

  3. c.

    D. y C. 82:10. (El Señor está obligado cuando hacemos lo que Él dice y nos bendecirá si obedecemos Sus mandamientos.)

  4. d.

    D. y C. 93:1. (Quienes se arrepientan, vengan al Salvador y guarden Sus mandamientos verán Su faz.)

  5. e.

    D. y C. 130:19–21. (La persona que obtenga más conocimiento e inteligencia en esta vida por medio de su diligencia y obediencia llevará ventaja en el mundo venidero. Obtenemos bendiciones al obedecer las leyes de Dios.)

• ¿Qué experiencias, que les hayan enseñado la importancia de la obediencia, podrían compartir, si son apropiadas? Aun cuando no se nos ha llamado para colonizar nuevos lugares, ¿de qué manera se nos pide que obedezcamos al Profeta en la actualidad? ¿Qué sienten cuando son obedientes a la voluntad del Señor?

3. Los misioneros hicieron sacrificios para enseñar el Evangelio por todo el mundo.

Explique que mientras los santos se establecían en el Valle del Lago Salado, el presidente Brigham Young llamó a muchos misioneros para que prestaran servicio en varias partes del mundo. Pida al miembro de la clase que haya asignado de antemano que resuma la sección “Los misioneros responden al llamado” de Nuestro Legado, páginas 84–86.

• ¿En qué lugares del mundo predicaron los santos el Evangelio durante la época en que el presidente Brigham Young dirigió la Iglesia? ¿Qué sacrificios hicieron esos primeros santos para dar a conocer el Evangelio a la gente del mundo?

• ¿En qué forma la fe y las oraciones del élder Lorenzo Snow ayudaron a abrir el corazón de la gente de Italia al mensaje del Evangelio?

• ¿Qué aprendemos de los ejemplos que nos dejaron el élder Edward Stevenson, Elizabeth y Charles Wood y el élder Joseph F. Smith?

El presidente Brigham Young dirigió la Iglesia por 33 años. A su muerte, en 1877, John Taylor la dirigió por tres años en calidad de Presidente del Quórum de los Doce hasta que fue sostenido Presidente de la Iglesia el 10 de octubre de 1880 (Nuestro Legado, pág. 93).

Explique que bajo el liderazgo del presidente Taylor, los santos siguieron predicando el Evangelio por el mundo. Pida al miembro de la clase que haya asignado de antemano que resuma la sección “La obra misional” de Nuestro Legado, páginas 93–96.

• ¿En qué partes del mundo predicaron los santos el Evangelio durante la época en que el presidente John Taylor dirigió la Iglesia?

• ¿Qué guía recibió Melitón Trejo a lo largo de su vida que le permitió participar en la edificación del reino de Dios? ¿Qué podemos hacer para prepararnos mejor para edificar el reino de Dios?

• ¿Qué aprendemos de los relatos del élder Thomas Biesinger, de los élderes Kimo Pelio y Samuela Manoa, del élder y la hermana Dean, y de Jonathan y Kitty Napela?

Conclusión

Explique que en el Valle del Lago Salado, los santos edificaron un fuerte cimiento para el templo del Señor y para sus propias vidas. Aliente a los miembros de la clase a seguir el ejemplo de fe, perseverancia, obediencia y deseo de compartir el Evangelio de los primeros santos. Tal como se lo indique el Espíritu, testifique de las verdades analizadas durante la lección.