“…a mi propia manera”

Doctrina y Convenios y la Historia de la Iglesia: Manual para el maestro, 2000


Objetivo

Que los miembros de la clase comprendan los principios del bienestar espiritual y temporal y se comprometan a sí mismos a ser más autosuficientes y a prestar servicio a los pobres y a los necesitados.

Preparación

  1. 1.

    Estudie los pasajes de las Escrituras y demás materiales que se mencionan a continuación, y ore al respecto:

    1. a.

      Doctrina y Convenios 38:30; 42:30–31, 42; 58:26–28; 104:13–18; y los demás pasajes de las Escrituras que se mencionan en la lección.

    2. b.

      Nuestro Legado, páginas 108–109, 111–114.

  2. 2.

    Repase el material correspondiente a esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. 3.

    Pida a miembros de la clase que se preparen para dar un resumen de la siguiente información de Nuestro Legado:

    1. a.

      El establecimiento del programa de bienestar (páginas 108–109).

    2. b.

      La ayuda de bienestar que se brindó a la gente de Europa después de la Segunda Guerra Mundial (el último párrafo de la pág. 111 hasta la mitad de la página 114).

  4. 4.

    Si va a utilizar la actividad para despertar el interés, lleve a clase una mochila o una bolsa y varias piedras grandes con los siguientes rótulos: Falta de fe, Ocio, Falta de estudios, Deudas, Sin preparación para el futuro.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Invite a un miembro de la clase a ponerse la mochila o a levantar la bolsa que llevó a la clase (véase la sección “Preparación”, nº 4). Explique que muchos de nosotros llevamos cargas pesadas a lo largo de nuestra vida sin necesidad. Comience a poner piedras en la mochila o en la bolsa, una a la vez, analizando con la clase por qué cada una de ellas podría ser una carga. Cuando termine de poner todas las piedras, haga notar a los miembros de la clase cuán pesada está ahora la mochila.

Luego quite las piedras de una en una y explique que a medida que asumamos la responsabilidad de librarnos de algunas de esas cargas, nuestra vida será mucho mejor.

Explique que los profetas de los últimos días han enseñado siempre cuán importante es el ser autosuficiente y el ayudar a los que lo necesiten. En esta lección se tratan esos principios, al igual que el programa de bienestar de la Iglesia, el cual insta a los miembros a ponerlos en práctica.

Análisis y aplicación

Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase. Aliente a los miembros de la clase a compartir experiencias que se relacionen con los principios que se analicen.

1. El cultivar una autosuficiencia espiritual.

• Lea D. y C. 38:30 con los miembros de la clase. ¿Qué nos enseña este pasaje acerca de la importancia que tiene el ser autosuficientes? ¿Por qué saben, por experiencia propia, que ese consejo es verdadero?

• ¿Qué significa ser autosuficiente en las cosas espirituales? (Debemos esforzarnos por adquirir el desarrollo espiritual necesario que nos permita resolver problemas difíciles y fortalecer a los demás cuando tengan necesidades espirituales.) ¿Por qué es importante ser autosuficientes espiritualmente?

El élder Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce dijo:

“Se nos enseña que debemos guardar comida para un año, ropa, y si es posible, combustible, en nuestra casa… Debemos comprender que el mismo principio se aplica a la inspiración y la revelación, a la solución de problemas, y al consejo y la guía que buscamos. Necesitamos una fuente de recursos en cada hogar…

“Si perdemos nuestra independencia espiritual y emocional, nuestra autosuficiencia, podemos debilitarnos tanto, o más quizás, que cuando dependemos de la ayuda material” (“Autosuficiencia emocional”, Liahona, agosto de 1978, págs. 145–146).

• ¿Qué podemos hacer para ser más autosuficientes en las cosas espirituales?

• ¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos a ser más espiritualmente autosuficientes?

2. El cultivar una autosuficiencia temporal.

• ¿Qué significa ser autosuficientes en las cosas temporales? (Debemos utilizar las bendiciones que nos haya dado el Señor para cuidar de nosotros mismos y de nuestras respectivas familias. Cuando estamos bien física y emocionalmente, no debemos transferir la responsabilidad de nuestro bienestar ni el cuidado de nuestra familia a otros.) ¿Por qué es importante ser temporalmente autosuficientes?

• ¿Cómo podemos ser más autosuficientes en las cosas temporales? (Entre las respuestas estarían el aprender a trabajar con eficacia, el almacenar alimentos y otros artículos esenciales para épocas de necesidad, el administrar bien nuestro dinero y el obtener una mejor educación académica. Utilice la siguiente información para fomentar el análisis o añádala a las respuestas de los miembros de la clase. Si desea obtener mayor información sobre cómo obtener una buena educación académica, véase la lección 23.)

Trabajo.

Explique que poco después de llegar al Valle del Lago Salado, el presidente Brigham Young llamó a la región Deseret, una palabra del Libro de Mormón que significa “abeja obrera” (Éter 2:3). El presidente Young deseaba que los santos fueran industriosos en su nuevo lugar de asentamiento y que trabajaran juntos para beneficio de todos, semejante a lo que hacen las abejas obreras. Nosotros también deberíamos tener esa misma actitud acerca del trabajo.

• Lea D. y C. 42:42 y 56:17 con los miembros de la clase. ¿Qué amonestación ha dado el Señor a quienes sean ociosos? ¿Qué valor tiene el trabajo en nuestra vida? (Véase la cita que está a continuación.) ¿Por qué ha sido el trabajo una bendición en la vida de ustedes? ¿Cómo aprendieron del valor que tiene el trabajo? ¿Qué pueden hacer los adultos para enseñar a sus hijos la importancia del trabajo?

“Para ser autosuficiente, una persona tiene que trabajar. El trabajo es un esfuerzo físico, mental y espiritual, es una fuente básica de felicidad, de dignidad propia y de prosperidad. Por medio del trabajo, la gente logra muchas cosas buenas en la vida” (Manual de Instrucciones de la Iglesia, Libro 2: Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, 1999, pág. 309).

• El élder Neal A. Maxwell, del Quórum de los Doce, dijo: “El trabajo es siempre una necesidad espiritual, aunque para algunos no sea una necesidad económica” (“Pon tu hombro a la lid”, Liahona, julio de 1998, pág. 41). ¿Por qué el trabajo es importante tanto espiritual como temporalmente?

El almacenamiento de alimentos y de otros artículos de primera necesidad.

Explique que desde hace muchos años, los profetas de los últimos días nos han dicho que, en lo posible, debemos almacenar comida y otros artículos de primera necesidad para un año. Al seguir ese consejo, somos más autosuficientes debido a que podemos cuidar de nosotros mismos en tiempos de necesidad.

En el Manual de Instrucciones de la Iglesia se explica:

“Los líderes de la Iglesia no han dado nunca la lista exacta de lo que debe almacenarse. Más bien, han sugerido que los miembros deben comenzar por almacenar lo que se requiera para mantenerse con vida en caso de no tener nada más para comer…

“Mediante un planeamiento cuidadoso, la mayoría de los miembros de la Iglesia puede almacenar los artículos básicos que se necesiten para preservar la vida durante un año. Sin embargo, algunos miembros no tienen el dinero ni el espacio suficientes para tal almacenamiento y, en algunos lugares, la ley prohibe que se almacenen alimentos por un año. Esos miembros deben almacenar tanto como les sea posible de acuerdo con las circunstancias. Todos los miembros pueden proporcionarse una seguridad adicional aprendiendo a producir y a preparar alimentos básicos “ (Libro 2, pág. 310).

• ¿Cuáles son los alimentos esenciales que podemos almacenar en el lugar en que vivimos? ¿Qué han hecho ustedes u otras personas para ir almacenando comida? ¿Por qué el tener un almacenamiento adecuado de comida puede ser tanto una bendición espiritual como temporal?

Seguridad económica.

Para ser autosuficientes es importante que sepamos cómo administrar nuestro dinero. La mala administración del dinero puede ser la causa de muchos problemas en nuestra vida individual y familiar.

• ¿Qué podemos hacer para ser más autosuficientes en el sentido económico? ¿Qué pueden hacer los padres para enseñar a sus hijos a ser autosuficientes económicamente?

El Manual de Instrucciones de la Iglesia explica: “Para llegar a ser autosuficientes con respecto a la administración de los recursos, los miembros de la Iglesia deben pagar los diezmos y las ofrendas; deben evitar deudas innecesarias; deben ahorrar para el futuro y pagar todas las obligaciones que hayan contraído. Así mismo, los miembros deben utilizar sus recursos, incluso su tiempo, con frugalidad y evitar malgastarlos” (Libro 2, pág. 311).

• ¿Por qué el pago del diezmo nos ayuda a manejar mejor nuestros recursos económicos?

• ¿Por qué es importante evitar las deudas innecesarias? ¿Qué forma de actuar les ha ayudado a evitar las deudas o a salir de ellas?

El presidente Gordon B. Hinckley nos ha advertido del peligro de contraer deudas:

“Les exhorto a gastar en forma moderada, a disciplinarse en las compras que hagan para evitar las deudas hasta donde sea posible. Liquiden sus deudas lo antes posible y líbrense de la servidumbre…

“…Si han liquidado sus deudas y cuentan con una reserva, por pequeña que sea, entonces, aunque las tormentas azoten a su alrededor, tendrán refugio para su esposa e hijos y paz en el corazón” (“A los jóvenes y a los hombres”, Liahona, enero de 1999, pág. 66).

3. El cuidado de los necesitados.

En Doctrina y Convenios, el Señor hace hincapié repetidamente en la importancia de cuidar de los necesitados. Lea los siguientes versículos con los miembros de la clase y determinen qué enseña cada pasaje acerca de la responsabilidad que tenemos de cuidar de los necesitados.

  1. a.

    D. y C. 42:30–31. (Al dar de nuestros bienes a los pobres, le estamos dando al Señor.)

  2. b.

    D. y C. 44:6. (Debemos visitar “a los pobres y a los necesitados, y [suministrarles] auxilio”.)

  3. c.

    D. y C. 52:40. (Si no recordamos a los pobres, a los necesitados, a los enfermos ni a los afligidos, no somos discípulos del Señor.)

  4. d.

    D. y C. 56:16. (Si somos ricos y no compartimos con los pobres, nuestra riqueza corromperá nuestra alma.)

  5. e.

    D. y C. 88:123. (Debemos amarnos los unos a los otros y compartir unos con otros como el Evangelio lo requiere.)

  6. f.

    D. y C. 104:18. (Si no repartimos de nuestra abundancia a los pobres, iremos a morar con los malvados en tormento.)

• En D. y C. 104:13–18, el Señor explica la forma en que Él provee para las necesidades temporales de Sus hijos. ¿Cuál es la “propia manera” que tiene el Señor para abastecer a los pobres? ¿Cuál es la responsabilidad que tenemos cuando recibimos abundancia del Señor? (Véase también Jacob 2:17–19.)

Explique que el abastecer a los pobres y a los necesitados a la “propia manera” del Señor es ayudar a los necesitados dando de acuerdo con lo que hayamos recibido de Dios. Significa dar libremente y con amor, reconocer que el Padre Celestial es la fuente de todas las bendiciones y que nosotros somos responsables de utilizarlas al servicio de los demás. Quienes reciban esa ayuda deben aceptarla con gratitud y utilizarla para librarse de las limitaciones que les imponen sus necesidades, y poder levantarse hasta lograr alcanzar todo el potencial que posean. Entonces deben a su vez ayudar a otros.

• ¿En qué forma somos bendecidos cuando damos a los necesitados? ¿De qué manera han sido bendecidos cuando otros los han ayudado en momentos de necesidad?

Explique que hay muchas formas de ayudar a quienes lo necesitan. La Iglesia proporciona formas organizadas en las cuales podemos brindar ayuda y, además, podemos ayudar a los que nos rodean en forma reservada e individual.

• Una forma de proporcionar ayuda para los necesitados es aportar a las ofrendas de ayuno. ¿De qué modo se utilizan las ofrendas de ayuno para cuidar a los pobres? (El obispo las utiliza para proporcionar comida, albergue, ropa y otros auxilios a quienes lo necesiten.)

• ¿Con cuánto debemos contribuir a las ofrendas de ayuno? (Véase la cita que está a continuación.) ¿Por qué es importante que aportemos a las ofrendas de ayuno?

“La Iglesia designa un domingo de cada mes como día de ayuno. Ese día, los miembros de la Iglesia se abstienen de alimentos y bebidas por dos comidas consecutivas. Entregan a la Iglesia una ofrenda de ayuno equivalente al valor de lo que habrían comido. Si es posible, los miembros deberían ser muy generosos y contribuir mucho más de lo que valen las dos comidas” (Manual de Instrucciones de la Iglesia, Libro 2, pág. 308).

Para obtener más información acerca del ayuno y del aporte a las ofrendas de ayuno, véase la lección 17.

Otra forma en que la Iglesia proporciona ayuda a los necesitados es por medio de la asistencia humanitaria organizada. Por muchos años, la Iglesia ha participado en ayuda humanitaria y obras de autosuficiencia por todo el mundo. Esa asistencia se da a los miembros y a los que no lo son por igual con el fin de mitigar las consecuencias devastadoras de la pobreza, la guerra y las catástrofes naturales.

• ¿Cómo pueden los miembros hacer donaciones individuales al fondo de ayuda humanitaria de la Iglesia? (Pueden hacerlo llenando el recuadro correspondiente en la papeleta de diezmo y otras ofrendas. Si lo desea, puede mostrar a los miembros una de esas papeletas.) ¿Cuáles son algunas de las formas en que la ayuda humanitaria de la Iglesia ha bendecido a los necesitados?

El presidente Thomas S. Monson habló acerca de algunos de los frutos de la ayuda humanitaria de la Iglesia:

“En 1992 un huracán devastador… azotó la costa este del estado de Florida, dejando sólo ruinas a su paso, destrozando casas, llevándose techos y dejando hambrienta a la gente. Nuestros miembros estuvieron allí para ayudar. Se limpió casa tras casa y las repararon sin costo alguno, sin importar la religión ni el color de sus ocupantes…

“Muy lejos, sobre las estribaciones de las laderas occidentales del Monte Kenya, a lo largo de la periferia del descomunal Valle del Rift, el sediento pueblo ahora tiene agua potable. Un proyecto de agua potable ha cambiado la vida de más de mil cien familias. Cuando originalmente nos enteramos de la necesidad de que esa gente tuviera agua potable, pudimos ayudar económicamente en ese proyecto, en cooperación con TechnoServe, una organización privada de voluntarios. Con la ayuda de los habitantes del lugar, que colaboraron con el trabajo, ahora el agua potable corre a través de 40 kilómetros de caños hasta llegar a las casas de las quince aldeas de la zona. Esa sencilla bendición de poder beber agua potable nos recuerda las palabras del Señor: ‘…tuve sed, y me disteis de beber’ [Mateo 25:35]” (“Our Brothers’ Keepers”, Ensign, junio de 1998, pág. 37).

• Además de las oportunidades que brinda la Iglesia, debemos buscar otras formas de bendecir a los necesitados a nuestro alrededor. Lea D. y C. 58:26–28 con los miembros de la clase y después pregunte: ¿Cómo podemos aplicar este pasaje de las Escrituras a nuestros esfuerzos por ayudar a los pobres y a los necesitados?

• ¿Cuáles son algunos de los obstáculos que podemos encontrar al tratar de ayudar a los pobres y los necesitados? ¿Qué podemos hacer para vencer esos obstáculos?

4. El programa de bienestar de la Iglesia.

Explique que en 1936, en virtud a una inspiración que recibió del Señor, la Primera Presidencia estableció el programa de bienestar de la Iglesia como una forma organizada de promover la autosuficiencia y de ayudar a los necesitados. Pida al miembro de la clase que haya asignado de antemano que haga un resumen del establecimiento del programa de bienestar, según se encuentra en Nuestro Legado, páginas 108–109.

Si lo desea, lea la siguiente declaración que hizo la Primera Presidencia para hacer hincapié en los propósitos del programa de bienestar de la Iglesia:

“Nuestro propósito principal fue establecer, hasta donde fuera posible, un sistema en el cual la maldición del ocio desapareciera, se abolieran las limosnas y se establecieran nuevamente entre nuestro pueblo la industria, el ahorro y el autorrespeto. El propósito de la Iglesia es ayudar a que la gente se ayude a sí misma. El trabajo debe ser nuevamente el principio imperante en la vida de los miembros de nuestra Iglesia” (en “Conference Report”, octubre de 1936, pág. 3; citado en Venid al Padre en el nombre de Jesús, Guía de estudio personal del Sacerdocio de Melquisedec, pág. 61).

• ¿Cómo ayuda el programa de bienestar de la Iglesia a cumplir con esos propósitos?

Explique que la ayuda que la Iglesia brindó al pueblo de Europa después de la Segunda Guerra Mundial es un inspirador ejemplo de cómo el programa de bienestar de la Iglesia bendice a muchas personas. Pida al miembro de la clase que haya asignado de antemano que informe sobre cómo el programa de bienestar bendijo a los necesitados de Europa, comenzando con el último párrafo de la página 111 de Nuestro Legado hasta la mitad de la página 114.

• ¿Qué les impresiona más acerca de la obra que llevaron a cabo los que participaron en esos proyectos? ¿Qué podemos hacer para seguir el ejemplo de ellos?

Conclusión

Haga hincapié en la importancia que tiene el ser autosuficiente y ayudar a los pobres y a los necesitados. Si lo desea, testifique de las bendiciones que haya recibido al obedecer esos principios.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

Si lo desea, utilice una o ambas de las ideas que se dan a continuación con el fin de complementar la reseña sugerida para la lección.

1. Una educación o capacitación académica es sumamente importante para la autosuficiencia

Haga hincapié en que a los miembros de la Iglesia se les ha aconsejado siempre que obtengan toda la educación o la capacitación académica que les sea posible. Los primeros santos tenían un gran interés en seguir estudiando. Durante el primer año en el Valle del Lago Salado, se estableció una escuela para los niños, la cual se llevaba a cabo en una tienda de campaña; más tarde, los líderes de la Iglesia dieron instrucciones a todos los barrios de que establecieran su propia escuela. En 1850 se creó la Universidad Deseret. Si se desea obtener más información acerca de la importancia de una educación o capacitación académica para lograr la autosuficiencia, véase la lección 23.

2. Presentación en video: “El cuidado de los necesitados”

Si puede conseguir Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia: presentaciones en video (53912 002), considere mostrar “El cuidado de los necesitados”, un segmento de siete minutos de duración.