La producción y el almacenamiento en el hogar

Deberes y bendiciones del Sacerdocio, Parte A, 1997


El objetivo de esta lección es ayudar a cada poseedor del sacerdocio a comprender y a aplicar los elementos esenciales en cuanto a la producción y el almacenamiento en el hogar.

Introducción

El presidente Kimball ha aconsejado a los Santos de los Últimos Días que sean autosuficientes e independientes (véase “Preparación familiar,” Liahona, agosto 1976, págs. 110–111). Hay razones muy buenas por las que dio este consejo. El presidente Marion G. Romney ha explicado que “estamos viviendo en los últimos días; vivimos en la época que precede a la segunda [venida] del Señor Jesucristo, y se nos ha dicho que nos preparemos y vivamos de tal manera que podamos ser… independientes de cualquier otra criatura bajo el reino celestial” (Conference Report, abril de 1975, pág. 165; véase también D. y C. 78:13–14).

Muestre la ayuda visual 22-a, “El desastre puede llegar a nuestro hogar o familia cuando menos lo esperemos”.

El presidente Kimball nos ha instado a ser autosuficientes, porque las profecías de antaño se están cumpliendo. Nos ha dicho: “Ahora pienso que el tiempo se avecina en el que habrá más aflicciones, en el que quizás habrá más tornados, y más inundaciones… más terremotos… Pienso que aumentarán a medida que nos acerquemos al fin, por lo que debemos estar preparados para ello” (Conference Report, abril de 1974, pág. 184).

También nos ha dicho: “Si llegaran los días de iniquidad, muchos tal vez desearán haber llenado sus envases de frutas y haber cultivado un huerto, así como haber plantado algunos árboles frutales, todo ello para satisfacer sus propias necesidades. El Señor planeó que fuéramos independientes de toda criatura, pero hemos observado que aun muchos granjeros compran su leche en los almacenes, y muchos propietarios de terreno cultivable compran sus verduras en las tiendas. Y si los camiones dejaran de llenar los estantes de las tiendas, muchos pasarían hambre” (Conference Report, octubre de 1974, pág. 6).

Pida a los hermanos que se imaginen que los comercios están cerrados y que tienen que depender de lo que tienen almacenado en sus casas para suplir todas sus necesidades, y pregúnteles qué les gustaría tener almacenado o estar produciendo en el hogar en el caso de que verdaderamente se dieran esas condiciones.

Proveamos para nuestras propias necesidades

El presidente Kimball nos ha dicho que debemos “estudiar los mejores métodos para proveer nuestros propios alimentos… Si hay niños en el hogar, hay que darles participación en este proceso y asignarles responsabilidades” (véase “Preparación familiar”, Liahona, agosto de 1976, pág. 110).

El obispo Vaughn J. Featherstone nos ha hablado de cuáles habilidades debemos desarrollar para satisfacer nuestras necesidades. “Con respecto a la producción hogareña: Críen animales, allí donde las circunstancias y las leyes locales lo permitan. Planten árboles frutales, uvas, bayas y vegetales. Así podrán proveer alimentos a su familia, muchos de los cuales se podrán comer frescos. Otros alimentos que puedan cultivar se pueden conservar e incluir como parte de su almacén familiar. Donde sea posible, deben producir cualquier clase de artículo necesario que no sea alimenticio. Hagan y construyan todo lo que puedan. Quisiera también agregar que embellezcan, reparen y mantengan en buen estado todas sus propiedades” (“Food Storage”, Ensign, mayo de 1976, pág. 117).

Muestre un cartel en el que conste lo que figura a continuación:

  1. a.

    Criar ganado.

  2. b.

    Plantar árboles frutales, arbustos de bayas y uvas

  3. c.

    Plantar huertos de verduras

  4. d.

    Hacer conservas y almacenar los alimentos

  5. e.

    Hacer o construir los artículos necesarios

  6. f.

    Hacer reparaciones y ocuparse del mantenimiento de la propiedad

Criar ganado

Muestre la ayuda visual 22-b, “Los pollos son fáciles de criar y cuidar”.

Si tenemos bastante terreno y vivimos en un lugar donde podemos legalmente mantener ganado, deberíamos comprar y criar algunos animales. Sin embargo, antes de decidir qué clase de animales, debemos prepararnos para cuidarlos adecuadamente, lo cual significa que debemos aprender sobre la alimentación, el refugio y el cuidado que necesitan para estar saludables. Algunos de los animales de fácil cuidado son los pollos, los conejos, los patos y las cabras lecheras.

Hablen sobre los tipos de ganado más comunes de su área y los alimentos, refugio y cuidado que requieren.

Plantar árboles frutales, arbustos de bayas y uvas

Debido a que los árboles frutales dan fruto anualmente o en años alternos, no necesitan plantarse cada año como las verduras. Sin embargo, quizá no proporcionen el fruto por el espacio de algunos años después de plantarse, por lo que se deben plantar cuanto antes si se desea recoger el fruto cuando se necesite. Antes de proceder a plantarlos, debemos aprender el espacio que cada árbol o zarza requerirá cuando haya crecido por completo, así como la manera de cuidarlos adecuadamente.

Hablen sobre las clases de árboles frutales, uvas y arbustos de bayas que crecen bien en su área y los cuidados que cada uno necesita.

Plantar huertos de verduras

Muestre la ayuda visual 22-c, “Cada familia debe plantar un huerto”.

El presidente Kimball ha instado a cada familia de la Iglesia a tener un huerto y añadió que aunque no ahorremos dinero en el proyecto, debemos aprender cómo proveer para nosotros mismos. Un huerto proporciona alimentos frescos, así como otros adicionales que podemos conservar y almacenar.

Hacer conservas de alimentos

En algunos países existen leyes contra el almacenamiento de alimentos. El presidente Kimball ha dicho que quienes vivan en tales países deben honrar, obedecer y sostener las leyes y no deben almacenar alimentos (véase “Preparación familiar”, Liahona, agosto de 1976, pág. 110). Pero donde esté permitido, debemos seguir el consejo del Señor por si llegara el caso de que no haya disponibilidad de alimentos. Cuando un huracán azotó Honduras en el otoño de 1974, los miembros de la Iglesia de ese lugar que habían secado y almacenado sus alimentos se sintieron agradecidos por haberlo hecho. Pocos meses antes de que se registrara tal tragedia, el presidente de la misión les había advertido sobre la posibilidad de la amenaza de un desastre, comprometiéndoles a llevar a cabo un programa de almacenamiento de alimentos. Las judías (porotos), la harina, el arroz y los otros comestibles que habían guardado salvaron a los santos del hambre (véase Bruce B. Chapman, “Hurricane in Honduras,” New Era, enero de 1975, pág. 31).

Hay varias formas en que podemos conservar y almacenar nuestros propios alimentos. Podemos:

Almacenar en la tierra. Este método es bueno para algunos vegetales de raíz y otros verdes y con hojas, si el lugar en que los almacenamos es frío y seco. Mucha lluvia o poco drenaje los dañaría.

Secarlos. En los casos en que haya un clima caliente y soleado, las frutas y verduras se pueden secar al sol. El único problema que se presenta es que se deben llevar a un lugar seco o cubrirlas cuando llueve.

Embotellarlos. Este método es muy sencillo, pero también peligroso si se hace en la forma indebida; el embotellamiento es un buen método para almacenar alimentos y mantener su sabor; el embotellar vegetales, frutas y mermeladas con propiedad requiere por lo menos un esterilizador especial. (El mencionado equipo se puede compartir entre varias familias.) Este método también requiere que se protejan las botellas para que no se rompan.

Salarlos o ponerlos en salmuera. Este es un método económico para preservar frutas, verduras y carnes que requiere poco o ningún equipo.

Hacer o construir los artículos necesarios

Si tuviéramos que enfrentarnos a un desastre natural, desearíamos estar preparados para poder cocinar, calentar nuestros hogares y lavar nuestra ropa, nuestros cuerpos y alrededores, por lo que es muy importante que almacenemos combustible y jabón, o que aprendamos a hacerlos, en caso de que los necesitemos en una emergencia. De mucha importancia son también los artículos de socorro, medicinas, jabones y otros artículos de limpieza, velas, fósforos o cualquier otro artículo necesario para el bienestar de la familia; en los casos en que sea posible, debemos no solamente almacenar estos artículos, sino también aprender a producirlos.

Hacer reparaciones y ocuparse del mantenimiento de la propiedad

En caso de emergencia, puede que también nos enfrentemos a la necesidad de reedificar nuestra casa, establo o corral, por lo que es importante que los miembros de la familia aprendan a trabajar con la madera y otros materiales de construcción y aprendan a utilizar herramientas para que puedan hacer y reparar muebles y otros artículos necesarios. Cuando aprendemos a reparar y mantener nuestras propias posesiones, podemos ahorrar tiempo y dinero y evitar el tener que depender de otros.

¿Por qué es tan importante el mantener nuestras posesiones en buenas condiciones?

Aprendamos nuevas habilidades

Algunos de nosotros hemos aprendido habilidades que podemos enseñar a otros. Si hay habilidades que ninguno de nosotros tiene, podemos aprenderlas de libros, revistas, clases, o por medio de empleados del gobierno o de programas educativos.

¿Quién de nosotros tiene una habilidad que puede enseñar a otros? ¿Dónde están las personas que pueden enseñarnos esas habilidades que desearíamos aprender? ¿Qué clases debemos animar a nuestros hijos a tomar para que aprendan habilidades útiles? ¿Cómo podemos alentar a nuestra familia para que aprenda tales habilidades?

Conclusión

Los problemas y las pruebas son una parte natural de nuestras experiencias en la tierra. Sin embargo, si aprendemos cómo cuidar y producir alimentos para nosotros mismos, no temeremos los tiempos difíciles, porque estaremos preparados. El Señor ha dicho: “…si estáis preparados, no temeréis” (D. y C. 38:30).

Cometidos

  1. 1.

    Reserve un tiempo durante la semana para hablar con su esposa y su familia sobre la producción y el almacenamiento en el hogar.

  2. 2.

    Determine qué necesitará para tener un almacén para un año.

  3. 3.

    Elabore un plan para satisfacer las necesidades de su familia al plantar o cuidar un huerto, aprender una habilidad o trabajar en otro proyecto.

Preparación del maestro

Antes de presentar esta lección:

  1. 1.

    Póngase en contacto con empleados del gobierno o personas que tengan experiencia para:

    • A.

      Saber las clases de ganado que se pueden criar en su área y las que son más fáciles de criar.

    • B.

      Saber las clases de árboles frutales, uvas y arbustos de bayas que crecen sin problemas en su área y la clase de cuidado que requieren.

    • C.

      Saber si se dan clases para enseñar a los miembros de la familia cómo construir casas, fabricar muebles y otros artículos necesarios. En el caso de que no haya clases disponibles, hallar personas con esas habilidades que deseen enseñarlas.

  2. 2.

    Preparar el cartel mencionado en la lección.

  3. 3.

    Asignar a miembros de la clase para que relaten las historias y para que lean los pasajes de las Escrituras de la lección.