El fortalecimiento de la familia a través de la noche de hogar

Deberes y bendiciones del Sacerdocio, Parte B, 1997


Esta lección nos enseñará a fortalecer nuestra familia a través de la noche de hogar.

Introducción

Cada familia debe reunirse por lo menos una vez por semana para llevar a cabo una actividad familiar. Con motivo de fomentar estas noches de hogar, la Iglesia fijó la noche del día lunes para llevar a cabo actividades familiares. En general, la enseñanza y el análisis del Evangelio debe ser una parte principal de nuestra noche de hogar.

Muestre la ayuda visual 13-a, “Cada familia debe reunirse una vez por semana para tener su noche de hogar”, 13-b, “La familia es la unidad más importante de la Iglesia”, 13-c, “El estudio del Evangelio debe ser parte de la noche de hogar”, o 13-d, “Los niños necesitan ayuda para desarrollar sensibilidad espiritual”.

No todas las familias son iguales: algunas tienen padres e hijos que viven en el hogar; otras tienen solamente un padre o madre con niños; otras familias no tienen niños en el hogar; hay también muchos adultos o mayores de edad solteros que viven solos o con otras personas. Cualquiera sea el caso, la noche de hogar es para todos; incluso aquellos que vivan solos pueden participar al unirse a otras personasi y llevar a cabo la noche de hogar. En realidad, para aquellos que se sientan solos la noche de hogar puede ser una bendición especial.

“No existe ningún lugar más apropiado para la enseñanza del Evangelio que el hogar. Sólo allí los niños pueden aprender la naturaleza de la vida familiar tal como la creó nuestro Padre Celestial. En la noche del lunes, cuando se reúne la familia, se establece el espíritu para todas las experiencias familiares. Los que tienen este espíritu entre ellos descubren que es la fuente de su mayor gozo” (véase La Primera Presidencia, Noches de hogar [manual, 1971], pág. 4).

No debemos desanimarnos si algunas noches de hogar no son un éxito completo; lo que es importante es simplemente el hecho de que estemos todos juntos como familia. Si continuamos esforzándonos pacientemente y con amor, los problemas que tengamos se solucionarán y nuestras noches de hogar llegarán a ser lo que el Señor quiere que sean.

Dirección de la noche de hogar

Los padres son los patriarcas de su familia y deberán presidir durante las noches de hogar. En la ausencia del esposo o padre, la esposa o madre deberá presidir.

Es una idea muy buena tener un breve consejo de familia o reunión de planeamiento antes de cada noche de hogar para repasar las actividades y planes de los miembros de la familia para la próxima semana, hecho que puede ser de especial ayuda para las familias que tienen adolescentes.

Un padre de familia explicó que para su consejo de familia “nos juntamos alrededor de la mesa con papá a cargo y analizamos los asuntos familiares… Hacemos los anuncios que sean de importancia para la familia, hablamos y damos nuestras felicitaciones a los niños por los logros obtenidos durante la semana. A medida que cada niño escucha sus propios logros relatados frente a los demás miembros de la familia, se siente orgulloso y, por supuesto, así también nos sentimos los padres” (Glen W. Harper, “Participation–Our Family Home Evening Success Key”, Ensign, diciembre de 1977, pág. 17).

Los padres deberán planear por adelantado cada noche de hogar y las asignaciones que les den a los miembros de la familia.

Muestre la ayuda visual 13-e, “La noche de hogar deberá incluir a todos los miembros de la familia”.

El padre enseña la lección o delega esta responsabilidad a su esposa o a uno de los niños. A los pequeñitos en particular, les gusta dirigir la música, leer las Escrituras, sujetar las láminas, orar y servir el refrigerio.

Hay muchas maneras de tener una noche de hogar. Algunas de las actividades para una noche de hogar son leer las Escrituras, analizar el Evangelio, compartir testimonios, llevar a cabo un proyecto de servicio, ir a un picnic o tener un juego familiar. Las actividades de la noche de hogar deben incluir una oración.

El siguiente es el ejemplo de una manera de llevar a cabo una noche de hogar:

  1. 1.

    Himno de apertura (un miembro de la familia puede ser el director)

  2. 2.

    Oración inicial (debe darla un miembro de la familia)

  3. 3.

    Análisis de asuntos familiares (dirigido por el padre)

  4. 4.

    Número musical por un miembro de la familia

  5. 5.

    Lección (presentada por un miembro de la familia, del libro Principios del Evangelio)

  6. 6.

    Análisis y planeamiento para la siguiente semana

  7. 7.

    Himno final

  8. 8.

    Oración final

  9. 9.

    Actividad divertida (dirigida por un miembro de la familia)

  10. 10.

    Refrigerio (preparado por un miembro de la familia)

Deberíamos pedirle incluso a los niños pequeños que ayuden en la presentación de las lecciones de la noche de hogar. Un joven miembro de la Iglesia relató lo siguiente:

“Cuando mi papá sugirió que cada miembro de la familia tendría la oportunidad de presentar la lección para la noche de hogar, pensé que sería muy cómico que dijera: ‘Por supuesto, Juanito presentará la lección de la próxima semana’. ¿Juanito? El tiene solamente tres años de edad. Pero así ocurrió, papá le asignó la lección a él, y con la ayuda de mamá Juanito dio una de las mejores lecciones que hemos tenido. El ver la carita de alegría de ese muchachito valió más que cualquier cosa que se le podía haber dado” (citado por Lowell Durham, Jr., “What Makes a Good Family Home Evening”, New Era, junio de 1972, pág. 13).

Cada miembro de la familia puede ayudar a hacer de la noche de hogar un éxito. Una de las cosas que podemos hacer es planear nuestras actividades personales de tal modo que tengamos libre la noche del lunes para realizar así la noche de hogar; además, cada miembro de la familia puede recibir una asignación para ayudar a preparar o a presentar una lección o actividad durante la noche de hogar. Los niños en general disfrutan de hacer las diferentes presentaciones; a ellos les gusta especialmente la presentación de historias en el franelógrafo. La madre o uno de los hermanos mayores podría ayudarlos a preparar ésta o alguna de las asignaciones durante la semana. En verdad, todo niño sentirá deseos de participar cuando el padre o la madre lo incluyan en los programas y demuestren paciencia por todos los esfuerzos que hacen.

Un padre de familia descubrió que la noche de hogar requiere amor y paciencia. Sin estos, incluso una cuidadosa planificación, no podrá asegurar que la reunión constituya una buena experiencia para la familia:

“Un lunes por la tarde, hace algunos años, me encontraba un tanto molesto. Cuando comenzamos la noche de hogar, los niños estaban bromeando y comportándose de mala manera. Me enojé y grité en voz alta: ‘Siéntense todos y terminen de molestar o vamos a tener problemas’. Los niños podían ver mi cara de enojo y sabían que estaba hablando en serio. Pronto se callaron y continué diciendo: ‘No sé por qué no pueden sentarse tranquilos a escuchar por unos minutos. Ahora, no quiero escuchar ningún ruido hasta que terminemos la lección. Cuando termine, les voy a hacer algunas preguntas y es mejor que me den las respuestas correctas…’

“Finalmente, terminé mi lección y comencé a hacerles preguntas. Los niños las contestaron todas; sin duda, les había enseñado las ideas muy bien; entonces pregunté: ‘¿Alguien desea hacer alguna pregunta?’.

“Mi hijo mayor me contestó hablando en voz muy baja: ‘¿Puedo yo hacerte una, papá? ¿Podríamos decirle a mamá que enseñe la lección de la semana que viene?’.

“Sus palabras y mis sentimientos me enseñaron que aunque yo estaba tratando de hacer lo correcto, había cometido un error: había enseñado ideas, pero no había enseñado a mi familia…

“Desde entonces aprendí algunas cosas. Todavía no permito que los niños se comporten en forma muy desordenada —ni ellos parecen tener el deseo de comportarse mal— pero encontré mejores métodos para disciplinarlos…

“Simplemente, decidí que no me iba a enojar más durante la hora de la noche de hogar”.

Este padre continúa contando su historia y experiencia dando el siguiente consejo:

“Compórtese en forma agradable. Reserve su mejor y más agradable comportamiento para el hogar…

“En nuestro hogar, la noche de hogar no es como una clase en la capilla. No hay una regla que diga que debemos sentarnos en sillas; muchas veces nos sentamos en el piso para asegurarnos de que todos se sientan cómodos y a gusto…

“Los padres muchas veces se fastidian porque consideran que deben enseñar correctamente la lección y que los miembros de la familia deben poner estricta atención. Esta idea es parcialmente correcta, pero cuando llega a ser una obsesión, las noches de hogar se convierten en una experiencia bastante desagradable” (George D. Durrant, Love at Home, Starring Father, págs. 44–46).

Podemos mejorar nuestras noches de hogar orando a nuestro Padre Celestial para recibir la ayuda que necesitamos al planear el programa y preparar nuestras asignaciones, y así satisfacer las necesidades de nuestra familia.

¿Cómo podemos usar la oración para mejorar nuestras noches de hogar?

¿Cuánto tiempo debemos dedicar por semana para preparar la noche de hogar?

¿Cómo podemos mejorar nuestras noches de hogar si mejoramos nuestro planeamiento?

“¿Pasa usted igual cantidad de tiempo preparando el éxito de su familia y su hogar así como persiguiendo el éxito social y profesional? ¿Está obsequiando su energía más creativa a la unidad más importante de la sociedad, la familia? O, ¿su relación con su familia es simplemente una parte rutinaria y sin recompensa de su vida?

“Los padres y los hijos deben estar dispuestos a colocar las responsabilidades de la familia en primer lugar para lograr la exaltación de ella” (La Primera Presidencia, Noche de Hogar para la familia [manual, 1973], pág. 4).

La noche de hogar fortalece a la familia

Tome un puñado de palillos de madera o fósforos en la mano y muéstrelos a la clase. Diga a los alumnos que los palillos representan a los miembros de la familia; tome uno de los palillos o fósforos y quiébrelos por la mitad. Explique que cuando estamos solos, no somos tan fuertes como cuando estamos con nuestra familia. Entonces, tome un poco de hilo o un elástico y amárrelos en un solo manojo. Dígales que esto representa la influencia unificadora del Evangelio. Muéstreles ahora cuán difícil es quebrar el puñado que se ató. Asimismo, explíqueles que somos mucho más fuertes cuando estamos unidos como familia y nos esforzamos juntos por vivir el Evangelio.

Las noches de hogar bien planeadas que llevamos a cabo cada semana nos ofrecen una manera de ayudar a los miembros de la familia a vencer la mala influencia del mundo. Satanás está atacando la rectitud y la dignidad usando diferentes tentaciones para así fomentar el pecado y la maldad, y pone especial atención en la juventud actual, pero si les enseñamos el Evangelio y fortalecemos espiritualmente a nuestros hijos, ellos podrán resistir las tentaciones que encuentren en el mundo.

“En nuestras noches de hogar y en otras experiencias positivas familiares podemos llenar nuestras almas con las cosas de Dios, sin dejar espacio para que el mal encuentre lugar en nuestros corazones y mentes” (véase La Primera Presidencia, Noches de hogar para la familia [manual, 1972], pág. 4).

¿Qué bendiciones ha recibido su familia a través de la noche de hogar?

En el año 1915 la Primera Presidencia de la Iglesia hizo la siguiente promesa:

“Si los santos obedecen este consejo [llevar a cabo la noche de hogar], prometemos que redundará en grandes bendiciones. Aumentarán tanto el amor en el hogar como la obediencia a los padres. La juventud de Israel desarrollará la fe en su corazón y tendrá el poder para combatir las influencias inicuas y las tentaciones que los asechan” (“Home Evening”, Improvement Era, junio de 1915, pág. 734).

Hablando de la juventud, el élder Marion D. Hanks destacó cuatro de sus necesidades; él dijo que ellos necesitan (1) fe; (2) ser aceptados tal como son y sentirse incluidos en las actividades; (3) participar activamente; (4) saber que ellos mismos son más importantes que sus propios errores y que se les ama incondicionalmente.

En seguida contó una historia acerca de su propia hija: “Después de concluir una gran noche de hogar, me arrodillé con mi propia familia el día antes de que nuestra querida hija contrajera matrimonio en el templo. Creo que a ella no le importará que les diga que después que habíamos pasado un buen rato divirtiéndonos, llorando y recordando, se le pidió que dijera la oración. No recuerdo mucho de lo que dijo en dicha oración, ni siquiera las lágrimas, el gozo y la dulzura que sentimos; pero recuerdo parte de lo que ella dijo: le dio las gracias a Dios por el amor incondicional que había recibido. Esta vida no le brinda a una persona muchas oportunidades de sentirse exultante y un poco triunfante, pero esa noche experimenté un sentimiento extraordinario”(véase “Amor incondicional”, Liahona, septiembre de 1972, pág. 8).

El programa de la noche de hogar edifica amor y paz en nuestro hogar. A medida que estos sentimientos se desarrollan, nuestra familia sentirá el deseo de vivir el Evangelio y se eliminará así gran parte de las riñas y la contención que tienen lugar en nuestro hogar. A medida que los miembros de nuestra familia oren, canten y estudien el Evangelio juntos, el Espíritu del Señor entrará en el hogar y reemplazará el espíritu de contención que allí se encuentre.

¿Cómo puede el hacer la noche de hogar en forma regular traer más amor y paz a nuestro hogar?

¿Cómo puede el hacer la noche de hogar en forma regular ayudar a la familia a combatir las fuerzas de la maldad? Escriba en la pizarra las ideas que expresen los miembros de la clase.

Pida a los miembros de la clase que hayan sido asignados que compartan experiencias especiales que hayan tenido en la noche de hogar.

Conclusión

La noche de hogar existe en el plan del Señor para ayudarnos a volver a Su presencia. Es el tiempo dedicado para que les enseñemos a nuestros hijos los principios del Evangelio, para que ayudemos a nuestra familia a vivir más unida en amor y comprensión; los momentos que pasamos juntos nos ayudarán a fortalecer la unidad familiar y nos enseñarán a vivir en amor y armonía. Los miembros de nuestra familia estarán, por lo tanto, mejor preparados para combatir las malas influencias que existen en el mundo.

“Nuevamente instamos a los padres a reunir a sus hijos a su alrededor con amor, paciencia y comprensión, para instruirlos en verdad y justicia… El hogar es el lugar primero y más eficaz para que los niños aprendan las lecciones de la vida” (La Primera Presidencia, Noche de hogar [manual, 1975], pág. 3).

Cometidos

  1. 1.

    Si usted no está realizando su noche de hogar en forma regular, comience a hacerlo esta semana.

  2. 2.

    Ore al planear las noches de hogar para satisfacer las necesidades de su familia.

  3. 3.

    Haga que todos los miembros de la familia participen en la noche de hogar tanto como sea posible.

Pasajes adicionales de las Escrituras

  • D. y C. 68:25 (los padres han de enseñar la doctrina a los hijos).

Preparación del maestro

Antes de presentar esta lección:

  1. 1.

    Consiga un atado de palillos de madera o de fósforos para hacer la demostración sobre la unidad familiar

  2. 2.

    Asegúrese de tener pizarra y tiza.

  3. 3.

    Asigne unos miembros de la clase para que relaten algunas experiencias especiales que hayan tenido durante su noche de hogar.

  4. 4.

    Pida a algunos miembros de la clase que lean o presenten las historias y los pasajes de las Escrituras de esta lección.