La obra del templo trae grandes bendiciones a nuestra vida

Investidos de lo Alto: Seminario de Preparación para el Templo,, 2003


“Te rogamos, Padre Santo, que tus siervos salgan de esta casa armados con tu poder, y que tu nombre esté sobre ellos…” (D. y C. 109:22).

Objetivo

Ayudar a los miembros de la clase a comprender que quienes asisten al templo dignamente recibirán grandes bendiciones del Señor.

Preparación

  1. 1.

    Repase detenidamente los pasajes de las Escrituras que se utilizan en esta lección, ya que tendrá que dirigir el diálogo que surja en torno a éstos.

  2. 2.

    Tal vez sea recomendable que se prepare para cantar un himno sobre la obra de los templos, como por ejemplo, “Tu casa amamos, Dios” (Himnos, Nº 160), o sobre la naturaleza eterna de la verdad, como por ejemplo, “¿Qué es la verdad?” (Himnos, Nº 177).

  3. 3.

    Si está disponible, muestre el video de seis minutos llamado “Los templos son para hacer convenios eternos”, que se encuentra en Noche de hogar – Suplemento en video (53736 002).

Presentación de la lección

Pida a alguien que ofrezca la primera oración.

Pregunte a los miembros de la clase si tienen alguna pregunta. Tome el tiempo que sea necesario para contestar las preguntas lo mejor que pueda y según le guíe el Espíritu del Señor. Tenga presente que hay ciertos aspectos de la obra del templo de los que no se debe hablar fuera del mismo.

La obra del templo ha existido desde la antigüedad

Si lo desea, comiencen la clase entonando un himno sobre la obra de los templos o sobre la naturaleza eterna de la verdad.

Explique que el Señor siempre ha mandado a Su pueblo edificar templos y que la obra que en ellos se hace también fue revelada por Él.

• ¿Qué templos o tabernáculos se mencionan en las Escrituras?

Invite a los miembros de la clase a revisar, en los índices de las Escrituras, referencias que tengan que ver con templos y tabernáculos. Puede ser de provecho anotar las respuestas de los miembros de la clase en la pizarra. Tal vez también sea bueno que los integrantes de la clase repasen los siguientes pasajes de las Escrituras:

  • El tabernáculo de Moisés: Éxodo 40:1–2, 34–38.

  • El templo de Salomón: 2 Crónicas 3:1–2; 5:1.

  • El templo de Herodes: Mateo 21:12–15.

  • Los templos de los nefitas: 2 Nefi 5:16; Mosíah 1:18; 3 Nefi 11:1.

Explique que, debido a la apostasía, todos esos templos perdieron su propósito sagrado y fueron destruidos, pero la obra del templo ha sido restaurada en su plenitud en nuestra época a través del profeta José Smith, lo que brinda grandes bendiciones a nuestra vida.

El élder Bruce R. McConkie dijo: “La edificación inspirada y el uso apropiado de los templos es una de las grandes evidencias de la divinidad de la obra del Señor… Donde hay templos, en los que el espíritu de revelación descansa en quienes los dirigen, se encuentra el pueblo del Señor; por otra parte, donde no hay templos, no existe la Iglesia, ni el reino ni la verdad de los cielos” (Mormon Doctrine, segunda edición, pág. 781).

Se prometen grandes bendiciones a los que asistan al templo dignamente

El templo, o la casa del Señor, es el lugar donde nos preparamos para ganar la exaltación en el reino celestial. Allí aprendemos más sobre nuestro Padre Celestial y Jesucristo. En el templo contraemos convenios con Ellos, quienes a su vez nos prometen bendiciones maravillosas.

En Doctrina y Convenios, el Señor ha descrito algunas de las bendiciones que reciben los que asisten al templo y viven de una manera digna, de acuerdo con los convenios que se hacen allí. Algunas de esas bendiciones se señalan en la sección 109, que es la oración dedicatoria que se ofreció en el Templo de Kirtland, oración cuyas pala- bras fueron dadas a José Smith por revelación.

El presidente Howard W. Hunter dijo que esta oración “continúa contestándose para nosotros y nuestras familias, así como para nosotros como pueblo debido al poder del sacerdocio que el Señor nos ha otorgado para ejercer en Sus santos templos (“El símbolo supremo de ser miembros de la Iglesia”, Liahona, noviembre de 1994, pág. 5).

El presidente Hunter procedió a citar algunos de los versículos de la sección 109. Pida a los miembros de la clase que lean estos versículos: Doctrina y Convenios 109:10–12, 22–23, 59, 67, 72, 75. Pídales que se fijen en las bendiciones mencionadas por el Señor.

Después de la lectura, pida a los miembros de la clase que enumeren las bendiciones que hayan identificado. Escriba los comentarios en la pizarra. Entre las bendiciones mencionadas pueden figurar las siguientes:

  1. 1.

    La gloria del Señor descansará sobre Su pueblo.

  2. 2.

    Los siervos del Señor saldrán del templo armados con Su poder, nombre y gloria, y los ángeles los guardarán.

  3. 3.

    Los siervos del Señor llevarán la verdad del Evangelio desde el templo hasta los cabos de la tierra.

  4. 4.

    Se organizarán estacas para que el pueblo del Señor se pueda congregar.

  5. 5.

    Todo el resto esparcido de Israel sabrá la verdad y se regocijará.

  6. 6.

    Las familias de los santos, junto con todos sus enfermos y afligidos, serán recordados delante del Señor.

  7. 7.

    El reino del Señor cubrirá toda la tierra.

  8. 8.

    Algún día, los siervos del Señor serán arrebatados para recibir al Señor y estar junto a Él por siempre.

“Sí, y mi presencia estará allí, porque vendré a ella; y todos los de corazón puro que allí entren verán a Dios” (D. y C. 97:16).

• ¿Cómo se sienten al considerar estas bendiciones tan maravillosas que se prometen a aquellos que asisten al templo dignamente y honran sus convenios?

El presidente Howard W. Hunter dijo: “¡Nunca ha habido un pueblo que recibiera promesas tan conmovedoras y maravillosas! No es de extrañarse entonces que el Señor desee que Sus discípulos tengan como objetivo Su ejemplo y la asistencia al templo” (“Preciosas y grandísimas promesas”, Howard W. Hunter, Liahona, enero de 1995, pág. 5).

El Señor también hizo promesas relacionadas con los templos en Doctrina y Convenios 97. Pida a los miembros de la clase que lean Doctrina y Convenios 97:15–21.

• ¿Qué nos enseñan los versículos 15–17 sobre lo que el pueblo del Señor debe hacer a fin de recibir Sus bendiciones en el templo? (Ser puros de corazón y no permitir que ninguna cosa impura entre en el templo.)

Explique que a los puros de corazón se les llama Sión. Los versículos 15–21 enseñan que podemos ayudar a edificar Sión si vamos al templo dignamente, nos esforzamos por ser puros de corazón, y somos limpios de toda maldad.

• ¿Qué bendiciones se prometen en esos versículos al pueblo digno de ser llamado Sión?

Explique que en los tiempos antiguos existió una ciudad llamada Sión. Esa ciudad, que fue construida por el profeta Enoc y su pueblo, fue llevada al cielo debido a la rectitud de sus habitantes(véase D. y C. 38:4; Moisés 7:18–21, 69).

Sión también existirá en los últimos días. En el décimo artículo de fe, el Señor promete que una ciudad llamada Sión se edificará en el continente americano. Pida a los miembros de la clase que lean ese artículo de fe. Explique que los esparcidos de Israel se congregarán en esa gran ciudad (véase D. y C. 103:11–13).

En la actualidad se aconseja a los miembros de la Iglesia que se preparen para ser dignos de ir al santo templo y para edificar Sión dondequiera que vivan en el mundo. Para ello debemos hacer que nuestros hogares sean semejantes al templo: sitios de pureza, amor y revelación personal.

• ¿Qué podemos hacer para ser más puros de corazón?

• ¿De qué manera el mundo que nos rodea a veces dificulta el que nos mantengamos puros de corazón?

• ¿De qué manera pueden ayudar a su familia, barrio o rama a ser puros de corazón?

Explique que quienes hagan convenios en el templo, los guarden y luchen para ser puros de corazón a través de toda la vida, serán los que ayudarán a edificar Sión.

Conclusión

Comparta su testimonio de que aquellos que sean dignos de ir al templo recibirán grandes bendiciones del Señor, así como la bendición de ser el pueblo de Sión, y exprese también que debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por ser dignos de recibir esas bendiciones y llegar a ser puros de corazón.

Si lo desea, muestre el video “Los templos son para hacer convenios eternos”.

Invite a alguien a ofrecer la última oración.