Mensaje de la Primera Presidencia

"Mensaje de la Primera Presidencia," Para la Fortaleza de la Juventud: Cumplir nuestro deber a Dios, (2001)


Nuestros amados jóvenes y señoritas, tenemos plena confianza en ustedes. Ustedes son espíritus escogidos que han nacido en esta época en que las responsabilidades y las oportunidades, al igual que las tentaciones, son sumamente intensas. Están iniciando su jornada por esta vida terrenal; su Padre Celestial desea que vivan felices y desea llevarlos de nuevo a Su presencia. Las decisiones que tomen hoy determinarán mucho de lo que habrá de venir durante su vida y la eternidad.

Dado que el Señor les ama, les ha dado mandamientos y las palabras de los profetas para guiarles en su jornada. En este folleto se encuentran algunas de las pautas más importantes para su vida. Les testificamos que estos principios son verdaderos.

Hacemos la promesa de que a medida que guarden esas normas y vivan de acuerdo con las verdades que se encuentran en las Escrituras, serán capaces de llevar a cabo las labores de su vida con mayor sabiduría y capacidad y soportar las aflicciones con más valor. Ustedes tendrán la ayuda del Espíritu Santo; tendrán un buen concepto de ustedes mismos y serán una influencia positiva en la vida de los demás; serán dignos de entrar en el templo para recibir las santas ordenanzas. Ustedes pueden tener ésas y muchas otras bendiciones más.

Oramos por cada uno de ustedes. Rogamos que puedan guardar sus mentes y cuerpos limpios de los pecados del mundo para que lleven a cabo la gran obra que tienen por delante. Rogamos que sean dignos de continuar las responsabilidades de edificar el reino de Dios y de preparar al mundo para la segunda venida del Salvador.

La Primera Presidencia