La observancia del día de reposo

"La observancia del día de reposo," Para la Fortaleza de la Juventud: Cumplir nuestro deber a Dios, (2001)


El Señor ha dado el día de reposo para tu beneficio y te ha mandado que lo santifiques. El observar el día de reposo te acercará más al Señor y a tu familia, además de brindarte el descanso y el vigor que necesitas.

Hay muchas actividades edificantes que son apropiadas para el día de reposo: adorar al Señor, asistir a la iglesia, pasar tiempo de quietud con tu familia, estudiar el Evangelio, escribir cartas, escribir en tu diario, hacer obra de historia familiar y visitar a los enfermos o a los que están confinados en el hogar. Tu manera de vestir antes y después de las reuniones de la iglesia, y durante las mismas deben demostrar respeto por el día de reposo.

Al buscar empleo, expresa a tu posible empleador el deseo que tienes de asistir a tus reuniones dominicales y de santificar el día de reposo. Muchos empleadores valoran a los empleados que tienen ese tipo de convicciones personales. Siempre que sea posible, elige un empleo en el que no se requiera que trabajes los domingos.

El domingo no es un día festivo ni un día de diversión ni de actividades atléticas. En ese día no busques el entretenimiento ni gastes dinero. Haz saber a tus amistades cuáles son tus normas para que no traten de convencerte de participar en actividades que no sean apropiadas para el día de reposo.

Doctrina y Convenios 59:9–13