Fortaleza espiritual

Cumplir Mi Deber a Dios: Para poseedores del Sacerdocio Aarónico


El Señor ha exhortado a los poseedores del sacerdocio a “[ser] limpios” (véase D. y C. 38:42). En esta sección podrás profundizar tu comprensión de la relación que existe entre la dignidad personal y el poder del sacerdocio (véase D. y C. 121:34–46). También elaborarás un plan para fortalecer el hábito de orar y estudiar las Escrituras con regularidad, lo cual incluye el estudio de las palabras de los profetas vivientes.

Esta sección está organizada en las siguientes partes:

  • Ora y estudia las Escrituras

  • Vive dignamente

  • Comprende la doctrina

Ora y estudia las Escrituras

“…eran hombres de sano entendimiento, y habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios” (Alma 17:2).

Aprende

  • Reflexiona en cuanto a las siguientes preguntas y considera la idea de escribir tus respuestas en una libreta o en un diario de estudio:

    1. ¿Qué efecto surte el orar y estudiar las Escrituras constantemente en (a) tu capacidad para guardar los mandamientos, (b) tu relación con tu familia y (c) tu relación con Dios?

    2. ¿Qué pasajes de las Escrituras son particularmente significativos para ti? ¿Por qué?

    3. Específicamente, ¿qué aprendiste de los profetas vivientes en la conferencia general más reciente? ¿Qué bendiciones has recibido al poner en práctica los consejos que recibiste?

  • En la siguiente página, escribe el plan que tengas para orar y estudiar las Escrituras con fervor durante tus años de presbítero. Tu estudio de las Escrituras podría abarcar las palabras de los profetas vivientes que se encuentran en los ejemplares de la revista Liahona dedicados a la conferencia general.

Actúa

Mi plan para fortalecer el hábito de orar y leer las Escrituras con regularidad:

Comparte

  • Comparte lo que aprendas de tu estudio de las Escrituras. Por ejemplo, podrías compartir lo aprendido con tu familia, con amigos, en seminario o en las reuniones de quórum. Trata de que se convierta en un hábito el compartir lo que aprendas. Esto fortalecerá tu testimonio y te ayudará a aprender la manera de enseñar el Evangelio. También fortalecerá el testimonio de los demás.

Cada vez que estudies, ofrece primero una oración para pedir la inspiración del Espíritu Santo. Considera la idea de apuntar las impresiones que recibas.

Vive dignamente

“…¿qué clase de hombres habéis de ser? En verdad os digo, aun como yo soy” (3 Nefi 27:27).

Aprende

  • Lee Doctrina y Convenios 121:34–40, y determina el efecto que tiene el pecado sobre el poder del sacerdocio. Fíjate en el contraste que existe entre el ejemplo de José y el de David según se encuentran en Génesis 39, 41 y 2 Samuel 11–12. Reflexiona sobre la forma en que sus acciones influyeron en su fortaleza espiritual y comparte tus ideas con uno de tus padres o con un líder del quórum. Analiza lo que David pudo haber hecho a fin de evitar la tragedia que le ocurrió.

  • Prepara una lección o un discurso sobre la manera en que el arrepentimiento y la Expiación nos ayudan a mantenernos dignos como poseedores del sacerdocio. Considera la idea de utilizar Predicad Mi Evangelio, páginas 51–52; Leales a la fe, páginas 81–87; o “El Cristo Viviente” (véase la página 106 de este libro). Determina con tus padres o con un líder del sacerdocio la fecha y el lugar en el que puedas dar el discurso o la lección y escribe tu plan en la siguiente página.

  • Elije por lo menos cuatro secciones del folleto Para la fortaleza de la juventud a fin de estudiarlas y ponerlas en práctica; elije secciones que te ayudarán a vivir dignamente para entrar en el templo y participar en ordenanzas sagradas.

Actúa

Mi plan para dar un discurso o una lección sobre el arrepentimiento y la Expiación:

Secciones de Para la fortaleza de la juventud que estudiaré:

Cosas específicas que haré para vivir estas normas y ayudar a los demás a hacer lo mismo:

Comparte

  • Comparte con otras personas la manera en que el vivir las normas del folleto Para la fortaleza de la juventud ha tenido influencia en ti y en los que te rodean. Podrías compartir con tu familia, en la Iglesia o en seminario.

Considera la idea de estudiar las secciones “El lenguaje,” “La pureza sexual”, “La honradez” o “Los diezmos y las ofrendas” que se hallan en Para la fortaleza de la juventud.

Comprende la doctrina

“No intentes declarar mi palabra, sino primero procura obtenerla, y entonces será desatada tu lengua” (D. y C. 11:21).

Aprende

  • Lee Doctrina y Convenios 20:68. Uno de tus deberes como presbítero es “explicar… todas las cosas concernientes a la iglesia de Cristo”. Repasa las listas de temas doctrinales que estudiaste cuando eras diácono y maestro (véase las páginas 20 y 44). Luego escribe en la siguiente página cuatro temas o más sobre los que aprenderás y enseñarás en los dos próximos años (véase la página 68).

  • Prepara un bosquejo para las lecciones de cada uno de los temas según los principios y las técnicas que se describen en Predicad Mi Evangelio (capítulos 2 y 3).

  • Estudia nuevamente la lista de pasajes de las Escrituras de la página 19. Reflexiona sobre tus experiencias y modifica el bosquejo que hiciste sobre “El sacerdocio y las llaves del sacerdocio” (véase la página 18). Escribe en cuanto a la forma en que ha cambiado tu comprensión sobre el sacerdocio y el aprecio que sientes por éste.

  • En preparación para llegar a ser misionero de tiempo completo, haz una lista de preguntas que alguien te podría hacer sobre los temas que hayas estudiado y analízalas con uno de tus padres o con un líder del sacerdocio.

Actúa

Temas doctrinales que estudiaré:

Comparte

  • Con los bosquejos que hayas preparado, enseña a otras personas sobre los temas doctrinales que escogiste. Podrías hacerlo en una noche de hogar, en una reunión de quórum, en una visita de orientación familiar, en seminario o en alguna ocasión en que salgas con los misioneros de tiempo completo.

Cuándo enseñaré sobre esos temas:

Al preparar los bosquejos de las lecciones, podrías pedir sugerencias a un misionero de tiempo completo o a alguien que haya regresado recientemente de la misión.

Temas doctrinales

  • La Trinidad

  • El plan de salvación

  • La expiación de Jesucristo

  • Los profetas

  • La Apostasía y la restauración del Evangelio

  • La restauración del sacerdocio

  • El sacerdocio y las llaves del sacerdocio

  • El servicio

  • Los convenios y las ordenanzas

  • La fe

  • El arrepentimiento

  • El bautismo

  • El don del Espíritu Santo

  • La oración y la revelación personal

  • El albedrío

  • Los templos

  • La familia eterna y la obra de historia familiar

  • La ley de castidad

  • La Palabra de Sabiduría

  • El diezmo

Repaso

Hacia el final de tus años de presbítero, conversa con tus padres o con un líder del sacerdocio sobre las experiencias que hayas tenido al seguir tu plan de orar y estudiar las Escrituras, de vivir dignamente y de comprender la doctrina. Analiza la forma en que el llevar a cabo esas actividades te ayuda a fortalecer tu testimonio y tu relación con nuestro Padre Celestial.

Mi firma

Fecha

Firma de uno de los padres o de un líder

Fecha