Capítulo 1: Nuestro Padre Celestial

Principios del Evangelio, (2011), 4–7


Hay un Dios

  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que le testifican que hay un Dios?

A los maestros: Utilice las preguntas que se encuentran al principio de la sección a fin de comenzar un análisis y pida a los miembros de la clase o de la familia que consulten el texto a fin de encontrar más información. Haga uso de las preguntas que están al final de la sección para ayudar a los miembros de la clase o de la familia a meditar en el significado de lo que leyeron, a analizarlo y a ponerlo en práctica.

Alma, un profeta del Libro de Mormón, escribió: “…todas las cosas indican que hay un Dios, sí, aun la tierra y todo cuanto hay sobre ella, sí, y su movimiento, sí, y también todos los planetas que se mueven en su orden regular testifican que hay un Creador Supremo” (Alma 30:44). Al observar el cielo por la noche, tendremos una idea más clara de lo que Alma quiso decir. Hay millones de estrellas y planetas, todos en perfecto orden, y no están ahí por casualidad. Podemos ver las obras de Dios tanto en el cielo como en la tierra. La gran variedad de plantas hermosas, los diferentes tipos de animales, las montañas, los ríos y las nubes que nos proporcionan lluvia y nieve; todo ello nos testifica que hay un Dios.

Los profetas nos han enseñado que Dios es el Ser Todopoderoso que gobierna el universo. Dios mora en los cielos (véase D. y C. 20:17). Por conducto de Su Hijo Jesucristo, Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos (véase 3 Nefi 9:15; Moisés 2:1). Hizo la luna, las estrellas y el sol; organizó este mundo y le dio forma, movimiento y vida. Llenó el aire y las aguas con seres vivientes. Cubrió las colinas y las planicies con toda clase de vida animal; nos dio el día y la noche; el verano y el invierno; la época de siembra y de cosecha. Creó al hombre a Su propia imagen para que gobernase sobre Sus otras creaciones (véase Génesis 1:26-27).

Dios es el Ser Supremo y Absoluto en quien creemos y a quien adoramos. Él es “el Gran Padre del universo”, y “vela por todos los de la familia humana con cuidado y consideración paternales” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 41).

La naturaleza de Dios

  • ¿Cuáles son algunos de los atributos de Dios?

Debido a que somos creados a Su imagen (véase Moisés 2:26; 6:9), sabemos que nuestro cuerpo es semejante al de Él. Su espíritu eterno está albergado en un cuerpo tangible de carne y huesos (véase D. y C. 130:22). Sin embargo, el cuerpo de Dios es glorificado y perfecto, con una gloria que no admite descripción.

Dios es perfecto; es un Dios de rectitud, con atributos tales como el amor, la misericordia, la caridad, la verdad, el poder, la fe, el conocimiento y el juicio. Tiene todo poder, conoce todas las cosas y está lleno de bondad.

Todo lo bueno proviene de Dios; y todo lo que Él hace tiene el objeto de ayudar a Sus hijos a llegar a ser como Él. Dios ha dicho: “…he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39).

  • ¿Por qué es importante que comprendamos la naturaleza de Dios?

Cómo llegar a conocer a Dios

  • ¿Cómo podemos llegar a conocer a Dios?

El llegar a conocer a Dios es tan importante que el Salvador dijo: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).

El primer y gran mandamiento es: “…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” (Mateo 22:37).

Cuanto más conocemos a Dios, más lo amaremos y guardaremos Sus mandamientos (véase 1 Juan 2:3–5), y al guardar Sus mandamientos podremos llegar a ser como Él.

Podremos conocer a Dios si:

  1. 1.

    Creemos que existe y que nos ama (véase Mosíah 4:9).

  2. 2.

    Estudiamos las Escrituras (véase 2 Timoteo 3:14–17).

  3. 3.

    Oramos a Él (véaseSantiago 1:5).

  4. 4.

    Obedecemos todos Sus mandamientos lo mejor que podamos (véase Juan 14:21–23).

Si hacemos estas cosas, conoceremos a Dios y finalmente obtendremos la vida eterna.

  • Medite en lo que puede hacer para acercarse más a Dios.

Pasajes adicionales de las Escrituras