Capítulo 10: Las Escrituras

Principios del Evangelio, (2011), 44–49


Las Escrituras están disponibles para nosotros en la actualidad

  • ¿Cuáles son algunas de las bendiciones que disfrutamos en la actualidad debido a que las Escrituras son tan accesibles?

Cuando los siervos del Señor hablan o escriben bajo la influencia del Espíritu Santo, sus palabras se convierten en Escritura (véase D. y C. 68:4). Desde el principio, el Señor ha mandado a Sus profetas llevar un registro de Sus revelaciones y de Sus tratos con Sus hijos. Él dijo: “Porque mando a todos los hombres, tanto en el este, como en el oeste, y en el norte, así como en el sur y en las islas del mar, que escriban las palabras que yo les hable; porque de los libros que se escriban juzgaré yo al mundo, cada cual según sus obras, conforme a lo que esté escrito” (2 Nefi 29:11).

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días acepta cuatro libros como Escrituras: la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios, y la Perla de Gran Precio. A estos cuatro libros se les llama los libros canónicos de la Iglesia. Las palabras inspiradas de nuestros profetas vivientes también se aceptan como Escritura.

A los maestros: A fin de fomentar el análisis en cuanto a los cuatro libros canónicos, asigne a cada miembro de la clase o de la familia un número entre el 1 y el 4. Pida a los que tengan el número 1 que lean lo que se enseña en este capítulo en cuanto a la Biblia, a los que tengan el número 2 que lean lo que se enseña en este capítulo acerca del Libro de Mormón, a quienes tengan el número 3 que lean lo que se enseña en este capítulo sobre Doctrina y Convenios, y a los que se les haya asignado el número 4 que lean lo que se enseña en este capítulo en cuanto a la Perla de Gran Precio. Luego pídales que compartan lo que hayan aprendido.

La Biblia

La Biblia es una recopilación de escritos sagrados que contienen las revelaciones de Dios para el hombre. Dichos escritos abarcan un período de muchos siglos, desde la época de Adán hasta el tiempo en que vivieron los apóstoles de Jesucristo; los escribieron muchos profetas que vivieron en diferentes épocas de la historia del mundo.

La Biblia está dividida en dos secciones: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Muchas profecías del Antiguo Testamento predicen la venida del Salvador y Redentor. El Nuevo Testamento narra la vida del Salvador y Redentor, que es Jesucristo, y nos habla también del establecimiento de Su Iglesia en esa época. “Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente” (Artículos de Fe 1:8).

Por medio del profeta José Smith, el Señor ha expandido nuestro entendimiento de algunos pasajes de la Biblia. El Señor inspiró al profeta José a restaurar verdades en el texto de la Biblia que se habían perdido o cambiado desde que se escribieron las palabras originales. Estas correcciones inspiradas se llaman la Traducción de José Smith de la Biblia. En la edición de los Santos de los Últimos Días de la versión Reina-Valera de la Santa Biblia, las Selecciones de la Traducción de José Smith se encuentran en las páginas 19–48 y en diversas notas al pie de página.

El Libro de Mormón

El Libro de Mormón es un registro sagrado de algunos de los pueblos que vivieron en el continente americano aproximadamente entre el año 2000 a.C. y el año 400 d.C.. Este libro contiene la plenitud del evangelio de Jesucristo (véase D. y C. 20:9; 42:12; 135:3). En el Libro de Mormón se relata la visita que Jesucristo hizo a los habitantes del continente americano poco después de Su resurrección.

José Smith tradujo el Libro de Mormón al inglés por medio del don y el poder de Dios, y dijo que “…era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro” (introducción del Libro de Mormón).

El presidente Ezra Taft Benson nos ayudó a comprender la forma en la cual el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión. Él dijo:

“Hay tres formas en que el Libro de Mormón es la clave de nuestra religión. Es la clave de nuestro testimonio de Jesucristo. Es la clave de nuestra doctrina. Es la clave del testimonio.

“El Libro de Mormón es la clave en nuestro testimonio de Jesucristo, quien a la vez es la clave de todo lo que hacemos. Con poder y claridad testifica de Su realidad…

“[Ensancha] nuestro conocimiento de la doctrina de salvación… el Libro de Mormón… fue escrito para nuestros días… En [él] encontramos un modelo para prepararnos para la Segunda Venida…

“El Libro de Mormón nos enseña la verdad… [y] da testimonio de Cristo… [pero] hay algo más que eso. Hay un poder en el libro que empezará a fluir en su vida en el momento en que empiece a estudiarlo seriamente. Encontrará mayor poder para resistir la tentación; encontrará el poder para evitar el engaño; encontrará el poder para mantenerse en el camino angosto y estrecho. A las Escrituras se les llama ‘las palabras de vida’, y en ningún otro caso es eso más verdadero que en el Libro de Mormón… ‘Todo Santo de los Últimos Días debería hacer del estudio de este libro una actividad de toda la vida’” (véase Liahona, enero de 1987, págs. 4–7).

Doctrina y Convenios

Doctrina y Convenios es una recopilación de revelaciones modernas. En la sección 1 de Doctrina y Convenios, el Señor revela que el libro se publica para que los habitantes del mundo se preparen para Su venida:

“Por tanto, la voz del Señor habla hasta los extremos de la tierra, para que oigan todos los que quieran oír:

“Preparaos, preparaos para lo que ha de venir, porque el Señor está cerca” (D. y C. 1:11–12).

Este libro contiene las revelaciones concernientes a la Iglesia de Jesucristo tal y como ha sido restaurada en estos últimos días. Varias secciones del libro explican la organización de la Iglesia y definen los oficios del sacerdocio y sus funciones. Otras secciones, tales como la sección 76 y 88, contienen verdades gloriosas que estuvieron perdidas para el mundo por cientos de años. Aun otras, como por ejemplo las secciones 29 y 93 aclaran las enseñanzas de la Biblia. Hay además otras secciones, como la 133, que contienen profecías de acontecimientos que están por venir. Dios nos ha mandado que estudiemos Sus revelaciones que se encuentran en este libro: “Escudriñad estos mandamientos porque son verdaderos y fidedignos, y las profecías y promesas que contienen se cumplirán todas” (D. y C. 1:37).

La Perla de Gran Precio

La Perla de Gran Precio contiene el libro de Moisés, el libro de Abraham y ciertos escritos inspirados de José Smith. El libro de Moisés contiene un relato de algunas de las visiones y escritos de Moisés revelados al profeta José Smith. Este libro aclara doctrinas y enseñanzas que se perdieron de la Biblia y agrega información concerniente a la Creación de la tierra.

El libro de Abraham fue traducido por el profeta José Smith de unos papiros sacados de unas catacumbas egipcias y contiene valiosa información acerca de la Creación, el Evangelio, la naturaleza de Dios y el sacerdocio.

Los escritos de José Smith incluyen parte de su traducción inspirada de la Biblia, selecciones de History of the Church [Historia de la Iglesia], y los Artículos de Fe.

  • ¿Cuáles son algunos de los relatos de las Escrituras que le han inspirado?¿Cuáles son algunas enseñanzas de estos libros de Escritura que le han ayudado?

Las palabras de los profetas vivientes

Además de estos cuatro libros de Escrituras, las palabras inspiradas de nuestros profetas actuales se convierten en Escrituras para nosotros. Sus palabras llegan hasta nosotros por medio de las conferencias, las revistas Liahona y Ensign, y las instrucciones de nuestros líderes locales del sacerdocio. “Creemos todo lo que Dios ha revelado, todo lo que actualmente revela, y creemos que aún revelará muchos grandes e importantes asuntos pertenecientes al reino de Dios” (Artículos de Fe 1:9).

  • ¿Dónde encontramos las palabras de los profetas vivientes?

El estudio de las Escrituras

  • ¿Qué bendiciones recibimos cuando estudiamos las Escrituras?

Debemos estudiar las Escrituras diariamente y hablar con nuestros hijos sobre las verdades que éstas contienen. Debemos leer los libros canónicos con nuestros hijos para que aprendan a amarlos y a utilizarlos debido a las verdades que encierran.

Si deseamos evitar las maldades del mundo, debemos alimentar nuestra mente con la verdad y la rectitud que se encuentran en las Escrituras. Lograremos acercarnos más a Dios y los unos a los otros al leer juntos las Escrituras y al meditar en ellas.

A medida que leamos las Escrituras, que meditemos y oremos acerca de ellas, y que pidamos a Dios que nos dé entendimiento, el Espíritu Santo nos dará testimonio de la veracidad de estas cosas. Sabremos por nosotros mismos que son verdaderas y no seremos engañados (véase José Smith—Mateo 1:37). Podremos recibir la misma clase de sentimientos que Nefi expresó cuando dijo: “…mi alma se deleita en las cosas del Señor, y mi corazón medita continuamente en las cosas que he visto y oído” (2 Nefi 4:16).

  • ¿Cómo podemos cumplir con el compromiso de estudiar las Escrituras todos los días? Considere planificar una hora y un lugar para estudiar las Escrituras diariamente.

Pasajes adicionales de las Escrituras