Capítulo 36: La familia puede ser eterna

Principios del Evangelio, (2011), 207–11


La importancia de la familia

  • ¿Por qué nuestro Padre Celestial nos mandó a la tierra para formar parte de una familia?

“…el matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios… la familia es la parte central del plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos” (“La familia: Una proclamación para el mundo”, Liahona, octubre de 1998, pág. 24).

A los maestros: Conforme enseñe este capítulo y los siguientes dos capítulos que hablan sobre la familia, sea sensible a los sentimientos de aquellos que no tengan situaciones ideales en casa.

Después de que nuestro Padre Celestial unió a Adán y a Eva en matrimonio, les mandó que tuvieran hijos (véase Génesis 1:28). Él reveló que uno de los propósitos del matrimonio es proporcionar cuerpos terrenales para Sus hijos espirituales. Los padres son, en ese sentido, copartícipes con nuestro Padre Celestial, quien desea que todos Sus hijos reciban un cuerpo físico y pasen por la experiencia de la vida terrenal. Cuando un hombre y una mujer traen hijos al mundo, ayudan a nuestro Padre Celestial a llevar a cabo Su plan.

A toda criatura recién nacida se le debe recibir con alegría en el seno familiar, ya que es un hijo o una hija de Dios. Debemos dedicar a nuestros hijos el tiempo necesario para disfrutar de ellos, para jugar con ellos y para enseñarles.

El presidente David O. McKay dijo: “Creo con todo mi corazón que el mejor lugar para prepararnos para… la vida eterna, es el hogar” (“Blueprint for Family Living”, Improvement Era, abril de 1963, pág. 252). En el hogar, con nuestra familia, aprendemos el autodominio, el sacrificio, la lealtad y el valor del trabajo; aprendemos también a amar, a compartir y a prestarnos servicio el uno al otro.

Los padres tienen la responsabilidad de enseñar a sus hijos acerca de nuestro Padre Celestial. Al guardar los mandamientos, les enseñan, por medio del ejemplo, cuánto lo aman. Los padres deben enseñar también a sus hijos a orar y a obedecer los mandamientos (véase Proverbios 22:6).

  • ¿Por qué es el hogar el mejor lugar para prepararnos para la vida eterna?

  • ¿Cómo podemos ayudar a los jóvenes de la Iglesia a comprender el carácter sagrado de la familia y del convenio del matrimonio?

La familia eterna

Las familias pueden estar juntas para siempre. Para disfrutar de esa bendición, debemos contraer matrimonio en el templo; cuando las parejas se casan fuera de éste, el matrimonio termina cuando uno de los cónyuges muere. Cuando nos casamos en el templo por medio de la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec, nos casamos por esta vida y por la eternidad. Si guardamos los convenios que hemos efectuado con el Señor, nuestra familia permanecerá unida para siempre como marido, mujer e hijos, y la muerte no podrá separarnos.

Relaciones familiares amorosas

  • ¿De qué manera podemos desarrollar mayor armonía dentro del hogar?

Los cónyuges se deben tratar con consideración y bondad. No deben hacer o decir nada que hiera los sentimientos; además, deben hacer todo lo posible para hacerse felices el uno al otro.

A medida que los padres lleguen a conocer a Dios y se esfuercen por llegar a ser como Él, enseñarán a sus hijos a amarse los unos a los otros. En el Libro de Mormón, el rey Benjamín explicó:

“Ni permitiréis que vuestros hijos… contiendan y riñan unos con otros…

“Mas les enseñaréis a andar por las vías de la verdad y la seriedad; les enseñaréis a amarse mutuamente y a servirse el uno al otro” (Mosíah 4:14–15).

Como miembros de una familia podemos ayudarnos mutuamente a sentirnos seguros de nosotros mismos animándonos y elogiándonos con sinceridad. Todo hijo debe sentir que es importante. Los padres deben demostrar interés en lo que hacen sus hijos y expresar amor y preocupación por ellos. De igual manera, los hijos deben demostrar amor por sus padres, ser obedientes y tratar de vivir una clase de vida que honre a sus padres y a su familia.

  • ¿De qué manera pueden los padres animar a sus hijos y a sus hijas a que sean buenos amigos entre sí? ¿Qué pueden hacer los hermanos y las hermanas para nutrir su amistad mutua?

  • ¿Qué pueden hacer los cónyuges para ayudarse el uno al otro a ser feliz?

Cómo tener una familia de éxito

  • ¿Qué está haciendo para ayudar a fortalecer a su familia y hacer que tenga éxito?

El presidente Harold B. Lee enseñó: “La obra más importante del Señor que harán será la que realicen dentro de las paredes de su propio hogar” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: Harold B. Lee, 2001, pág. 148).

Satanás sabe cuán importantes son las familias en el plan de nuestro Padre Celestial y es por eso que él intenta destruirlas tratando de evitar que nos acerquemos al Señor. Él nos tentará para que hagamos todo aquello que divida a nuestra familia.

La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles declararon: “Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes” (Liahona, octubre de 1998, pág. 24).

Todos deseamos tener buenas familias. Las siguientes sugerencias nos servirán para lograrlo:

  1. 1.

    Tener oraciones familiares por la mañana y por la noche (véase 3 Nefi 18:21) y orar también como matrimonio.

  2. 2.

    Enseñar el Evangelio a los hijos cada semana en la noche de hogar.

  3. 3.

    Estudiar las Escrituras en familia con regularidad.

  4. 4.

    Hacer cosas juntos en familia, tales como proyectos de trabajo, paseos o al tomar decisiones.

  5. 5.

    Aprender a ser benignos, pacientes, sufridos y caritativos (véase Moroni 7:45–48).

  6. 6.

    Asistir a las reuniones de la Iglesia con regularidad (véase D. y C. 59:9–10).

  7. 7.

    Seguir el consejo del Señor que se encuentra en D. y C. 88:119: “Organizaos; preparad todo lo que fuere necesario; y estableced una casa, sí, una casa de oración, una casa de ayuno, una casa de fe, una casa de instrucción, una casa de gloria, una casa de orden, una casa de Dios”.

  8. 8.

    Llevar una historia familiar, realizar juntos la obra del templo y recibir las ordenanzas de sellamiento del templo.

La familia es la unidad más importante dentro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La Iglesia existe para ayudar a que las familias obtengan bendiciones eternas y la exaltación. Las organizaciones y los programas dentro de la Iglesia se han diseñado con el propósito de fortalecernos en forma individual y con el fin de que logremos vivir como familia eternamente.

  • ¿Qué pueden hacer las familias para pasar con éxito los tiempos difíciles?

  • ¿Qué pruebas han visto de que los esfuerzos tales como la oración familiar, el estudio de las Escrituras en familia, los consejos familiares, el comer en familia y las noches de hogar tienen un impacto positivo?

Pasajes adicionales de las Escrituras y otros recursos

  • Moisés 2:27–28 (se crea y se bendice al hombre y a la mujer).

  • Génesis 2:24 (el hombre se unirá a su mujer).

  • D. y C. 49:15–16 (Dios ordenó el matrimonio).

  • Efesios 6:4 (debemos criar a nuestros hijos en rectitud).

  • D. y C. 132:15–21 (el matrimonio eterno).

  • D. y C. 88:119–126 (instrucciones para una familia de éxito).

  • D. y C. 93:40–50 (el Señor manda a los padres criar a sus hijos en luz y verdad).

  • “La familia: Una proclamación para el mundo” (disponible en LDS.org y en muchas publicaciones de la Iglesia, incluso las siguientes: Liahona, octubre de 1998, página 24; Para la fortaleza de la juventud: Cumplir nuestro deber a Dios [artículo número 36550 002], página 44; y Leales a la fe: Una referencia del Evangelio [artículo número 36863 002, páginas 88–90).